El Hogar del Horror

20/10/2009
Nacionales - Juicios que Cambiarán el País
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Testigos dan detalles del el centro clandestino de detención "la casita" y comprometen a Brusa

Dos testigos que declararon ayer en el juicio oral y público que se sustancia contra acusados de cometer delitos de lesa humanidad durante la última dictadura militar brindaron detalles del centro clandestino de detención "La casita" y comprometieron al ex juez federal de Santa Fe, Víctor Brusa. 

Declararon ayer ante el Tribunal Oral de Santa Fe las ex detenidas Anatilde Bugna y Stella Vallejos, en la prosecución de las audiencias por la denominada causa Brusa, que además tiene procesados a cinco ex policías. 

La casita era un centro clandestino de detención ubicado en cercanías de la ruta nacional 19, en adyacencias de la ciudad de Santo Tomé, aunque aún no se ha determinado exactamente el lugar. 

De todas maneras, además de las denuncias de víctimas, la existencia de La casita fue confirmada semanas atrás por el acusado Juan Calixto Perizotti, cuando reconoció que recibió a diez detenidas que provenían de ese centro clandestino. 

El ex policía situó  el hecho en una madrugada de marzo de 1977 y entre las detenidas que recibió de manos del mayor del Ejército Jorge Diab estaba, precisamente, Bugna.  

La mujer comprometió con su testimonio a todos los acusados y mencionó también al fallecido suboficial del Ejército Nicolás "Tío" Correa, sindicado como organizador de ese temible centro clandestino. 

Bugna, quien al igual que Vallejos fue secuestrada en marzo de 1977, era militante de la Juventud Universitaria Peronista (JUP).  

Tras declarar como testigo, la mujer se refirió a una frase que adjudicó al ex juez Brusa, quien según su testimonio le dijo: "agradecé que la podés contar" cuando Bugna le narró los tormentos a los que había sido sometida. 

"En ese momento no me di cuenta lo que me quería decir, al contrario, me parecía una falta de respeto que no asumiera lo que pasaba. De todas formas, cada día me acuesto y agradezco que lo puedo contar, y me pesa que sea yo la que pueda contar y no todos los 30 mil (desaparecidos) que no están". 

En esa época, Brusa era funcionario de la Justicia Federal de Santa Fe y posteriormente, durante la primera presidencia de Carlos Menem, fue propuesto y ungido como juez. 

Bugna presentó un croquis confeccionado en base a su experiencia en La casita, lugar donde fue torturada y atormentada. 

Una declaración anterior de Bugna reveló el trato que recibió de Brusa cuando la visitó en un centro clandestino, modus operandi que otros detenidos le han adjudicado a lo largo del juicio. 

"Estuvo todo el tiempo dando vueltas alrededor mío. Se cagaba de risa, por supuesto, y practicaba golpes de karate. Nos amedrentaba con eso. Me tiraba patadas", señaló la mujer. 

Las audiencias del juicio continuarán hoy con el testimonio de las testigos Patricia Traba y Ana María Cámara. 

Además, está  prevista una inspección a la comisaría cuarta, ubicada en Tucumán y Zavalla, que también fue utilizado como centro de detención y tortura de militantes políticos durante la dictadura. 

En la Causa Brusa hay seis imputados por los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada, vejaciones, apremios ilegales, coacción y tormentos, todos en concurso real. 

Además de Bursa son juzgados Perizotti y los ex policías Mario José Facino, Héctor Colombini, María Eva Aebi y Eduardo Ramos.