Testigo declaró que prefería la muerte a las torturas
La crueldad de las torturas sufridas por personas detenidas durante la dictadura en el Centro Clandestino de Detención "La Escuelita" del batallón militar de Neuquén, quedó expuesta una vez más con el testimonio de una víctima que declaró hoy en el juicio a 23 represores.
"Para mí era una tranquilidad que me mataran", reveló hoy Roberto Liberatore, un ex delegado gremial de la empresa Indupa de la ciudad de Cinco Saltos, Río Negro, al relatar la forma en que fue golpeado y torturado con picana eléctrica en "La Escuelita".
"El primer día que estuve allí, me hicieron una sesión de ablande con golpes en la cabeza y en todo el cuerpo. Me agarraban entre varios y me tiraban contra la pared, me pateaban cuando me caía mientras estaba vendado y esposado de pies y manos", explicó.
Señaló que "eso fue rutina todos los días. De noche no me dejaban dormir porque me gatillaban un arma permanentemente en la cabeza".
"Un día me colgaron del techo y todavía tengo las marcas y me golpeaban porque decían que no estaba colaborando con el interrogatorio", indicó.
También detalló las sesiones de picana eléctrica y las amenazas contra su familia.
"También para mí era una tranquilidad cuando sentía que me sangraba la nariz o los oídos porque sabía que ahí me volvían a dejar en el catre esposado", manifestó.
Durante su cautiverio que se extendió por dos semanas aproximadamente pudo escuchar a otros detenidos y a dos mujeres que eran golpeadas y torturadas.
Afirmó que "había un encargado de violarlas y golpearlas todo el tiempo".
Durante la audiencia de hoy brindó su testimonio otra ex detenida en La Escuelita quien fue secuestrada junto a su pareja, su hermana y un amigo en septiembre de 1976 en Cipolletti, Río Negro.
Silvia Bottinelli declaró "para reivindicar a su hermana Cristina" que falleció durante su exilio en México por las secuelas que le dejó la tortura sufrida en La Escuelita.
Ambas fueron secuestradas junto al ex dirigente de la UNTER -que declaró ayer- Luis Genga y Jorge Villafañe.
Bottinelli recordó a su hermana y señaló que "por la tortura sufrió tres lesiones cerebrales y una parálisis facial. Nunca pudo recuperarse".
"Falleció sin poder volver al país y reclamar por este juicio. Quiero pedir justicia por mi hermana y reivindicar su nombre", afirmó.