Testigo contó que el cura Muñoz no la recibió diciendo que no trataba con parientes asesinos

06/06/2012
Juicios que cambiarán el país - Juicios que Cambiarán el País
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La madre del ex preso político Luis Garay, dijo que estuvieron desprotegidos y la gente ignoraba lo que pasaba. Contó que era difícil conseguir un abogado y que los que tuvo fueron secuestrados o asesinados

María Eugenia Dilulo de Garay, madre del ex preso político Luis Garay, recordó hoy que tras la desaparición de su hijo fueron a reclamar a la Iglesia Catedral Basílica y el cura Muñoz les dijo que “no trataba con parientes asesinos”.

“Fuimos a la Iglesia Catedral, en búsqueda de ayuda y presentamos una nota que el cura Muñoz la rompió y dijo que no trataba con parientes de asesinos”, indicó la mujer de 79 años, al referirse al secuestro de su hijo.

Con voz pausada, la mamá de Luis Garay, titular del Instituto por la Memoria de Santiago del Estero, explicó que durante años “estuvimos desprotegidos, había un total descreimiento, la gente ignoraba lo que pasaba”.

"Resultaba difícil conseguir un abogado y los que logramos designar “Luis Lescano está desaparecido y otro tucumano, lo encontraron asesinado en el Parque Aguirre”, añadió.

Recordó que junto a su hijo Luis "fueron secuestrados y están desaparecidos otros chicos, que apenas tenían 15 años, como el caso de Germán, Luis, Daniel y Anabela Cantos y su marido, Pedro Ramírez, Ledesma y otros que no recuerdo, que tenían ideas sanas y no la droga como ocurre actualmente”.

"Entrevistamos al juez Santiago Grand, Santiago Olmedo y Lorna Hernández, pero nunca nos dieron explicaciones sobre la detención de mi hijo y Musas Azar, nos mentía la mitad de lo que decía", recordó.

En otro pasaje de su testimonio, la mujer relató que al recuperar la libertad en una cárcel del sur argentino “mi hijo salió desmejorado, no conocía el valor del dinero y tenía puesta la misma ropa que vestía siete años antes, al momento de ser detenido”.

Gracias a Dios hoy lo tengo vivo, pese a los golpes de Musa Azar y los demás, que no están aquí, porque quería verlos y decirles en la cara”, dijo al referirse a la mayoría de los acusados que hoy optaron por no ingresar a la sala de audiencias y siguieron el debate a través de un circuito cerrado de televisión.

Tras destacar “la actitud solidaria” de su hijo, la mujer contó que “una vez le dije que deje esto de los derechos humanos y el me respondió que le pida cualquier cosa, menos que siga en esta lucha”.

En el marco de una nueva audiencia por el juicio oral por la desaparición forzada de 44 personas, antes y durante la última dictadura militar, también prestó hoy declaración testimonial el ex agente de policía Raúl Orlando Cabrera, de 60 años, que en la década del 70 prestó servicios en la llamada SIDE santiagueña.

Nosotros cumplíamos un servicio de calle, debíamos informar sobre asambleas de trabajadores en las que pedían aumentos de sueldos, que eran entregados al comisario Espíndola”, explicó el ex uniformado.

Cabrera, que también se desempeñó como custodio del ex ministro de Gobierno Robín Zaiek, durante el tercer mandato constitucional de Carlos Juárez, recordó que la Dirección de Información Provincial (DIP) "fue dirigida por Barbieri, Musa Azar y Tomás Garbi".

Asimismo, señaló que el centro clandestino de detención “era periódicamente visitado por los militares (Leopoldo) Sánchez y (Jorge) D´Amico”, este último acusado junto a Ramiro López, Garbi, Carlos Baudano, Francisco Laitán y José Brao por delitos de lesa humanidad”.

Consultado sobre el incidente ocurrido en noviembre de 1976, el policía retirado dijo que “el comentario fue que habían matado a (Cecilio) Kamenetzky y se había fugado (Mario) Giribaldi, en un intento de copamiento a la DIP”.

Por el crimen de Kamenetzky, estudiante universitario de 19 años, fueron condenados tiempo atrás a prisión perpetua Musa Azar, Garbi y López.