Rajoy pidió ayuda europea sin intervención y defiende eurobonos
En medio de presiones para que España recurra a un "rescate", el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, instó hoy a Europa a ayudar a los países que lo necesitan sin intervención y apoyó por primera vez los “eurobonos” pese al rechazo de la jefa de gobierno alemana, Angela Merkel.
En su última sesión de control parlamentario hasta después de septiembre, Rajoy dijo en el Senado que España tiene "un problema financiación, liquidez y sostenibilidad de la deuda", pero que la solución “no depende de un solo país sino de toda la Unión Europea” (UE).
"Europa necesita decir a dónde va para dar seguridad, y decir que el euro es un proyecto irreversible y que no está en juego. Necesita apoyar a quien está en dificultades”, aseguró.
El apoyo que pide Rajoy no pasa por un rescate condicionado como el de Grecia, Irlanda o Portugal, opción que el ministro de Hacienda español, Cristóbal Montoro, volvió a rechazar hoy al afirmar que es “técnicamente imposible”, sino por inyectar fondos europeos directamente en los bancos con problema sin intervenir al Estado involucrado.
Esta vía, que implica modificar la legislación comunitaria ya recibió el apoyo explícito de Bruselas y París, mientras Berlín, cada vez más aislada, sigue mostrando sus reticencias.
Asimismo, Rajoy remarcó que la UE “necesita una integración fiscal y una integración bancaria, con eurobonos, con un supervisor bancario y con un fondo de garantía de depósitos europeo”.
Nunca antes el presidente del gobierno español se había mostrado abiertamente a favor de la creación de eurobonos, un instrumento que -según los expertos- rebajaría considerablemente la presión sobre España ya que integraría el riesgo de la deuda soberana de todos los países de la zona euro.
La canciller alemana, líder de la mayor economía de la UE, referente ideológico de Rajoy y “dama de acero” de Europa, es el principal obstáculo a la creación de los eurobonos.
Con este pedido de ayuda y reclamo a favor de una mayor integración de la eurozona, Rajoy respondió al portavoz del opositor Partido Socialista (PSOE) en el Senado, Marcelino Iglesias, quien afirmó que la situación económica de España “es peor ahora” que cuando abandonó el poder su correligionario José Luis Rodríguez Zapatero, en diciembre de 2011.
“Cuantos más recortes hace el Ejecutivo hay más déficit, más deuda y más desempleo”, subrayó Iglesias.
Pero Rajoy respondió que su Ejecutivo trabaja en la corrección del déficit público, porque “no nos financian afuera".
"España tiene una deuda externa de casi un billón de euros, el triple que en 2003. Los mercados están en la situación en la que están y es muy difícil refinanciarse: no pueden ni las comunidades autónomas, ni los bancos", argumentó.
La situación de España y Grecia motivó una reunión de urgencia de los ministros de finanzas del G-7, el grupo de las siete economías más poderosas del mundo, integrado aún por Estados Unidos, Japón Canadá, Reino Unido, Francia, Alemania e Italia, con la presión sobre Merkel y su reticencia a abandonar la doctrina de la austeridad y la rigidez en la que se mueve la zona euro.
La posibilidad de inyectar fondos europeos directamente en los bancos con problemas es la única salida que tiene Rajoy para evitar que España, que ya acometió reformas y el ajuste más profundo de la democracia, sea rescatada como Grecia, a condición de más recortes de gasto que dificultarán la recuperación.
El respaldo de Bruselas y París a esta vía frenó la escalada del riesgo país o prima de riesgo de España, el diferencial que paga el bono español a diez años en relación con el alemán al mismo plazo, que se mantiene hoy en torno a los 520 puntos, tras batir la semana pasada el récord histórico al escalar hasta los 547.
En este contexto, la vicepresidenta del gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, remarcó que el mundo comienza a “confiar” en España, país que está “a la cabeza” del esfuerzo reformista de la Unión Europea.
“Los hombres de negro no van a venir, porque desde el punto de vista técnico España no es rescatable, es la cuarta economía de la zona euro, y lo que se necesita es más Europa”, dijo por su parte el ministro español de Hacienda en declaraciones a la emisora Onda Cero.
En ese sentido, Montoro destacó que Europa podría poner en marcha la “unión bancaria” a finales de junio, cuando se celebrará la próxima Cumbre Europea, mientras evitó cifrar la cantidad de dinero que necesitará la banca española.
“La cifra que necesita el sector bancario español para recapitalizarse no es muy alta, excesiva, el tema es de dónde vendrá. Por eso es fundamental que las instituciones europeas se abran y faciliten los fondos”, apuntó Montoro.
Emilio Botín, presidente del Banco Santander, una de las principales entidades del país, habló de 40.000 millones de euros.
Las expectativas más inmediatas están ahora depositadas en la reunión mensual que celebrará mañana el Consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE), cuyo presidente, Mario Draghi, se niega a que la entidad intervenga en el mercado tanto comprando deuda soberana como inyectando dinero a la banca de forma directa, algo que igualmente no permite la legislación europea.
Esta negativa hizo avanzar la opción de que los bancos problemáticos con productos “tóxicos” derivados de la crisis financiera y la burbuja inmobiliaria, reciban directamente fondos europeos a través del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).
Para ello, es necesario que el tratado sea ratificado, proceso que aún está en marcha, puesto que la propia ley permite al consejo de administración del fondo modificar los instrumentos financieros, con lo que se podría introducir la recapitalización directa de las entidades financieras.