Tras la decisión de pedir rescate, los mercados relajan la presión sobre España

11/06/2012
Internacionales - Eurozona / España
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Tal decisión de Rajoy fue hoy bien recibida por los mercados que empujaron al alza la Bolsa de Madrid. La media busca evitar la amenaza que se cuela sobre el euro en una semana clave por las elecciones de Grecia

La decisión del gobierno de Mariano Rajoy de pedir un rescate europeo fue recibida hoy con una inicial euforia en los mercados, que empujaron al alza la Bolsa de Madrid, aunque la presión sobre la deuda de España se mantuvo variable ante las dudas persistentes sobre la condicionalidad de los fondos y en el conjunto de la zona euro.

Después de varias semanas de incertidumbre, los ministros de Finanzas de la zona euro lograron que España cediera y pidiera el sábado un rescate para su debilitada banca, medida con la que se pretende ahuyentar la amenaza que se cierne sobre el euro en una semana clave por las elecciones de Grecia.

La reacción inicial de los inversores al rescate para la banca estimado en un máximo de 100.000 millones de euros fue de entusiasmo, como esperaban Bruselas y Madrid.

La Bolsa madrileña (Ibex-35) avanzó con fuerza, más de un 5%, en su apertura, impulsada por la subida de los títulos de la banca, pero luego se moderó.

Los mercados también dieron un respiro a la deuda pública de España, cuyo riesgo país o prima de riesgo, el diferencial entre el bono español a diez años y el alemán (de referencia) al mismo plazo, se situó a la apertura en torno a los 463 puntos, frente a los 490 del viernes, aunque después repuntó hasta superar los 500 puntos.

El riesgo país había comenzado a relajarse al final de la semana pasada, cuando el rescate de España parecía ya inevitable, después de tocar el pico de los 547 puntos, máximo histórico.

El Eurogrupo, formado por los 17 países que comparten la moneda común, acordaron un préstamo para España, destinado al sistema bancario, de hasta 100.000 millones de euros, una suma muy superior a los 40.000 millones de euros que sugirió el Fondo Monetario Internacional (FMI), con la intención de calmar a los inversores.

Sin embargo, los esfuerzos de la zona euro podrían sufrir un duro revés el domingo en las elecciones griegas, si gana el líder del partido de izquierda Syriza, Alexis Tsipras, quien ya amenaza a Bruselas y Berlín con suspender los planes de austeridad sobre los que se sustenta la ayuda europea de Grecia.

Asimismo, Bruselas y Madrid no terminan de convencer cuando afirman que las ayudas europeas no implicarán condicionamientos macroeconómicos, como afirmaron el ministro de Economía español, Luis de Guindos y el Eurogrupo el día del acuerdo.

El vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de competencia, Joaquín Almunia, aseguró hoy en declaraciones a la emisora Cadena Ser que “habrá condiciones”, aunque aún hay que ver cuáles y que los intereses de las ayudas europeas –que estarían en torno al 3 y 4%, según las habituales emisiones de los fondos europeos- computarán para el déficit español.

El portavoz de Asuntos Económicos de la CE, Amadeu Altafaj, subrayó por su parte que las condiciones que se impondrán serán “muy rigurosas” pero se limitarán al sistema financiero, según declaraciones a RTVE (Radio Televisión Española).

Los fondos, que serán supervisados por la Troika (Bruselas, Banco Central Europeo y FMI), saldrán del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) o del nuevo Mecanismo de Estabilidad Financiera (MEDE), tratados que exigen el cumplimiento del pacto de Estabilidad y criterios de equilibrio macroeconómicos.

El respiro de España y del conjunto de la zona euro será poco duradero, advierten algunos analistas financieros.    

“El movimiento de los mercados está siendo muy drástico. Lo normal es que suba (la Bolsa), pero las dudas no desaparecerán porque el problema no es solo de España, Grecia, Irlanda y Portugal, sino del conjunto de la zona euro”, afirmó a Télam Alfonso Treviño, analista del grupo financiero Atlas Capital.

“España y los países periféricos podrán emitir más barato, por lo que en el corto plazo la medida puede ser suficiente”, indicó.

No obstante, el gobierno de Rajoy “recibe un préstamo y tendrá que pagar intereses que repercutirán en su deuda”, añadió el analista.

Además, ese dinero estará vigilado por Europa, y en este momento, “está claro que Alemania es la que está marcando el ritmo, a base de ahorro y contener el déficit”. “Tendrán que hacer los ajuste que se tengan que hacer en la parte pública, reduciendo la dimensión del Estado, y en el sector bancario”, apuntó.

Además, “si no fluye el crédito estaremos en la misma situación que antes. Que le den dinero a los bancos ahora no significa que lo vayan a soltar, tardarán 3 ó 4 años, ya que primero intentarán equilibrar sus balances”, vaticinó.

A pesar de que la situación se presenta sombría, este analista no cree que “España esté tan mal como Grecia o Irlanda”, y que “la UE no podría dejarla caer ya que arrastraría a los bancos alemanas y franceses, que son los principales tenedores de deuda”.

Otros analistas, en cambio, consideran que el anuncio de los fondos europeos podría terminar sacando a España del mercado de bonos soberanos puesto que el costo de las ayudas las pagarán los ciudadanos a quienes se les exigirá más esfuerzos.

España, cuarta mayor economía de la zona euro –detrás de Alemania, Francia e Italia- afronta un escenario de recesión y elevado desempleo, del 24,4% de la población activa (5,2 millones de personas), y más ajuste retrasaría el crecimiento ya pondría en riesgo su capacidad de pago, señalan.