Europa permanece tensa a la espera de las elecciones en Grecia

15/06/2012
Internacionales - Eurozona / Grecia
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Los griegos vuelven a las urnas este domingo. Esta vez con el futuro del euro en la cuerda floja. Con el triunfo del partido de izquierda peligra la salida de ese país del bloque

Los griegos volverán a votar el domingo luego de las elecciones inconclusas del mes pasado, pero esta vez con el futuro del euro aún más en la balanza por la firme posibilidad de un triunfo de un partido que quiere denunciar los recates financieros externos y los duros ajustes atados a ellos.

Con la eurozona sumida en la peor crisis desde su creación, las elecciones suscitan la atención de toda Europa y gran parte del mundo político y financiero, pues en ellas se pondrá en juego la continuidad de un programa de ajuste para Grecia que se considera esencial para mantener un poco más a salvo al ya debilitado euro.

Abrumada por una deuda pública gigantesca, Grecia se mantiene a flote desde 2010 gracias a 240.000 millones de euros prestados por el FMI y los otros 16 miembros de la eurozona a cambio de duros ajustes que prolongaron la recesión de ya cinco años, dispararon el desempleo al 22,6% y provocaron hondo descontento social.

Europa y el FMI no prestaron el dinero porque sí, sino por temor a que un default griego o una salida de Grecia del euro arruinen a los bancos -sobre todo alemanes y franceses- tendedores de los bonos de Grecia o infecten mortalmente a otras economías del euro más grandes y en crecientes problemas, como la de España e Italia.

Los partidos favoritos son el conservador Nueva Democracia (ND), de Antonis Samaras, que quiere "renegociar" los severos términos de los rescates, y la coalición de izquierda Syriza, de Alexis Tsipras, quien propone directamente rescindir los salvatajes y dar marcha atrás con los ajustes, pero no abandonar el euro.

Alemania, el mayor prestamista de Grecia, el FMI y otras naciones de la UE advirtieron ya que suspenderán la financiación a Atenas si el país incumple sus compromisos, lo que seguramente forzará un default griego y, según Samaras, también una  "catastrófica" salida forzada de su país del euro, la moneda que adoptó en 2001.

En su cierre de campaña, Tsipras dijo ayer en Atenas que Syriza es el único partido que ofrece una salida de la crisis, acusó al partido de Samaras y al también proajuste y socialista PASOK de "terroristas" y dijo que la canciller alemana, Angela Merkel, está "asustada" porque ya no podrá imponer sus ajustes a Grecia.

"La suerte está echada. El domingo pasaremos página. Aterroricen a los terroristas este domingo con sus votos", exhortó el dirigente de 37 años, que luego mostró una lista con los recortes de gasto adicionales que prepara Samaras en caso de llegar al poder, incluido el despido de miles de estatales.

De campaña en el norte de Grecia, Samaras, de 61 años, insistió esta semana en que una victoria de Syriza dejará al país afuera del euro, pese a que Tsipras afirma que la eurozona no permitirá este escenario porque sería tan malo para Atenas como para las chances de que el bloque de 17 países se recupere de su crisis.

"Estas elecciones son sobre el futuro de nuestros hijos. Lo que está en juego está claro: si seguimos en el euro o volvemos al dracma", la antigua moneda de Grecia, agregó, citado por CNN.

Desde Atenas, Tsipras le respondió horas después que no ahorrará ni un esfuerzo "para mantener a Grecia del euro", consciente de que la enorme mayoría de sus compatriotas (hasta un 87%, según un sondeo reciente) quiere seguir en la unión monetaria.

La crisis de deuda griega, conocida en toda su dimensión recién en 2009, inauguró a su vez la más amplia crisis financiera de la eurozona, que obligó a la Unión Europea (UE) o a la unión monetaria a dar préstamos de rescate también a Irlanda y Portugal.

Sin lograr recuperar la confianza de los mercados, la eurozona se vio obligada días atrás a aprobar otro "rescate" para los bancos de España, plagados de activos tóxicos y en urgente necesidad de ser recapitalizados, mientras que crecen los temores a que Italia sea el próximo de la lista, pese a que Roma lo negó esta semana.

Tanto Samaras como Tsipras manifestaron esta semana su deseo de que el rescate a España, al parecer con condiciones más favorables que los de Irlanda, Portugal y Grecia, allane el camino para que se suavicen las condiciones impuestas a Atenas.

"Si España puede tener financiación sin condiciones, ¿por qué no va a poder permanecer Grecia en la eurozona sin un acuerdo desastroso?", se preguntó anoche Tsipras.

Esta semana, Samaras dijo que el rescate a España y la idea que gana terreno en Europa de complementar el ajuste con medidas de crecimiento "dan la oportunidad" para que Grecia renegocie el plan de austeridad que acompaña los rescates, una idea que defiende desde las elecciones inconclusas del 6 de mayo.

En esos comicios, el 70% de los votantes castigó a ND y al socialista PASOK, los dos partidos más tradicionales, y votó por fuerzas antiajuste como Syriza, que con su segundo puesto sin precedentes se convirtió en la gran sensación de las elecciones.

Pero ninguna agrupación logró los votos para gobernar sola, y las conversaciones para formar un gobierno de coalición fracasaron, por lo que las elecciones deberán repetirse el domingo.

Tsipras espera que la eurozona se siente a rediscutir las condiciones de los acuerdos crediticios y permita el lanzamiento de un programa de estímulo del crecimiento que incluya el fin de los despidos en la administración pública, un aumento del salario mínimo de 480 a 700 euros y reactivar los convenios colectivos.

También propone anular la deuda de las familias más pobres, suprimir el impuesto inmobiliario, nacionalizar la banca, frenar las privatizaciones y aumentar el impuesto a la renta empresarial.

La "renegociación amistosa" de Samaras, en tanto, contempla aumentar las ayudas a los sectores más castigados con la crisis -desempleados, jubilados y familias numerosas-, reducir los impuestos y aumentar las privatizaciones.