España e Italia se plantan ante la UE en plena Cumbre anticrisis

28/06/2012
Internacionales - Eurozona / Crisis Financiera
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Ambos gobiernos bloquearon un pacto de crecimiento europeo por falta de promesas de sus socios comunitarios de ayuda urgente para frenar la insostenible presión de los mercados sobre sus economías

Los gobiernos de España e Italia sumaron hoy fuerzas en plena cumbre de la UE y bloquearon un pacto de crecimiento europeo por falta de promesas de sus socios comunitarios de ayuda urgente para frenar la insostenible presión de los mercados sobre sus economías, informaron medios europeos.

El bloqueo, comunicado a periodistas por funcionarios de ambos países bajo condición de anonimato, empañó el inicio de una cumbre de dos días en Bruselas en la que los gobernantes de la Unión Europea (UE) esperaban hallar soluciones duraderas a la crisis de deuda que desde 2010 sacude al continente y amenaza al euro.

En conferencia de prensa tras una primera jornada de cumbre con más de siete horas de negociaciones, el presidente de la UE, Herman Van Rompuy, dijo que los líderes habían "acordado" destinar 130.000 millones de euros a un plan de desarrollo de infraestructura destinado a crear trabajo y reactivar la economía.

Pero agregó que objeciones de dos países, a los que no nombró,  impidieron aprobar definitivamente el plan de estímulo, conocido como "pacto de crecimiento", con el que se pretende complementar la receta del ajuste aplicada hasta ahora como estrategia básica contra la crisis de deuda.

"Hay dos países que están muy ansiosos de garantizar que haya un acuerdo sobre medidas de largo plazo y corto plazo", dijo Van Rompuy, contraponiendo el plan de crecimiento con las acciones necesarias para reducir los altos intereses que tienen que pagar Italia y España para captar dinero en los mercados financieros.

"No diría que hay un bloqueo, las discusiones continúan", agregó el presidente de la UE.

Sin embargo, funcionarios de Italia y España dijeron que los gobiernos del presidente Mariano Rajoy y el primer ministro Mario Monti condicionaron su aprobación del plan a que se oiga su pedido de medidas urgentes para reducir sus costos de  financiamiento.

El pacto de crecimiento "no es creíble sin medidas para desencallar el asunto prioritario y urgente, una solución al problema de la sostenibilidad de la deuda”, dijo un funcionario español citado por el diario madrileño El País.

"No tenemos reservas sobre la substancia, pero queremos que sea parte de una solución más amplia, el largo plazo debe ligarse al corto plazo", dijo un funcionario italiano citado por la cadena de noticias BBC.

La inesperada alianza obstruccionista de Italia y España dio a la cumbre un comienzo tan inesperado como desalentador.

Se esperaban divergencias sobre otras cuestiones, pero no sobre el pacto de crecimiento, que ya había sido "preacordado" por los propios Monti y Rajoy más los gobernantes de Alemania y Francia días atrás en Roma y cuya rápida aprobación de daba por descontada.

Van Rompuy agregó que los líderes de los 27 países del bloque tenían previsto continuar sus discusiones durante la noche para llegar a un consenso en los demás temas, incluyendo la discutida cuestión de cómo ayudar a España e Italia a reducir sus costos de endeudamiento, que se están aproximando a niveles inmanejables.

Fuentes diplomáticas dijeron que la primera jornada de la cumbre estuvo dedicada en gran parte a discutir un pedido de Italia y España de que los fondos de rescate europeos compren sus bonos cuando los emiten para ayudar a reducir los intereses de deuda.

Sin embargo, la canciller alemana, Angela Merkel, rechaza esta idea, como también al mecanismo al parecer más a mano para reducir los costos de endeudamiento de los países periféricos, que es la emisión de "eurobonos", o deuda garantizada por todos los países.

Como Alemania es la economía más grande de la eurozona, tendría que cargar con el grueso de la deuda de los otros países, y Merkel no quiere pagar el precio político por algo que los alemanes rechazan mayoritariamente, según mostraron sondeos.

La canciller alemana también insinuó temores a que la relajación de los costos de financiación por ayuda europea alivie la presión sobre países como Grecia, España o Italia para adoptar reformas económicas estructurales y aplicar ajustes que Merkel ve como la receta principal para combatir la crisis de deuda.

Monti y Rajoy ya habían hecho declaraciones alarmistas a su llegada a la cumbre.

"Tenemos que gastar con mesura y con moderación porque si no, no vamos a poder financiarnos y en estos momentos el precio del crédito a España es evidentemente muy caro", sostuvo hoy Rajoy a su arribo a la sede de la UE en Bruselas.

"Creo que la Unión Europea y la Unión Económica y Monetaria tienen que ser conscientes de que esto es así y de que alguna decisión habrá que adoptar", agregó.

Ayer, ya instalado en Bruselas, Monti dijo que los intereses de la deuda de Italia se fueron incrementando progresivamente pese a los sacrificios que hicieron sus compatriotas para tolerar los programas de ajuste y suba de impuesto aprobados por su gobierno, asumido en noviembre pasado, para controlar el déficit italiano.

Monti advirtió que si el descontento y el desaliento ganaran a los italianos, esto podría dar impulso a "fuerzas políticas que dicen `que la integración europea, que el euro, que este o aquel país grande se vayan al demonio`. Esto sería desastroso para la Unión Europea en su conjunto", señaló.