Argüello y Carlotto descubrieron un busto de Eva Perón en EEUU

08/06/2012
Nacionales - Escenario Político
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El embajador destacó el trabajo de Evita a favor de los más humildes y recordó que en 1949, la Embajada argentina en Washington entregaba ropa de invierno para 600 niños pobres

La Embajada argentina en Estados Unidos realizó hoy una ceremonia en la que se descubrió  un busto de Eva Perón, en un acto que contó con la participación especial de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto.

En ese sentido y tras descubrir el rostro de una joven Evita, el embajador, Jorge Argüello, señaló a los presentes que su “lucha en favor de los desamparados no admitía fronteras” y en ese afán de “contribuir con su grano de arena, como le gustaba decir, ayudó a los más necesitados en la otra punta del continente".

"Así fue como en enero de 1949, un día después de que el presidente Harry Truman asumiera el poder, la Embajada argentina en Washington entregaba ropa de invierno para 600 niños pobres de los barrios más postergados del centro político más poderoso del mundo”, recordó.

Por otro lado, indicó que “la donación de ropa y calzado argentino llegaba a través del reverendo Ralph Faywatters” a cargo de una entidad dedicada “al cuidado de niños negros de Washington”, y sería una de las tantas donaciones que “seguirían a más de 80 países con necesidades parecidas”.

Sin embargo, esto generó que la administración Truman pidiera “explicaciones a nuestra Embajada en Washington sobre las intenciones del gesto de aquella osada mujer argentina, la esposa del Presidente”.

Ante esto, relató Argüello, la joven primera dama explicó en su respuesta que “lo hacemos con todo el respeto y todo el cariño por el gran pueblo de los Estados Unidos y humildemente le hacemos llegar nuestro granito de arena de ayuda (…); representa lo que somos capaces de hacer por el desposeído, esté donde esté y se encuentre donde se encuentre”.

Bajo este antecedente entonces, aseguró el Embajador, “homenajear a Evita en estos días bajo la administración de (Barack) Obama y aquí, en Washington donde todavía los afroamericanos libran una lucha cotidiana por su progreso político y social, deja de ser otro acto más de reconocimiento de logros pasados y se transforma en una renovada mirada hacia el futuro”.

Por su parte, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, comentó su experiencia de ser “generacional” a la vida de Eva Perón, “pero en la vereda opuesta” ya que “no la quería, la criticaba, no me gustaba como hablaba; tenía apenas 20 años cuando comencé a ser maestra y no quería que mis alumnos leyeran `La razón de mi vida´”.

Así, debido a “mi ignorancia, por crianza, por educación, fui cómplice de tantas dictaduras”, dijo, pero “esos hijos que tuve, todos peronistas al contrario de sus padres, nos enseñaron la verdad y por esa verdadera historia entregaron la vida”.

Parada a un lado del blanco busto descubierto en uno de los salones principales de la Embajada, la representante de Abuelas pidió entonces porque “las nuevas generaciones vean en esta mujer aquello que hay que imitar, que se borren para siempre de nuestro país las antinomias, enemistades inútiles, para entre todos hacer la Patria Grande: la que soñó ella; Perón, San Martín, Artigas y tantos héroes de nuestra historia”.

Al concluir, Argüello mencionó que la donación personal realizada por la Embajada en Washington -única sede diplomática nacional en el mundo que cuenta ahora con un busto de Evita- se suma a otras donaciones de San Martín, Sarmiento, Belgrano y Brown.

“Cada vez que uno de nosotros o algún visitante lo vea, deberá apreciar no sólo el pasado que ella supo protagonizar sino como los otros grandes soñadores y hacedores de nuestro pueblo, a alguien que fue capaz de construir un futuro, lo identificó mucho antes que otros allí donde comenzaba y le dedicó sus mejores esfuerzos pensando en las próximas generaciones”.