Hipólito Solari Yrigoyen dijo que en 1972 había un sistema de represión generalizado
El ex senador radical Hipólito Solari Yrigoyen, que en 1972 era abogado de presos políticos alojados en el penal de Rawson, afirmó hoy que la masacre de Trelew "no fue un hecho aislado", sino parte de "un sistema de represión generalizada", establecido por la dictadura de la autodenominada Revolución Argentina.
"Lo que paso el 22 de Agosto de 1972 no fueron hechos aislados, era un régimen militar que quería perdurar en el tiempo y lo hizo público desde que llegó, y que había establecido un sistema de represión generalizada para reprimir cualquier acto que fuera contestatario de la legitimidad que se atribuían, pero que evidentemente no tenían", afirmó Solari Yrigoyen.
El ex legislador lo expresó al declarar hoy como testigo en el juicio oral y público sobre la Masacre de Trelew, en el que aseguró que el fusilamiento de 19 detenidos -de los que sólo sobrevivieron tres-, fue producto de “una política represiva dirigida a un amplio sector de la sociedad que era contestatario del régimen militar que no admitía ninguna diferencia de opinión”.
El abogado y político radical reivindicó, asimismo, el accionar de los militantes de las organizaciones politícas de aquel entonces, y expresó que “nuestro único objetivo era recuperar la democracia y la vigencia de la Constitución Nacional”.
Enfatizó que “para nosotros la legitimidad era la Constitución Nacional y ese régimen era usurpador del poder”.
Solari Yrigoyen, quien integro el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, expresó que “hubo una política represiva que era parte del régimen”, que “mato a miles de personas” en “episodios de rebeldía que habían ocurrido en el país”.
“La dictadura había impuesto la pena de muerte, pero no la aplicaba, mataban directamente”, como también “hacían desaparecer gente” y “familias enteras”, sostuvo, y expreso que los asesinatos ocurridos en Trelew “no fueron hechos aislados, sino uno más” de una “política represiva”.
“Los que estaban presos en la base” Almirante Zar de Trelew “si habían cometido un delito, tendrían que haber sido puestos a disposición de la Justicia”, y “yo pedía para ellos un juicio justo y tratos humanos”, apunto.
Posteriormente se refirió a los dos atentados que años después sufrió por parte de la Triple A, mencionó su pasado como detenido-desaparecido, expuso la mala situación que vivieron en las cárceles los militantes apresados, detalló nombres de personas torturadas, de los militantes que fallecieron en manos del régimen militar y narró durante casi cuatro horas la historia de una época fatal para la República Argentina.
Los hechos que derivaron en los fusilamientos del 22 de agosto de 1972, conocidos como la Masacre de Trelew, comenzaron el 15 de ese mismo mes con una fuga de presos políticos del penal de Rawson. Todos integraban organizaciones guerrilleras, y sólo seis de ellos, integrantes de Montoneros, las FAR y el ERP lograron escapar en avión a Chile.
Los restantes 19 fugados fueron cercados en el viejo aeropuerto de Trelew, hoy un Centro de la Memoria, donde se rindieron tras obtener garantías de los militares, en una negociación presenciada por el juez Alejandro Godoy, abogados y periodistas.
Contra lo prometido, los 19 fueron trasladados a la base aeronaval Almirante Zar, donde fueron fusilados en la madrugada del 22.
Allí fueron asesinados Rubén Pedro Bonet, Jorge Alejandro Ulla, Humberto Segundo Suárez, José Ricardo Mena, Humberto Adrián Toschi, Miguel Angel Polti, Mario Emilio Delfino, Alberto Carlos Del Rey, Eduardo Campello, Clarisa Rosa Lea Place, Ana María Villarreal de Santucho, Carlos Heriberto Astudillo, Alfredo Elías Kohon, María Angélica Sabelli, Mariano Pujadas y Susana Lesgart.
Con graves heridas, sobrevivieron María Antonia Berger, Alberto Miguel Camps y Ricardo René Haidar. Los tres fueron detenidos durante la última dictadura y permanecen desaparecidos desde entonces.