Cristina llamó a articular los intereses entre los accionistas privados y estatales de YPF

05/06/2012
Nacionales - Política Energética
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Aseguró que a la mayoría de los que integran el nuevo directorio no los conoce. Cuestionó las críticas a la Argentina por las supuestas políticas restrictivas a la inversión extranjera

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó hoy "que estamos en contra del pensamiento único" y agregó que "tenemos que entender que el desacople entre los intereses de las empresas y los intereses del país concluye en situaciones políticas, sociales y económicas absolutamente desaconsejables".

Cristina convocó a trabajadores y empresarios a trabajar por el futuro de YPF y pidió entender a los argentinos que “todas y cada una de las decisiones” que tomó fueron “para preservar lo logrado en estos nueve años”.

Al encabezar la presentación oficial del plan estratégico para YPF, a cargo de su presidente, Miguel Galluccio, Cristina recordó que el 51% del paquete accionario corresponde a la Nación (26%) y a las provincias (25%).

Cristina sostuvo que "la decisión de esta situación la tome como presidenta de todos los argentinos" y agregó que "decidimos adoptar el modelo mixto, Estado y mercado, y tomando la decisión de confiar a un staff profesional la dirección de la empresa que no significa desacople con los intereses del país"

Por otra parte, la mandataria afirmó que "la Argentina en materia de libertad para invertir en el G-20 solamente es superada por Alemania" y remarcó que "esto es para aquellos que hablan de restricciones a las inversiones".

“Podría haber enviado al Parlamento un proyecto que expropiara el 100%, pero nosotros no actuamos como algunos creen, dogmáticamente o con un manual, actuamos frente a cada circunstancia adoptando las medias y las formas de esas medidas que sean más convenientes para la situación que debemos enfrentar”, señaló.

La Presidenta destacó al flamante directorio de YPF, al cual calificó como “absolutamente profesionalizado”, y cuestionó los “desacoples de la empresa con los intereses del país”.

“Hemos tomado en cuenta tres componentes básicos (para definir a los directores designados por el Gobierno): el Estado democrático, la sociedad en la que ese Estado está y el mercado en que se mueve”, remarcó Cristina.

En ese sentido, dijo que no cree “en conducciones bicéfalas”, por lo cual definió que Galluccio sea a la vez “CEO de la empresa y presidente del directorio, porque las señales de directivas deben ser inequívocas”.

“(A los miembros del directorio) no los conozco a la mayoría, leí sus C.V., porque no son amigos ni son partidarios. Esto no significa que haya un desacople entre los intereses del país y de la empresa. Por ese desacople estamos ante este marenagnum y verdadero terremoto económico global, porque se perdió de vista la articulación que debe existir entre el capital y la producción de bienes y servicios”, consideró.

Además, opinó que “el siglo XXI será recorrido por tres grandes vectores: energía, alimentos y ciencia y tecnología. Se van a entrecruzar y si lo hacen virtuosamente pueden lograr grandes beneficios para el conjunto de una sociedad”.

En perspectiva, recordó que “hubo un momento que prendió (en la gente) el discurso de la privatización y desnacionalización de YPF porque la empresa daba pérdidas”, y agregó que la compañía “terminó fundida pero muchos contratistas terminaron multimillonarios; esto no significa que tengan que trabajar a pérdida, pero se va a exigir eficiencia, tecnología, inversión, rentabilidad adecuada y productividad a los trabajadores, que son de los mejores pagos del país”.

“Es necesario entender que todas y cada una de las decisiones se toman para preservar lo que hemos logrado en estos nuevos años. Nosotros hemos gobernado la República durante nueve años y tenemos estos resultados, solos, sin ayuda”, enfatizó la Presidenta.

Desde el salón San Telmo del Hotel Sheraton del barrio de Retiro, llamó a “cambiar el paradigma de nuestra empresa de bandera, que no significa que no tenga que ajustarse a la lógica de una empresa, pero esa lógica no puede estar disociada de la lógica de un país. Allí empiezan los problemas”.

“Quiero decirles que esta Presidenta y su equipo hará todo lo necesario para que esta gestión sea exitosa, porque lo merecemos los 40 millones de argentinos, y también se lo merecen hombres comprometidos como el general (Enrique) Mosconi, cientos de hombres y mujeres que trabajaron en zonas inhóspitas, científicos y economistas que dijeron que era necesario recuperar YPF. Para demostrarles a todos que ellos tenían razón”, concluyó.

Por otra parte, Cristina adelantó que planteará en la próxima reunión del G20 alentar el ejercicio de "un liderazgo global" para "terminar con el drenaje de recursos al sector financiero, para reorientarlo al sector productivo", de manera de enfrentar con mayor efectividad la crisis mundial actual.

También vaticinó que exigirá "respuestas y soluciones" a Europa y Estados Unidos, tras lo cual enfatizó la necesidad de superar "la crisis del euro, que ha empantanado mucho a la economía mundial".

"Es necesario ejercer un liderazgo a nivel global, que termine con el drenaje de recursos -que parece no tener fin-, hacia el  sector financiero, para reorientarlo definitivamente al sector productivo. Esta es la clave de poder superar esta crisis global que tenemos y es lo que lo que vamos a discutir en el G-20", dijo  la Presidenta.

Cristina recordó la primera reunión de presidentes del G20 que se realizó en Washington, Estados Unidos, con motivo de la caída de Lehman Brothers, que resultó en el disparador de la crisis mundial, y las reuniones presidenciales que vinieron después celebradas en Londres, Pittsburg, Toronto, Corea y Cannes.

"Empezamos discutiendo -en la primera reunión- por la primera economía, y terminamos discutiendo por 10 millones de griegos, con todo el respeto que me merece la hermana República de Grecia. Algo debe haber fallado, porque estamos peor que cuando empezamos", dijo la Presidenta, de cara a la próxima reunión que se realizará en Los Cabos, el 18 y 19 de junio próximos.

"Es hora de tomar el toro por las astas", dijo Cristina.

Luego de describir los procesos electorales recientes del mundo desarrollado, "donde se pasaron de gobiernos de izquierda a derecha, y de derecha a izquierda", consideró que "el problema no es un gobierno de derecha o de izquierda, ni de abajo ni del medio, sino son los resultados, lo que la gente exige son resultados".

Y cuando la gente exige resultados, agregó, "es cuando se han venido transformaciones más importantes, que lo que registra una Bolsa o calificadora de riesgo".

"Es necesario, y para nosotros imprescindible, que comiencen a darse respuestas y soluciones, y eso es lo que vamos a demandar ante el G20, en Europa y Estados Unidos, pero fundamentalmente por esta crisis del euro que ha empantanado a la economía mundial", lanzó.

"Tenemos derecho a reclamar porque cuando nos reclamaron a nosotros lo hicieron de muy malos modos, tan malos, que nos tiraron por la ventana, en el 2001, más allá de las responsabilidades" locales.

"Antes fuimos los mejores del colegio hasta 1999, y no sé qué pasó luego que nos tiraron por el balcón y nos estrellaron contra el piso".

Cristina pidió terminar con "esta guerra de guerrillas" para pelear por los mercados externos, porque "tenemos complementariedades".

En este sentido, abogó por "retornar al viejo apotegma capitalista: lo que acumula riqueza es el trabajo, se necesita muchas gente que trabaje y consuma al mismo tiempo, y la sociedad funcione armónicamente".

Por último, dijo que para que esto suceda se necesita además "empresas que reinviertan sus utilidades y que adviertan que es imposible tener rentabilidades del 20% y 25%, y pasar a tener números normales, por lo menos hasta que se normalice el mundo", dijo, en un tiro por elevación a las multinacionales que desde que comenzó esta crisis en el 2008, dieron un fuerte salto en el giro dividendos al exterior.