Monti advirtió que si no hallamos una salida a la crisis, Europa corre riesgo
El primer ministro italiano, Mario Monti, advirtió hoy sobre el riesgo que correrá Europa si las cuatro economías más poderosas no encuentran una salida a la crisis, poco antes de ser anfitrión de las máximas autoridades de Alemania, Francia y España.
En una entrevista con seis principales periódicos europeos, el premier italiano subrayó que el resultado del encuentro puede determinar el éxito o fracaso de la cumbre de la Unión Europea (UE) del 28 y 29 de junio en Bruselas, que estará centrada en la crisis económica.
Si los cuatro líderes que hablarán hoy fracasan en atajar el contagio de la crisis que comenzó en Grecia y se extendió a España e Italia, "habrá cada vez más ataques especulativos sobre países individuales, con acoso a los países más débiles", opinó Monti.
En un escenario así, "la frustración de la opinión pública hacia Europa crecerá", informó la agencia de noticias DPA.
Monti recibirá hoy en Roma a la canciller alemana, Angela Merkel; al presidente francés, François Hollande; y al presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, a partir de las 14 (9 de Argentina).
"Para emerger con buena salud de la crisis en la eurozona y en la economía europea hace falta aún más integración", añadió Monti en la entrevista concedida. "Pero si los gobiernos no resuelven rápido los problemas, los ciudadanos no estarán a favor de esa integración", agregó.
Los intereses que deben pagar bonos de la deuda española e italiana llegaron a cifras récord en los últimos días, y los de España alcanzaron incluso niveles considerados insostenibles.
De acuerdo a lo que trascendió, Monti tratará de mediar entre Alemania y Francia, la primera partidaria estricta de los recortes y la segunda en cambio a favor de la necesidad de estimular la economía para su crecimiento.
Hasta el momento, Merkel se resistió a los llamados de sus colegas de los países más comprometidos para la emisión de deuda soberana conjunta, los llamados eurobonos, o una unión bancaria mediante la cual los integrantes asegurarían los créditos de los otros y aceptarían una supervisión centralizada.
La canciller alemana insistió ayer en que las reformas estructurales presentadas y la reducción del déficit, es decir el ajuste, son la mejor solución para sanear las economías con problemas.
Hollande, en cambio, asumió una postura contraria a Merkel y en defensa de los eurobonos y otras ideas que Berlín rechaza, como presionar para que el Banco Central Europeo (BCE) promueva el crecimiento, posiblemente cambiando su mandato legal y expandiendo los fondos de rescate de la eurozona.