Vamos, vamos, Argentina!!!
El seleccionado argentino venció 1 a 0 Uruguay, en el estadio Centenario, por lo que sumó tres puntos y se clasificó en forma directa al mundial de Sudáfrica. Mario Bolatti, cerca del final del segundo tiempo, marcó el gol más importante de los últimos tiempos del seleccionado nacional.
El partido se jugó ante una multitud en el estadio Centenario, con un mal arbitraje del paraguayo Carlos Amarilla, quien expulsó en el segundo tiempo a Martín Cáceres, de Uruguay.
En el arranque del partido Uruguay salió a "comerse crudo" a los dirigidos por Diego Maradona, presionando en todos los sectores de la cancha y generando situaciones de gol. Pese a que todos esperaban ese planteo uruguayo, obligado a ganar para esquivar el repechaje y para no depender del resultado de Ecuador, el equipo argentino pareció sorprendido por esta actitud.
En el mismo comienzo del juego Luis Suárez desbordó por la izquierda y llegó a estar cara a cara con Sergio Romero, pero el arquero, cada vez más afianzado como titular, salvó a los de Maradona. A partir de ese momento y hasta los 20 minutos del primer tiempo todo fue de Uruguay, pelota, tiempo, espacios y situaciones.
Con los dos puntas, Luis Suárez y Diego Forlán moviéndose por todo el frente de ataque, más el acompañamiento y la presión de los volantes, Uruguay arrinconó a Argentina, pero no fue profundo y cuando lo fue falló en el pase final.
La presión del local comenzó a mermar a medida que crecieron Verón y Mascherano, Martín Demichelis y Rolando Schiavi se ordenaron, Di María insinuó y el partido se emparejó. Argentina se adelantó en el campo de juego y ya el asedio de Uruguay no fue el mismo y comenzó a ganar el nerviosismo y la tensión en el estadio Centenario.
En el inicio del segundo tiempo Argentina se paró más adelante, con Mascherano y Verón parados en campo contrario y Uruguay llegando con remates de larga distancia, como uno de Forlán que Romero siguió bien de cerca paralizando los corazones de los argentinos en el Centenario.
Y a los dos minutos hubo un quiebre, primero con la explosión del estadio con gol de Chile ante Ecuador, y después con el reclamo de las dos parcialidades, que viendo que sus equipos no jugaban a nada pidieron cambios.
A los 30 minutos del segundo tiempo Maradona marcó que buscaría para el último cuarto de hora del partido, porque sacó a Di María, de los pocos que iban para delante, y mandó a la cancha a un lateral que cada vez que jugó de volante lo hizo mal, Fabián Monzón.
Maradona sacó de la cancha a Higuaín y mandó a Mario Bolatti, cuya presencia se imponía pero no por el centrodelantero.
Sin embargo, el fútbol tiene cosas impredecibles y entonces Cáceres le cometió una falta de amarilla a Jonás, recibió la segunda amonestación, fue expulsado y de ese tiro libre llegó el gol de Bolatti, quien con los ojos bien abiertos dentro del área mandó la pelota suavemente al fondo de la red.
Costó mucho sufrimiento, mucha tension, mucho nerviosismo, por momentos mucha bronca aunque en seguida se recuperaba la fe y el aguante. Pese a tener que pasar por tantos sentimientos encontrados, por fin pudimos abrir la puerta de entrada al mundial. La pudimos abrir y ahora nos espera Sudáfrica. Vamos Argentina, carajo!!!