El Gobierno formalizó la estructura de la Comisión de Tierras para el Hábitat Social
El Gobierno nacional formalizó hoy, a través del decreto 848, publicado en el Boletín Oficial con la firma de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, la estructura organizativa de la Comisión Nacional de Tierras para el Hábitat Social.
"Es un paso más en reconocer necesidades y cuestiones que están pendientes, como es garantizar a los sectores más necesitados el acceso al suelo urbano y para la producción", explicó a Télam el titular de la Comisión, Rubén Pascolini.
El funcionario recordó que el organismo, que lleva adelante el Programa "Padre Carlos Mugica" en todo el territorio nacional, fue creado hace cuatro años y hoy funciona en el ámbito de la Jefatura de Gabinete de Ministros.
Las líneas de acción impulsadas por la Comisión incluyen la adquisición de tierras habitadas sin regularización (villas de emergencia, asentamientos poblacionales, campesinos pobres); la regularización dominial; y el saneamiento de títulos y escrituras.
Desarrolla además obras de infraestructura y equipamientos básicos; tareas de mejoramiento del hábitat con comunidades específicas; fortalecimiento institucional de cooperativas y otras entidades productoras de hábitat social.
La Comisión se encarga igualmente de proveer terrenos aptos para programas sociales, así como de desarrollar acciones tendientes a la identificación y ordenamiento de inmuebles del Estado nacional que puedan ser afectados.
También tiene a su cargo un registro de inmuebles fiscales que puedan ser destinados a tales fines, e impulsa acciones de regularización de tierras fiscales nacionales, urbanas y rurales, mediante su transferencia a los ocupantes o a los beneficiarios de planes de vivienda social para familias de recursos insuficientes.
La Comisión "viene funcionando con una estructura no reconocida formalmente hasta ahora", explicó Pascolini.
El acceso al suelo, agregó, demanda la intervención de agrimensores, escribanos, abogados, la compra de predios y "la realización de obras de equipamiento comunitario, ya que la tierra en sí misma no es apta para residir, hay que darle calidad".
El Programa "Padre Carlos Mugica" cuenta con un presupuesto anual de 40 millones de pesos y entre los trabajos financiados se cuentan, por ejemplo, la red de gas de Tolhuin, en Tierra del Fuego; la red eléctrica de Bariloche; y obras de cordón cuneta y veredas en distintos barrios.
Según Pascolini, "si los Estados municipales, provinciales y el nacional no intervienen, a los sectores populares les va a resultar cada vez una meta más lejana poder comprar un terreno".
"Hay una concepción rentística de la tierra, que se debe revertir y para que valga cada vez menos hay que intervenir, sin avanzar sobre ningún derecho, pero trabajando con todos los que intervienen en este proceso", añadió el funcionario.
El decreto 848 establece por último que la Comisión desarrolla su actividad en conjunto con otros organismos de la Nación, las provincias y municipios, organizaciones sociales y de la sociedad civil, universidades y organismos de cooperación internacional, tanto públicos como privados.