La OEA manifestó su preocupación por la rapidez con se realiza el juicio político contra Lugo

22/06/2012
Mercosur - Paraguay
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La Organización de Estados Americanos puso en duda que se esté respetando el derecho de legítima defensa del mandatario paraguayo

La Organización de Estados Americanos (OEA) manifestó hoy su preocupación por la forma "apresurada" con que se realiza el juicio político al presidente de Paraguay, Fernando Lugo, por lo que puso en duda que se esté respetando el derecho de legítima defensa del mandatario, aunque algunos miembros del organismo denunciaron que el proceso es un "golpe de Estado encubierto".

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, señaló que el organismo no cuestiona los argumentos para llevar al juicio político a Lugo porque es "un tema interno" pero que pone en duda la forma en que se está realizando el proceso, según reportó la agencia de noticias DPA.

"Lo que sí está en cuestión es si se le están dando al presidente las condiciones mínimas para ejercer una defensa de carácter legítimo", resaltó al inaugurar la reunión extraordinaria que convocó hoy el Consejo Permanente para tratar la situación en Paraguay.

El titular del organismo resaltó que el proceso seguido por el Congreso paraguayo, que el mismo jueves acordó y aprobó realizarle un juicio político a Lugo un día más tarde, es "un tanto apresurado" y que esperaba que "tomaría algunos días en ser conocido primero en el Senado y saber si se acogía o no, y luego el juicio mismo demoraría un tiempo más extenso".

Todos los representantes de los países miembro de la OEA expresaron en la sala su preocupación por la situación y manifestaron su intención de monitorear los acontecimientos de cerca, aunque los delegados de Nicaragua, Bolivia y Venezuela, denunciaron los hechos como un "golpe de Estado encubierto" y reclamaron que la OEA se niegue a reconocer a un nuevo gobierno de resultar destituido Lugo al término del juicio político.

"Estamos a las puertas de ver materializado un nuevo golpe de Estado con otras modalidades", alertó el embajador nicaragüense, Denis Moncada, quien exigió, en coincidencia con sus pares de Bolivia y Venezuela, que "la OEA no puede ni debe reconocer un gobierno que surja de la deformación de la legalidad y de una ruptura institucional".

Insulza, sin embargo, negó tras la sesión cualquier similitud entre el caso contra Lugo y el último golpe de Estado que se vivió en la región, en Honduras en 2009.

"Un golpe fue lo de Honduras (...) porque no había ninguna norma que lo permitiera y donde además el presidente (Manuel Zelaya) fue secuestrado y echado del país. Aquí se está aplicando un artículo de la Constitución del Paraguay y no cabe ninguna duda que la acusación la votó una mayoría suficiente de la Cámara de Diputados", precisó luego de la sesión en declaraciones a periodistas.

"El procedimiento legal se está siguiendo, lo que nosotros estamos planteando es la duda de si al seguirlo se están respetando el derecho de la persona a defenderse y a tener un proceso justo, eso es lo que se está discutiendo", explicó el diplomático chileno.

La sesión de hoy en Washington, que duró poco más de una hora, sólo tenía como objetivo "tomar conocimiento de los acontecimientos" en Paraguay, pero podría reanudarse más tarde, como solicitaron algunos representantes, para analizar el proceso a Lugo cuando éste concluya.