España queda en zona de rescate total pese a las ayudas europeas
Los mercados empujaron hoy a España al borde de un rescate total al crecer las dudas sobre su solvencia, pese a la ayuda acordada con Europa de 100.000 millones de euros para los bancos y ante la falta de decisiones políticas a favor de una mayor integración en la zona euro.
La situación de alarma creció en los inversores después de que en la víspera la calificadora de riesgos Moody´s, rebajara la solvencia de España hasta el límite anterior a la calificación de bono basura.
El temor de los inversores se materializó en más presión sobre la prima de riesgo o riesgo país- diferencial entre el bono español a diez años y el alemán (de referencia) al mismo plazo- que llegó a batir durante la jornada su récord histórico de la era euro al escalar hasta los 554 puntos básicos con rendimiento de más del 7,01%.
De esta forma, el interés exigido a España superó el límite del 7% a partir del cual un país entra en la “zona roja” de intervención, como ocurrió con Grecia, Irlanda y Portugal.
Al cierre de la jornada, el riesgo país se situó en 544,4 puntos básicos con un rendimiento del 6,95%.
Frente al repunte de la tensión, el ministro de Economía español, Luis de Guindos, salió a “transmitir un mensaje de calma”.
“Tenemos el apoyo de nuestros socios europeos", aseguró el titular de Economía a la prensa, luego de reunirse con el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, y otros altos cargos en el Congreso.
No obstante, De Guindos reconoció que la tensión sobre la deuda soberana –que elevó el riesgo país- “no es sostenible en el tiempo”.
Con un tono dramático, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel García Margallo, aseguró por su parte que “el destino de la Unión Europea se juega en estos días, quizás en estas horas”.
“El plazo de tres meses que dio (Christine) Lagarde (titular del Fondo Monetario Internacional (FMI) quizás es demasiado largo", dijo.
El FMI consideró que España dio el "paso adecuado" al pedir el rescate al Eurogrupo, pero advirtió que se "necesitan acciones integrales y urgentes" en la zona euro, según el portavoz del organismo Gerry Rice, citado por la prensa española.
La tensión de los mercados se alimenta también en buena medida ante la hipótesis de salida de Grecia de la moneda común tras las elecciones del domingo.
Los comicios podrían dar el triunfo al partido de izquierda Syriza, que defiende renegociar las condiciones del rescate europeo y dejar de aplicar las políticas de austeridad dictadas por Bruselas, aunque no quiere abandonar el euro.
En este contexto, la canciller alemana, Angela Merkel, aseguró hoy ante el Parlamento de su país que “Europa debe avanzar hacia una mayor integración política” por más “difícil y doloroso” que sea.
“Es una tarea hercúlea, pero es inevitable", remarcó, para luego defender una mayor papel para el Banco Central Europeo (BCE) y descartar, una vez más, la creación de eurobonos, a pesar de que algunas informaciones señalan que Alemania estaría dispuesta a ceder.
Merkel apoyó públicamente la decisión de Rajoy de solicitar ayudas para recapitalizar a la banca.
Las declaraciones de respaldo a España se produjeron después de que Moody`s rebajó en tres escalones la nota que otorga a la deuda soberana de España, del actual "A3" (notable bajo) hasta "Baa3" (aprobado bajo), y la situó en perspectiva negativa.
Pero si bien este dato es importante, para avalar la “inminencia de un rescate al sector público también hay que tener en cuenta la rentabilidad de los bonos a corto plazo, que aún no alcanzó un nivel crítico, ya que se mantiene en el 5%”, dijo a Télam Alberto Matellán, director de Estrategia y Macroeconomía de Inverseguros.
“Lo que ocurre normalmente es que el bono a corto plazo (dos y tres años) supera al de largo plazo (diez años), una vez que éste, que es el de referencia, se mantiene por encima del 7%”, indicó el analista.
En el caso de Portugal, el bono a corto plazo superó el 8% antes del rescate y luego escaló hasta el 20%, mientras la deuda a diez años también superó el 8% y luego se situó en el 12%.
“El bono español a corto plazo se mantiene actualmente en el 5%, aunque está subiendo con fuerza en los últimos días. En abril estaba en el 3,5%, en mayo en el 4%, y en los últimos tres días subió del 4,5 al 5%”, remarcó e Matellán.
“Existe una fuerte incertidumbre en torno a toda la zona euro. Los mercados quieren que los 17 países que comparten la moneda común den una muestra de compromiso político en términos de unión fiscal y bancaria”, sostuvo el analista.
Pero además, como alcanzar una mayor integración llevará muchos años, el BCE debería dar apoyo monetario al sistema y los países en problemas, opinó Matellán.
A diferencia de los tres países periféricos previamente intervenidos, el problema de la crisis de deuda de España esta contenido en el sector financiero, pero el rescate de 100.000 millones de euros que recibirá el país elevará la deuda pública hasta el 90% del PIB (Producto Interior Bruto).
De ahí que muchos analistas señalaron que el rescate “limitado” al sistema financiero, que Rajoy insiste en presentar como “un préstamos a la banca” sin contrapartidas en términos de políticas macroeconómicas, no va resolver el problema de deuda sino que puede empeorar.
La crisis de deuda de España ya se ha traslado a Italia, tercera economía de la zona euro, cuyo riesgo país aumentó hasta los 479 puntos básicos previamente a que el Tesoro italiano colocara un total de 3.000 millones de euros en bonos a tres años con un interés del 5,3% respecto al 3,91% de la anterior emisión de mayo.
En tanto, la Bolsa de Madrid, resistió las fuertes tensiones incluso mejor que los mercados del resto del continente. El Ibex 35, índice de referencia, cerró la jornada con una suba del 1,22%.