Represor dijo que un concejal desaparecido fue entregado al Ejército en Casa de Gobierno provincial
El ex comisario santiagueño Miguel Tomás Garbi, uno de los diez acusados por delitos de lesa humanidad, admitió hoy que el desaparecido concejal Emilio “Chongo” Abdala (PJ), fue entregado al Ejército en el despacho del entonces ministro de Gobierno, Robin Zaiek, en 1975.
“En noviembre de 1975, acompañé a Musa Azar a Casa de Gobierno y en el despacho del ministro Zaiek, el concejal Abdala, al que veinte días antes le habían allanado su casa en Clodomira, fue entregado al Ejército”, dijo Garbi.
El subjefe de la llamada SIDE santiagueña, que actualmente cumple prisión perpetua por el crimen del estudiante universitario Cecilio Kamenetzky, ocurrido en noviembre de 1976, dijo “desconocer los motivos por los cuales los militares solicitaron su captura”.
“El concejal Abdala se presentó en Casa de Gobierno, se lo entregó al mayor Blanco Samolea y en un vehículo del Ejército, fue llevado al Batallón de Ingenieros de Combate 141, que tenía por jefe a Correa Aldana”, precisó.
Garbi recordó que al día siguiente “el Ejército nos solicitó la captura de Abdala, porque según dijeron, se había escapado de la guarnición militar a la que fue llevado”.
En otro tramo de su declaración, Garbi se refirió a la desaparición de Carmen Santiago Burgos, un humilde empleado de una fábrica de baterías en la capital santiagueña.
El represor explicó a los integrantes del Tribunal Oral Federal que las detenciones “eran coordinadas y dirigidas por el mayor Leopoldo Sánchez” y que los distintos procedimientos “se planificaban en el Batallón de Ingenieros de Combate 141, en reuniones de comunidad informativa”.
“Las reuniones contaban con la participación de Sánchez, que era el órgano adelantado, Correa Aldana y (Jorge) D`Amico, por el Ejército; Musa Azar por el Departamento de Informaciones de Santiago; el jefe de la Policía de Santiago del Estero, Ramón Warfi.
“Herrera y el de la Policía Federal, que no recuerdo su nombre”, detalló.
En tanto, en la misma audiencia, la docente jubilada Clara Achaval de Domínguez, se refirió a los secuestros de sus hijas Gladys Amelia y Ana María, que en julio de 1975, tenían 16 y 14 años respectivamente.
“Eran niñas y las tuvieron detenidas en el Penal de Mujeres y luego en la cárcel de Devoto porque según dijeron les encontraron un libro con la vida del "Che" Guevara que yo nunca lo vi y porque en mi casa se hablaba de política, algo que tampoco era cierto”, relató.
Tras relatar los difíciles y angustiosos momentos vividos “para volver a ver con vida a mis hijas, nunca pude conseguir un abogado y el único que intentó defendernos, Mario Efraín Avila, sufrió un principio de secuestro”.
“Durante siete meses fui tratada con rigor por Musa Azar, el entonces juez federal Liendo Roca y los militares Correa Aldana y Badecevich, decía que no sabía nada, en momentos de terror, vivíamos encerrados, no queríamos salir a la calle”, acotó.
En otro pasaje de su extenso relato, entrecortado por el llanto, la mujer recordó que el 25 de febrero de 1975 “fue secuestrado Felix Daniel López, novio de mi hija Gladys, que integra la lista de desaparecidos y nunca se supo nada”.
Las dos causas investigadas por la desaparición del ex concejal Abdala y los secuestros de las hermanas Domínguez, ocurrieron durante la gestión del presidente constitucional Carlos Juárez, que fue cinco veces gobernador de Santiago del Estero.