Denuncian desaparición de restos de victimas de morgue judicial
Una testigo aseguró hoy que los restos de su hermano, secuestrado en la madrugada del 24 de marzo de 1976, desaparecieron de la Morgue Judicial de Santiago del Estero al reanudarse el sistema democrático, en el marco del juicio oral por la desaparición forzada de 44 personas, antes y durante la última dictadura militar.
“Durante el desenterramiento de restos humanos, encontrados en el paraje Corso, en cercanías de Puerta Chiquita, mi padre reconoció las prendas de vestir de mi hermano (Julio Salomón), que luego desaparecieron de la Morgue Judicial de Santiago”, reveló hoy Sara Salomón, hermana de uno de los desaparecidos en el último golpe militar.
La testigo recordó que en 1984, los restos encontrados semienterrados a los que intentaron quemar junto a sillas de madera “fueron trasladados a la morgue judicial en una caja de galletas".
"Los restos fueron recibidos por Julio Roldán y de la morgue judicial desaparecieron”, añadió en alusión al actual jefe del equipo de médicos forenses de los Tribunales de Santiago del Estero.
Asimismo, indicó que durante la dictadura, los mismos cuerpos fueron descubiertos por lugareños y que “la justicia de Frías ordenó nuevamente su entierro” y que en el caso de su hermano Julio “el forense de aquella época (David) Waisman pudo identificarlos por una lesión que había sufrido cuando jugaba al rugby”.
En su relato, la testigo indicó que durante el reconocimiento de los restos “estuvieron presentes el abogado Juárez Quiroga y el fallecido concejal Luis Lescano”.
“Toda nuestra familia fue detenida en la madrugada del 24 de marzo de 1976, ingresaron a nuestra casa rompiendo vidrios y puertas, todos con armas largas y nos mantuvieron separados en la Comisaría 5ta y luego en una vieja casa, en la que simularon una fuga”, recordó la mujer que por aquel entonces tenía 20 años.
Mientras permaneció detenida, Sara Salomón dijo que la obligaron “a firmar una declaración y algo similar hicieron a mi padre, en la que se consignaba que había presenciado la fuga de su hijo”.
“Posteriores anónimos recibidos por mi padre, indicaban que mi hermano había sido asesinado la misma semana en la que fue detenida nuestra familia”, añadió.
En otro pasaje de su relato de más de dos horas, la mujer comentó que durante el secuestro de la familia “rompieron y robaron todo, incluso las pocas joyas que teníamos y 130 millones de moneda nacional que mi padre guardaba en una cajita de lata para la compra de un camión nuevo para fletes”.
“También nos condenaron ante la sociedad, no conseguimos un abogado que nos defendiera, la justicia, las policías provincial y federal no daban respuestas, los conocidos y amigos, se alejaron”, acotó.
Sobre los efectos de la dictadura, Sara dijo que “nos hicieron desaparecer, porque estos monstruos hasta hace poco se mostraban poderosos, gozaban y disfrutaban lo que nos hicieron, pero en nosotros no existe la venganza".
“De algo estamos seguros, sufrimos mucho para sobrevivir, mi padre enloqueció y se fue de casa hasta que murió, pero igualmente estos monstruos no lograron el objetivo de aniquilarnos”, sentencio.
Tras este testimonio y a solicitud de las querellas, el Tribunal Oral Federal resolvió citar a declarar como testigos al médico forense Julio Roldán, el abogado Juárez Quiroga y al ex periodista Luis Farías, sindicado como autor de un reportaje realizado al padre del desaparecido Julio Salomón, publicado en el matutino El Liberal.