Querella pidió perpetua para los represores Lucena y Rauzzino
Los abogados querellantes, en representación de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, en la causa por delitos de lesa humanidad cometidos en Catamarca durante la dictadura cívico-militar, solicitaron "prisión perpetua", para los represores Carlos Alberto Lucena y Juan Daniel Rauzzino.
Los letrados Guillermo Díaz Martínez y Bernardo Lobo Bougeau pidieron, además, que sean separados de los cargos, retirados los beneficios de los que gozan y que sean declarados "traidores a la patria".
En la Sala del Tribunal Oral Federal en lo Criminal, comenzó esta tarde su alegato la querella que representa a la familia de Yolanda Borda, estudiante secuestrada y desaparecida en Belén en 1976, y se anticipó que "vamos adherir al pedido de Díaz Martínez y Lobo Bougeau".
El debate oral y público que se inició el 23 de abril pasado, busca establecer la responsabilidad de las desapariciones y posteriores muertes de Francisco Ponce, de su hermana Griselda Ponce, de sobrino, Julio Genaro Burgos y Nelly Yolanda Borda.
Las desapariciones se sucedieron entre los años 1976 y 1977, y este es el primer juicio en Catamarca, en contra de los militares que se desempeñaron durante la última dictadura militar.
En el juicio, declararon 50 testigos, entre los que se destacaron los relatos de los familiares de las víctimas.
La mayoría de las pruebas presentadas hasta el momento incriminan a los ex jerarcas, el ex-Jefe del Regimiento de Infanteria Aerotransportado 17, Lucena y el ex-Jefe de policía, Rauzzino, ambos imputados de los delitos de "privación ilegítima de la libertad" y "asociación ilícita".
Los alegatos continuarán por la tarde, y la sentencia se conocerá el viernes 15 de junio, según lo informado por el titular del Tribunal, Juan Carlos Reynaga.
En declaraciones a Télam, el abogado Díaz Martinez, quien también representa a la familia Borda, expresó que "este juicio reforzó todas las teorías que nosotros manejábamos y no teníamos el marco probatorio en algunas circunstancias y el juicio nos permitió confirmar al cien por ciento lo que veníamos sosteniendo y eso nos permite ir con mucha fuerza a la hora de entrar en esta etapa".
Del medio centenar de testimonios tomados, los querellantes consideraron fundamentales varios de ellos, porque "de cada audiencia nos fuimos con algo positivo, siempre se fueron acreditando o probando las circunstancias respecto a los distintos secuestros".
Bernardo José Lobo Bugeau, querellante por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, dijo a Télam que hubo "testimonios que fueron vitales, pues se llegó a develar el plan sistemático de exterminio de persona que se implementó en el área 3-13 de la provincia de Catamarca".
Dijo que "esos testimonios reflejaron ese plan; era una estructura burocrática estatal dedicada a la materialización de un concierto delictivo".