Boudou dijo que la defensa del medio ambiente es una nueva forma de lucha contra el imperialismo
La cuestión ambiental constituye “una nueva forma de lucha contra el imperialismo”, con el que hay que discutir cómo se inician los niveles de polución planetaria, planteó hoy el vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, durante una jornada en el Senado en la que se fijó la posición argentina para la próxima cumbre Río+20.
“El mensaje que llevamos como Estado es que vamos a discutir cuestiones políticas“, aunque los debates se den en torno a cuestiones técnicas, dijo Boudou en la apertura de ponencias en la que participaron el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, el secretario de Ambiente, Juan José Mussi, y el secretario de Relaciones Exteriores de la Cancillería, embajador Eduardo Zuain.
El vicepresidente afirmó que hoy la cuestión ambiental vuelve a poner el desafío de “quién va a discutir (con los países desarrollados) cómo se inician los niveles de polución, como producto no deseado de la Revolución Industrial”.
“Los costos (ambientales) no han sido internalizados por esas sociedades, que los han esparcido a toda la humanidad”, aseguró.
Boudou definió que “es un costo económico hecho sobre un tercero que no recibe compensación”, y dijo que “esperemos liderar al conjunto de los países que asumen una posición similar”.
Abal Medina, en tanto, aseguró que "tenemos muy claro que lo que llevamos a Río es parte de una voz que tiene una profunda tradición dentro de nuestra historia" y destacó que "no vamos a permitir que los que hace más de 200 años están contaminando el planeta digan que lo tenemos que arreglar juntos. Lo tienen que arreglar ellos, y nosotros seremos los principales fiscales".
"Lo que debemos hacer los países que no causamos la catástrofe ambiental es decir que el cuidado del ambiente es de todos, pero que hay responsables", aseguró el jefe de Ganinete en el salón Arturo Illia, donde varios funcionarios fueron convocados para divulgar la posición que Argentina llevará a la cumbre de Desarrollo Sostenible Río+20, entre el 20 y 22 próximos en la ciudad carioca.
En esta línea, Mussi expresó “no a la `economía verde`: sí al desarrollo sustentable” y destacó que "en nuestro carácter de acreedores ambientales debemos interpelar al mundo desarrollado”, con una posición que el Mercosur llevará como bloque, en representación de Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay, Bolivia y Argentina, dijo Mussi.
El secretario de Ambiente evocó una declaración del ex presidente Juan Domingo Perón de febrero de 1972, en referencia a “la marcha suicida que la humanidad ha emprendido con la contaminación del ambiente: la humanidad debe ponerse en pie de guerra en defensa de sí misma”.
“(El ex presidente) Néstor Kirchner habló en Gualeguaychú de crecimiento económico, equidad social y proteccionismo medioambiental”, reivindicó Mussi.
Durante su exposición, el embajador Zuain criticó que la categoría de economía verde, planteada como consigna oficial de la conferencia de Río de Janeiro, “fija parámetros de tecnología para los que deberíamos invertir sin ayuda económica externa”.
“Vamos con voluntad negociadora, pero procuramos que ese acuerdo no condicione nuestro desarrollo”, dijo Zuain.
En tanto, la subsecretaria de Planificación y Política Ambiental, Silvia Révora, indicó que Estados Unidos, “entre 1990 y 2012, aumentó un 11% sus emisiones de gases de efecto invernadero”, no siendo firmante del acuerdo de Kyoto, de control y reducción de dióxido de carbono a la atmósfera.
Révora enumeró las 15 eco-regiones argentinas, entre ellas, la selva misionera, el bosque chaqueño, las yungas, la Antártida, la Cordillera con sus riquezas metalíferas, los glaciares, el acuífero guaraní, las 180 áreas protegidas y las especies animales propias.
“Nuestra región, nuestro país, es sumamente apetecible para los centros de poder”, advirtió.
La funcionaria reafirmó que “la `economía verde` no puede ser una restricción a las exportaciones”, así como Argentina le dice “no a una agencia ambiental global”.
En cambio, junto al Mercosur, Argentina llevará a la prensa global la Declaración de Montevideo, suscripta por los países en mayo, con un plan de trabajo conjunto sobre “el agua, el cambio climático y el tratamiento de los residuos”, informó Révora.
“No sólo estamos discutiendo un tema ambiental sino un modelo de desarrollo” resaltó el senador y presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto, Daniel Filmus, y abogó por la combinación del desarrollo con la justicia social y la preservación de “las condiciones de los recursos naturales para el futuro”.
Filmus recordó que la reforma de la Constitución del 94 instaló el derecho a un medio ambiente digno y le otorgó al Congreso la posibilidad de elaborar leyes de presupuestos mínimos.
"La Argentina necesita este tipo de leyes y en ese sentido, fundamentalmente desde 2002, se ha avanzado mucho", destacó y en esa línea enumeró la ley de Bosques, de Glaciares, de Quemas, de Residuos, de Información Pública Ambiental.
"Vamos a Río con la certeza de que, aunque aún faltan muchas cosas por hacer, lo que hemos construido en legislación debe hacernos sentir orgullosos de nuestra posición”.