Médicos confirmaron secuelas por fumigaciones
Los productores sojeros Francisco Rafael Parra y Jorge Alberto Gabrielli y el piloto Edgardo Pancello son juzgados desde el pasado lunes en la Cámara Primera del Crimen de Córdoba como presuntos instigadores -los dos primeros- de contaminación dolosa agravada y el tercero como supuesto autor material.
Además, declararon hoy otras integrantes de la agrupación Madres de Ituzaingó Anexo, el barrio donde se observó una alta tasa de cáncer y enfermedades respiratorias que se presumen asociadas con la fumigación, al tiempo que los médicos que atendían el dispensario municipal brindaron testimonios claves.
Los profesionales coincidieron en afirmar que mientras atendían el consultorio tuvieron oportunidad de presenciar fumigaciones aéreas, como así también detectaron secuelas en la salud de numerosos vecinos.
El médico clínico Eduardo Alberto Molina dijo que "nunca" había visto "tantos pacientes con diabetes e hipotiroidismo como en ese barrio". "A través de la ventana vi pasar, a unos 500 metros de distancia, a un avión que volaba de sur a este y a baja altura", explicó, recordando que "era chico y amarillo".
Tras sostener que "sentí una irritación en vías aéreas y un gusto comparable con algo dulce", el profesional reveló que "a algunos les dio irritación conjuntival".
Por su parte, la médica pediatra Inés Flamini también dijo haber visto "una avioneta amarilla y ruido de aviones", confirmando que "sentimos sabor metálico en boca e irritación en las vías aéreas". Precisó por último que "en el año 2005 se hizo un estudio de traza de contaminantes en niños, el que dio positivo para agroquímicos y negativo para PCB", graficó.
Por su parte, Eulalia "Vita" Ayllon, una de las fundadoras de Madres de Ituzaingó, sostuvo que los chicos del barrio "corrían detrás del avión que fumigaba, mientras éste los rociaba con una estela de agroquímicos" y advirtió luego que a los niños "se les irritaban los ojos y se les secaba la garganta".
La vecina dijo haber constatado que esa nube que lanzaban los aviones "era nociva" porque "les mató todas las plantas de sus quintas", tras lo cual brindó un pormenorizado relato en base a numerosas anotaciones de las fechas en que veía fumigar a un camión mosquito o una avioneta.
También confirmó que el 1° de febrero de 2008 vió pasar dos avionetas que sobrevolaban el sector, una que volaba más alto, gris o blanca, y otra más baja, de color amarillo y confirmó que esa "era la que había fumigado muchas otras veces".
Tras afirmar que ese día también sintió molestias en las vías aéreas y los ojos, recordó que a raíz de la prohibición establecida por el municipio y la provincia, las fumigaciones se realizaban de noche, para que los vecinos no pudieran tomar la matrícula de la aeronave.
En torno al tema aclaró que otra de las fundadoras de Madres de Ituzaingó, Sofía Gatica, quien se constituyó en querellante, sí pudo apuntarla una vez.
Las denuncias realizadas por las integrantes de la agrupación destacan que en ese barrio "existen contaminantes tales como arsénico y plomo en el agua potable, y PCB en los generadores de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec)".
Afirmaron que ese cóctel mortal se completa con la existencia de endosulfán y glifosato, las sustancias que utilizan para fumigar los cultivos y que presuntamente provocan malformaciones, dificultades respiratorias y otras enfermedades que dañan la salud.
El tribunal, que ayer dispuso realizar en fecha aún a determinar una inspección ocular en la zona, decidió pasar a un cuarto intermedio hasta mañana.