Un admirador de las teorías neoliberales reemplazará a Lugo

22/06/2012
Internacionales - Paraguay
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Desde su asunción, el vicepresidente Federico Franco marcó un distanciamiento con el mandatario, con quien fue muy crítico. La destitución de Lugo es la primera desde que terminó la dictadura de Stroessner

El vicepresidente de Paraguay, Federico Franco, designado como presidente de Paraguay tras la destitución de Fernando Lugo, llegó a integrar la fórmula que triunfó en las elecciones de abril 2008 como parte de la gobernante Alianza Patriótica para el Cambio por pertenecer al Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), principal fuerza de la coalición.

Admirador de figuras como José María Aznar, Franco tiene una clara cercanía ideológica con las tesis neoliberales.

Desde el momento en que llegó a la vicepresidencia se creó un distanciamiento entre él y Lugo, con quien fue muy crítico y aunque tuvieron momentos de mayor acercamiento, encabezaba una fracción del PLRA que favorecía la salida de la coalición.

A punto de cumplir 50 años, Franco, quien asumió la vicepresidencia el 15 de agosto de 2008 junto a Lugo, desplegó su profesión de médico cirujano a partir de 1986, cuando se graduó en la Universidad Nacional de Asunción, su ciudad natal.

Casado y con cuatro hijos, comenzó su carrera política como militante del PLRA hasta que en 1991 fue electo concejal de la municipalidad de Fernando de la Mora, cargo que ejerció hasta 1996, cuando ganó la intendencia de esa localidad, según consta en su perfil de la página web de la Presidencia de Paraguay.

Tras ser gobernador del Departamento Central, entre 2003 y 2008, Franco asumió la vicepresidencia por la fórmula de la Alianza Patriótica para el Cambio. El PLRA había bajado su binomio para acompañar a Lugo, pero le impuso al segundo de la fórmula a cambio de su estructura partidaria.

La destitución de Lugo como presidente de Paraguay, es la primera de un mandatario desde 1989, cuando terminó la larga dictadura de Alfredo Stroessner.

En 1999, el entonces mandatario Raúl Cubas quedó al borde de ser destituido a través de un juicio político, pero se adelantó a la votación al renunciar un día antes de que se vote su salida del cargo, y se exilió en Brasil.

A Cubas se lo responsabilizaba por los sucesos del llamado "marzo paraguayo", una severa crisis política disparada por el asesinato del entonces vicepresidente, Luis María Argaña, por parte de un comando paramilitar el 23 de ese mes de 1999.

La oposición culpó por ese hecho a Cubas y a su aliado y hombre fuerte del régimen, Lino Oviedo.

El asesinato de Argaña provocó una serie de manifestaciones de opositores por un lado y partidarios de Oviedo y del gobierno por otro, que llevó a choques en las calles, que dejaron siete estudiantes muertos.

Antes de eso ya había habido un intento de juicio político por la anulación de un indulto a Oviedo que había decidido la Corte Suprema y Cubas no acató. En ese momento, el proceso estuvo demorado en el Congreso y nunca hubo quorum para avanzar.

Pero la situación había cambiado en marzo de 1999, el proceso se revitalizó y la Cámara de Diputados avanzó hacia el juicio. El Senado iba a votar la destitución el 29 de marzo, pero Cubas renunció el 28 y se exilió en Brasil.

Ese mismo día, Oviedo escapó a la Argentina, donde obtuvo asilo político, y luego al Brasil.

Asumió entonces el presidente del Senado, Luis González Macchi, que también enfrentó una moción de juicio. Fue en agosto del 2001, por presunta corrupción y gobierno ineficaz, pero Diputados no tuvo los votos para acusarlo.

Respecto a Lugo, inició sus primeros planos de la  política a fines de 2007 a partir de su rol de obispo en una de las zonas más pobres del país.

De 61 años, Lugo había sabido aprovechar durante el proceso electoral de 2008 el desencanto del electorado con los partidos tradicionales y su lugar de "outsider" de la política, y capitalizado su tarea pastoral en el Departamento San Pedro.

Casi sin otra opción, varios partidos de izquierda y centroizquierda, organizaciones sociales, gremiales y campesinas y hasta el centrista Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) lo llevaron como candidato de una alianza como mínimo heterogénea.

Pero su gestión nació con problemas: a la escasa presencia de legisladores propios en el Congreso se sumó un enfrentamiento casi inmediato con su vice, el liberal Federico Franco.

A ese cuadro se sumaron las varias denuncias de paternidad que lo obligaron ya a reconocer a dos hijos, y a enfrentar otros pedidos en la justicia civil.

Aunque Lugo consiguió notorios avances en materia social, un crecimiento sostenido en el PBI y una fuerte presencia en los procesos de integración regional -en el Mercosur y la Unasur- la mayoría opositora en el Congreso le jugó permanentes malas pasadas.

La demora en la prometida reforma agraria se volvió un verdadero problema, porque las tomas de haciendas y tierras se hicieron costumbre. Fue justamente el operativo de desalojo de una finca en Curuguaty, con 17 personas muertas, lo que terminó por empujar su salida.

Aquel sacerdote de hablar pausado nació el 30 de mayo de 1951 en la localidad de San Solano, distrito de San Pedro, departamento de Itapúa, al sur de Asunción, aunque se crió en la ciudad de Encarnación.

Se graduó como profesor de educación primaria y ejerció la docencia en la escuela pública durante 1970, pero en marzo de 1971 ingresó en el Noviciado de los Misioneros del Verbo Divino, en  septiembre de 1972 profesó sus primeros votos y en 1975 hizo sus votos perpetuos en esa congregación misionera.

En 1977 terminó sus estudios universitarios en la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción, de donde salió con el título de licenciado en Ciencias Religiosas, y fue ordenado sacerdote el 15 de agosto de 1977.

Pasó un tiempo en Ecuador trabajando como misionero en la diócesis de la provincia de Bolívar y ejerció allí como profesor y párroco en las localidades de Guaranda y Echeandía, donde vivió de cerca los problemas sociales y comenzó a interesarse por la Teología de la Liberación.

A mediados de 1982 volvió a Paraguay, ejerció el sacerdocio y la docencia en institutos religiosos y en 1983 viajó a Roma para estudiar Espiritualidad y Sociología. Se licenció en Sociología con especialización en Doctrina Social de la Iglesia en la Universidad Gregoriana.

En 1992 fue nombrado superior provincial de los Misioneros del Verbo Divino en Paraguay y vicepresidente de la Confederación de Religiosos del Paraguay, y en abril de 1994 fue ordenado obispo y asignado a la diócesis de San Pedro, donde se hizo fuerte por su respaldo a los campesinos sin tierra.

El 11 de enero de 2005 el entonces papa Juan Pablo II aceptó su renuncia y pasó a ser obispo emérito de la Diócesis de San Pedro, desde donde profundizó su lucha social a favor de los más desposeídos.

Impulsó luego la organización de Resistencia Ciudadana, que agrupó a los principales partidos políticos de la oposición, las cinco centrales sindicales y más de un centenar de asociaciones civiles del Paraguay. De ese nucleamiento salió luego la estructura que impulsó su candidatura a la presidencia.

Esa decisión de ingresar formalmente a la política para pulsear por el Palacio de López en abril de 2008 llevó al Vaticano a rechazar su pedido de volver al estado laical y suspenderlo, en cambio, "a divinis".

Se conformó entonces la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), con varias fuerzas menores y el PLRA, que completó la fórmula con el candidato a vice, Federico Franco.

El binomio ganó las elecciones del 20 de abril de 2008, lo que puso fin a seis décadas de hegemonía de la Asociación Nacional Republicana, el nombre oficial del Partido Colorado, que esta semana pareció tomarse revancha, en el Congreso y con el "juicio político", de aquella derrota.