Los cuatro poderosos del euro limitaron diferencias antes de la Cumbre

26/06/2012
Internacionales - Eurozona / Crisis Financiera
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En una reunión de urgencia, mostraron su voluntad de alcanzar un compromiso político en Bruselas. Está en juego la supervivencia del proyecto común europeo y en salvar el euro

Los ministros de Finanzas de Alemania, Francia, Italia y España se reunieron hoy en París para acercar posiciones antes de la cumbre europea de esta semana, en la que se pretende avanzar hacia una mayor integración fiscal y bancaria y concretar un plan de crecimiento para la región.

La pre-cumbre de las cuatro grandes economías del euro, que se  celebró en el Ministerio de Economía galo, fue convocada de improvisto, lo que reflejó la urgente necesidad de consensos ante una crisis de deuda creciente que ayer vio a Chipre convertirse en el quinto país de la eurozona en solicitar un rescate financiero.

Con esta reunión, los ministros de finanzas mostraron su voluntad de alcanzar un compromiso político en la cumbre de Bruselas, donde está en juego no solo gestión de la crisis de deuda soberana en el corto plazo sino la supervivencia del proyecto común europeo, que en gran medida pasa por salvar el euro.

El anfitrión, el ministro de Finanzas francés, Pierre Moscovici, dijo que la reunión tenía por objeto discutir "activamente" la agenda de la cumbre del jueves y viernes próximos.

A dos años de que estallara la crisis de deuda, con los mercados financieros al acecho y la presión internacional al máximo, los líderes europeos se enfrentan al desafío de dar una respuesta contundente y duradera, capaz de devolver a los inversores la confianza perdida.

"El mundo espera que Europa presente soluciones creíbles y concretas para una mayor integración y unidad. Se trata de una necesidad sistémica global si queremos garantizar la estabilidad financiera y económica en todo el mundo", afirmó hoy el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, en un discurso previo a la cumbre en Bruselas.

“Esta crisis es la mayor amenaza a todo lo que hemos conseguido con la construcción europea en los últimos 60 años. Frente a esta cruda realidad, quedarse parados no es una opción. Se necesita un gran salto hacia adelante. No estoy seguro si todas las capitales de la UE se dan cuenta de la urgencia del momento”, añadió.

La unión monetaria por sí misma fue incapaz de contener la crisis, por lo que los 17 países que comparten el euro se disponen a dar un salto hacia una mayor integración política, cediendo parte de su soberanía.

Los socios europeos estudian una hoja de ruta diseñada por los máximos funcionarios de la región que propone la creación de un “superministro” de Finanzas que tendría amplios poderes para modificar los presupuestos nacionales de los 27 estados miembros en caso de que no cumplan con el equilibrio presupuestario.

También se ponderan la posibilidad de crear un Tesoro para la moneda única y emitir eurobonos –deuda compartida entre los países de la zona euro-, aunque a mediano plazo, y como etapa final de una unión fiscal.

Estas propuestas figuran en un documento, que trascendió hoy a la prensa, elaborado por Barroso; el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi; el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy; y el del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker.

De alcanzarse un acuerdo, la canciller alemana, Angela Merkel, vería triunfar su posición de endurecimiento del control de la política fiscal, pero a cambio tendría que ceder ante Francia en el tema de los eurobonos, según analistas.

Sin embargo, Merkel habría afirmado en una reunión de la coalición de su gobierno que “mientras viva” no habrá eurobonos, según trascendió hoy a la prensa.

El acuerdo entre Francia y Alemania, las dos grandes economías del euro, es fundamental, de ahí que la reunión de hoy de los cuatro grandes de la zona euro, tuviera lugar en la víspera de un encuentro que mantendrán el presidente galo, François Hollande, y Merkel.

"Esta cumbre es esencial porque hay que sentar ahora las bases de la segunda fase del euro”, dijo Moscovici antes del encuentro con sus pares europeos, el alemán Wolfgan Schäuble, el español Luis de Guindos, y por parte italiana, el también primer ministro Mario Monti o su viceministro de economía, Vittorio Grilli.

El titular de finanzas francés cree que Hollande ya consiguió que Europa avanzara al lograr un acuerdo para destinar 130.000 millones de euros, es decir, el 1% del PIB de la UE, al crecimiento económico, y ahora el Consejo Europeo debe demostrar que “es capaz de dotarse de una integración bancaria, financiera, presupuestaria y política”.

El encuentro tuvo lugar después de que el gobierno de Mariano Rajoy oficializara la solicitud de rescate financiero para la banca española, una medida que aún no consiguió relajar la presión de los mercados sobre la deuda soberana del país y del conjunto de la zona euro, y que llevó a Chipre a pedir también ayudas para su sistema financiero.

La falta de concreción de las condiciones del rescate y las dudas sobre el impacto de las ayudas en el déficit del país siguen alimentando las dudas de los inversores, que mantienen el riesgo país de España -diferencial entre el bono español a diez años y el alemán al mismo plazo- por encima de los 500 puntos (536 puntos) con un rendimiento del 6,8%, al borde del crítico 7% que llevó al rescate total de Grecia, Irlanda y Portugal.

Con este escenario, el Tesoro Público español logró colocar hoy en subasta 3.077 millones en letras a tres y seis meses, aunque a un interés superior al 3%, entre el doble y el triple que las anteriores emisiones. Se trata de la primera subasta que se celebra tras el pedido formal de ayuda al Eurogrupo. También Italia tuvo que pagar una mayor rentabilidad ante el escepticismo previo a la cumbre de la UE.

En el caso de España, los títulos fueron colocados antes de que se conociera que el déficit del Estado central en los primeros cinco meses del año llegó al 3,41%, sólo un 9,09% por debajo de lo pactado para todo 2012 con Bruselas, un 3,5%.

Tras acometer un duro ajuste presupuestario que profundizó la recesión del país, el gobierno de Rajoy estudia ahora subir el IVA y eliminar la desgravación por vivienda para aumentar la recaudación, como recomendaron la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Estas medidas, no obstante, supondrán una mayor carga para el contribuyente de clase media, lo que tendría una repercusión negativa en la demanda, y empeoraría la crisis, sostienen algunos analistas.