Esposa de desaparecido contó que tuvo miedo que maten a su marido cuando lo visitó

06/06/2012
Juicios que cambiarán el país - Juicios que Cambiarán el País
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Rita Cantero contó que cuando visitó a Javier Seminario en la cárcel de Neuquén tenía miedo de que lo mataran porque lo golpeaban mucho y lo picanearon. Se trata del juicio por la causa la Escuelita II

Rita Graciela Cantero, esposa del militante barrial detenido-desaparecido Javier Seminario, reveló que "la última vez que lo visité en la cárcel de Neuquén tenía miedo de que lo mataran porque lo golpeaban mucho".

Al declarar hoy en la audiencia del juicio que se realiza contra 23 represores acusados de violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura, dijo que "todo el barrio luchaba por sus terrenos y la construcción de las casas en barrio Sapere de Neuquén".

Recordó que en 1975 Seminario fue detenido en dos oportunidades y que en la última, ocurrida el 20 de agosto de ese año, "lo sacaron de noche de la cama, semidesnudo y se lo llevaron".

Indicó que "lo tuvieron detenido en la comisaría primera (hoy segunda) de Neuquén hasta el golpe militar cuando lo trasladaron a la cárcel U9 a disposición del Poder Ejecutivo Nacional (PEN)".

"El último tiempo que lo vi en la cárcel estaba mal, triste. Tenía miedo que lo mataran porque lo golpeaban mucho y también lo picanearon", recordó.

Dijo que "fue trasladado a la cárcel de Rawson donde no pudieron verlo y en el Comando de la Sexta Brigada de Neuquén el que estaba al tanto de todo era el mayor Luis Alberto Farías Barrera", imputado en esta causa.

"Fue Farías Barrera que en diciembre de 1976 me mostró una orden escrita en la que quedaba libre y que tenía su firma. Siempre lo esperamos pero nunca llegó", afirmó.

Lucía Cantero, madre de Rita también fue detenida por la policía, trasladada a la misma comisaría donde pudo ver a Seminario cuando era golpeado en un pasillo por varios uniformados.

La mantuvieron detenida durante 9 meses en la alcaidía de Neuquén hasta que pudo recuperar la libertad en mayo de 1977.

También declaró el ex comisario Alejandro Rojas, quien reconoció haber participado de al menos dos operativos realizados en Barrio Sapere.

"Nosotros obedecíamos órdenes de nuestros superiores", dijo en su declaración que a partir de una serie de omisiones y falta de claridad en algunos de sus pasajes, generó la reacción de la querella del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos -CEPRDH- que pidió falso testimonio. El planteo contó con la adhesión del Ministerio Fiscal.