Moody`s dejó a España muy cerca de los bonos basura
La agencia calificadora de riesgo Moody`s rebajó hoy la nota de la deuda española de Baa3 a A3, lo que la deja muy cerca de los bonos basura, y la puso en revisión para posibles futuras reducciones, informó hoy la misma agencia mediante un comunicado difundido en Londres.
Moody`s espera concluir con la revisión en un tiempo máximo de tres meses, según un despacho de la agencia alemana de noticias DPA.
La calificación se basa, por un lado, en la decisión del gobierno español de tomar prestados hasta 100.000 millones de euros del fondo de rescate europeo FEEF o de su sucesor, el fondo de crisis permanente Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera (MEEF), para recapitalizar su sistema bancario, lo que aumentará aún más la deuda del país.
Por el otro, el gobierno español tiene un acceso "muy limitado" al mercado financiero, según Moody`s.
La agencia agrega que "la continua debilidad" de la economía española vuelven la "debilitada fuerza financiera y creciente vulnerabilidad" del gobierno español más preocupante ya que no hay expectativas "razonables" de que haya un crecimiento económico vigoroso en los próximos años.
Asimismo, Moody`s rebajó la nota del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) español de Baa3 a A3 y lo puso en revisión para posibles futuras rebajas.
La deuda del FROB es garantizada totalmente por el gobierno español.
Por otra parte, el primer ministro italiano, Mario Monti, sufrió hoy un serio revés en sus esfuerzos por restaurar la confianza de los mercados en las finanzas de su país al dispararse el interés que la nación debe pagar por emitir deuda a niveles que no se veían desde diciembre pasado.
Un día antes de otra subasta de deuda a más largo plazo, el Tesoro italiano colocó hoy 6.500 millones de euros en deuda con vencimiento a doce meses pero con un interés promedio de 3,972%, el más alto en los últimos seis meses, superando el 2,34% ofrecido en mayo en una operación similar.
Aunque la demanda fue fuerte, los elevados tipos evidenciaron el nerviosismo de los mercados tras la reciente admisión de España de que sus bancos necesitarán un rescate externo y los crecientes temores de los inversores a que Italia sea la próxima economía de la eurozona en necesitar un rescate, y la mayor hasta ahora.
Poco antes de la colocación de deuda, Monti urgió a los legisladores italianos a apurar la aprobación de reformas estructurales neoliberales para convencer a los inversores de que Italia es capaz de hacer los sacrificios económicos necesarios para escapar a la crisis de deuda.
El premier se refirió a los inversores como "observadores que no abrigan una simpatía innata por nuestro país".
La subasta, que se celebró tras firmarse el acuerdo del Eurogrupo otorgando ayuda financiera a España para recapitalizar su banca por hasta 100.000 millones, tuvo una demanda 1,73 veces superior a la oferta, en línea con el 1,79 de mayo, informó la agencia de noticias DPA.
El Tesoro italiano se enfrentará mañana a un desafío aún mayor, cuando acuda a los mercados para vender hasta 4.500 millones de euros en bonos con vencimientos a plazos más largos.
Aunque el déficit de 3,6% de Italia es relativamente bajo comparado con el de 8,9% de España, la economía no crece hace años y la deuda pública es enorme, de 1,9 billones de euros, o del 120% del PBI.
Para bajar la deuda, la economía italiana debería ser más competitiva.
A fin de lograr esto, el gobierno tecnócrata y sin políticos de Monti aprobó un ajuste y suba de impuestos en diciembre pasado, y ahora quiere avanzar con reformas más estructurales como una flexibilización del mercado laboral que ya cuenta con media sanción parlamentaria.
Sin embargo, los distintos sectores políticos se resisten a las reformas, lo que genera temores a que, como ya pasó varias veces en el pasado, los tira y afloje políticos internos limiten la capacidad del país de mejorar su situación económica.
El descontento popular con el ajuste también está en aumento.
La confianza en Monti se desplomó del 70% que tenía cuando asumió, en noviembre pasado, a un 40%, según mostró un sondeo difundido la semana pasado.
Monti admitió que el país necesita complementar sus medidas de austeridad con otras para volver al crecimiento.
"Necesitamos tener disciplina fiscal y políticas de crecimiento para que las políticas fiscales sean sustentables en el largo plazo", dijo el premier en Berlín, donde estuvo para recibir un premio al liderazgo, informó la agencia de noticias Europa Press.
A su regreso de Alemania, Monti se reunió por la noche con los líderes de los principales partidos políticos y los urgió a acelerar la adopción legislativa de reformas claves, un mensaje que anticipó horas antes en una intervención ante el Parlamento.
"Los esfuerzos que los italianos hicieron y están haciendo son duros, pero serían incluso más duros de aceptar, y sería más grande el sentimiento de aislamiento y frustración, si estos esfuerzos fueran dictados desde el exterior", señaló el premier a los legisladores.
El gobierno ya sobrevivió a tres mociones de censura por las partes más discutidas de las nuevas medidas, que serán votadas mañana.
Ayer, Monti tuvo que salir a asegurar que su país no seguirá los pasos de España y "no necesitará un plan de rescate", luego de que la ministra de Finanzas de Austria, María Fekter, dijera que Italia podría necesitar ayuda financiera externa debido al alto costo de su deuda pública.
Fekter se retractó de sus dichos, pero recién luego de que Monti y funcionarios europeos los consideraran inapropiados y contraproducentes.