La Unasur aseguró que la destitución de Lugo fue un Golpe de Estado
El secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), Alí Rodríguez, reiteró hoy su postura contra el procedimiento que destituyó al presidente paraguayo Fernando Lugo al insistir en que se trató de un "golpe de Estado".
"Es un golpe de Estado, se le puede poner el apellido que tú quieras, pero es un golpe de Estado", dijo Rodríguez en declaraciones a la emisora "Unión Radio" que reproduce DPA.
Al respecto, señaló que son "perfectamente explicables" las reacciones que han tenido los jefes de Estado de la región de condena a lo sucedido en Asunción, por la salida de Lugo y la instalación del cuestionado nuevo gobierno de Federico Franco.
"Una vez consumado el golpe ha habido reacciones de la mayoría de los jefes de Estado de América Latina, unos con posiciones tibias, otros con posiciones como las que predominan en la UNASUR", agregó.
Sin embargo, afirmó que "todo apunta a que se restablezca el orden democrático en Paraguay" y que si es cuestión de entablarle un juicio a Lugo, que "lo hagan garantizando los más elementales derechos y no la mascarada que hicieron".
Rodríguez cuestionó el juicio político a Lugo, por no haber contado con las pertinentes garantías de su derecho a la defensa.
"Le dieron dos horas a la defensa para ejercer sus alegatos, para que promoviera y evacuara pruebas y todo lo que establece un juicio como este. La condena la hacen 21 personas que deciden por encima de los millones de personas que votaron por el presidente Lugo", criticó.
Igualmente, calificó de "curioso" que la salida de Lugo ocurriera a nueve meses de las elecciones generales de Paraguay y dijo que hay "intereses muy poderosos fuera y dentro de nuestros países que buscan por todos los medios impedir que se materialice la unión, el sueño" del prócer Simón Bolívar.
El secretario de la UNASUR expresó que se está consultando una posible cumbre presidencial en Perú para examinar el tema, pero que el próximo paso será en la reunión del Mercado Común del Sur (MERCUSUR), que se efectuará en Argentina, el 28 y 29 de junio.
"Allí se analizará la situación y se tomarán las decisiones que hay que tomarlas por consenso", apuntó Rodríguez.
Al respecto, el presidente de Uruguay, José Mujica, consideró que "hubo, desde el punto de vista real, una especie de golpe de Estado parlamentario" en Paraguay, pero se manifestó contrario a aplicar sanciones económicas a ese país.
Mujica explicó que su oposición a las sanciones económicas se fundamenta en que "eso después lo termina pagando la gente", y anticipó que esa será la posición uruguaya en la próxima Cumbre del Mercosur que se hará el jueves y viernes en la provincia de Mendoza.
El mandatario expresó estos conceptos en un breve intercambio con la prensa, tras la firma en Montevideo de un acuerdo entre el Banco de Previsión Social y la organización no gubernamental Astur, según reseñó la Secretaría de Comunicación.
Los países del Mercosur y los asociados decidieron ayer la suspensión de Paraguay y expresaron su más enérgica condena a la ruptura del orden democrático en esa nación, que quedó sin derecho a participar en la reunión de Mendoza.
En la misma línea, el canciller Luis Almagro evaluó que en Paraguay hubo un quiebre institucional "porque no se dieron las garantías constitucionales de legítima defensa".
"Las garantías del debido proceso requieren de plazos más largos para implementar la defensa, para hacer las declaraciones y ejercer la defensa", juzgó el canciller, en declaraciones a un noticiero de TV.
Almagro destacó que dentro de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) "hay gobiernos de derecha, izquierda, centro, un paso más para un lado o para el otro, y todos actuaron de la misma manera" en el rechazo a la actuación del Congreso guaraní.
Por otra parte, el Consejo Permanente de la OEA se reunirá mañana en sesión extraordinaria para analizar la forma en que el parlamento de Paraguay destituyó al presidente Lugo, mientras una vocera del gobierno de los Estados Unidos informó que espera ese encuentro para definir si se trató o no de un golpe de Estado.
"Seguimos consultando con nuestros socios", afirmó la portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Victoria Nuland, en una de las primeras declaraciones de Estados Unidos tras lo sucedido en Asunción.
"Estamos esperando a ver qué unidad hay en la OEA en cuanto a los próximos pasos a tomar", agregó la funcionaria estadounidense, citada por la agencia DPA.
Nuland señaló que Paraguay será "el tema uno, dos y tres" en la agenda de la OEA mañana martes.
Asimismo, el presidente de Cuba, Raúl Castro, sostuvo que la cuestionada destitución de Lugo es la vuelta "disfrazada" de los golpes de Estado a la región porque Estados Unidos considera "amenazados" sus intereses.
"Hace algunos años reflexionaba con Fidel que el día en que los intereses de Estados Unidos se vieran amenazados en este continente volverían los golpes de Estado, y han vuelto, pero disfrazados", aseveró el mandatario cubano, durante el acto de despedida al presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko.
Por ello, el mandatario cubano aseguró que la destitución de Lugo no lo tomó por sorpresa y resaltó que en 2002, "con el presidente venezolano, Hugo Chávez, se desesperaron y apelaron al golpe militar, estuvo destituido, pero a él lo salvó el pueblo y fracasaron".
En tanto, el secretario general de la Presidencia de Brasil, Gilberto Carvalho, calificó de "insólito" el rápido juicio político, en tanto el asesor Marco Aurelio García juzgó "imposible" un retorno del ex mandatario al poder.
"Cambiar al presidente de un país en un período de 24 ó 30 horas es totalmente insólito", afirmó Carvalho, que destacó que el Ejecutivo brasileño "ya manifestó su protesta, su discrepancia, sencillamente porque no fue respetado el principio fundamental en cualquier juicio, que es el del derecho a amplia defensa".
Carvalho dejó en claro que Brasil adoptará una postura en común "con madurez" con sus socios del Mercosur y la Unasur.
Por otra parte, la agencia Standard & Poor’s colocó la calificación soberana de Paraguay en Revisión Especial al entender que la destitución del presidente Fernando Lugo tiene "potenciales ramificaciones económicas".
S&P comunicó en Nueva York que colocó su calificación soberana `BB-` de la República de Paraguay en el listado de Revisión Especial con implicaciones negativas tras el reciente juicio político y destitución del mandatario paraguayo.
Para la agencia, "la inclusión de las calificaciones soberanas de Paraguay en el listado de Revisión Especial negativa refleja los crecientes riesgos crediticios derivados de las potenciales ramificaciones políticas y económicas tras el abrupto cambio de gobierno y la salida del Ministro de Hacienda, Dionisio Borda".
Según el comunicado, el ministro fue "un importante pilar para el mucho mejor desempeño macroeconómico del país durante la última década".
El abrupto cambio en el liderazgo político y en una de las principales posiciones económicas "genera incertidumbre sobre la implementación de las políticas económicas en un país que presenta instituciones públicas relativamente débiles", planteó el informe.
Además, consideró que los principales socios comerciales de Paraguay "amenazaron con sanciones económicas, que de ser puestas en marcha, dañarían las perspectivas económicas del país, conduciendo a un empeoramiento de los indicadores fiscales y externos".