La Renuncia

14/10/2009
Nacionales - EXCLUSIVO / Cuestión de Privilegio
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El momento en el que Ortiz Pellegrini presentó su renuncia indeclinable en la legislatura provincial, la que aseguró fue "pensada y tomada hace más de cuatro meses"

Para sorpresa de todos los presentes en la sesión de ayer de la Legislatura de Córdoba, el legislador del bloque del Frente Cívico Miguel Ortiz Pellegrini renunció a la banca que ocupa desde diciembre de 2007.

“Esta es una decisión pensada y tomada hace más de cuatro meses, hoy la hago efectiva en la certeza que no he violado en ningún momento la Constitución de la Provincia”, manifestó el parlamentario juecista.

Ortiz Pellegrini había sido acusado de infringir la Constitución provincial, específicamente de violar el artículo 88 que prohibe a un legislador patrocinar causas en contra del Estado.

El parlamentario juecista, según el dictamen de la comisión de Asuntos Institucionales de la Unicameral, fue declarado “responsable” de violar la prohibición "inscripta en el artículo 88 de la constitución provincial, al haber patrocinado en causas de contenido patrimonial a particulares en contra del estado municipal y provincial".

A raíz de este dictamen emitido por la mayoría, los representantes parlamentarios miembros de los diferentes bloques se encontraban evaluando el tipo de sanción que la Cámara debía aplicarle.

En este sentido ayer presentó su “renuncia indeclinable” a la banca de legislador provincial por el departamento Capital, tomando por sorpresa hasta a los miembros de su propio bloque que se enteraron en el mismo momento en que lo estaba anunciando.

“Motiva esta decisión, que toda mi vida he sido un hombre de la democracia, he defendido con vigor mis convicciones políticas y las instituciones republicanas. Lo hecho así, desde cada uno de los lugares en los que me ha tocado actuar en mi vida pública”, dijo Ortiz Pellegrini.

Asimismo, sostuvo que “desde estas convicciones promoví junto a mi bloque la investigación de hechos que desvirtuaros por intereses políticos perversos sólo procuraban manchar mi buen nombre y obtener ventajas menores”.

Y agregó que “en mis 40 años de acción política, la ética ha guiado mis acciones y no estoy dispuesto a permitir que en nombre de la misma se proponga una sanción, aún cuando fuere simbólica”.

Concluyó la lectura de su renuncia citando una frase de Leandro Alem: “entrego mi labor y mi memoria al juicio del pueblo, por cuya noble causa he luchado constantemente”.