España insiste en pedir a la UE inyección directa para la banca
El gobierno de Mariano Rajoy volvió a rechazar hoy la posibilidad de un rescate a España al afirmar que es “técnicamente imposible” y, en cambio, exigió “unidad” y “prontitud” a la Unión Europea para facilitar de forma directa los fondos que necesitan los bancos en problemas.
En el mismo sentido, el ministro de Hacienda español, Cristóbal Montoro, volvió a rechazar el rescate a España.
"Los hombres de negro no van a venir, porque desde el punto de vista técnico España no es rescatable, y lo que se necesita es más Europa", dijo el ministro en declaraciones a la emisora Onda Cero.
La opción de modificar la legislación comunitaria para inyectar fondos directamente en la banca sin rescatar al Estado del país involucrado, recibió ayer el apoyo explícito de Bruselas y de París, mientras Berlín, cada vez más aislada, sigue mostrando sus reticencias.
Rajoy planteó con vehemencia esta posibilidad como única vía para evitar que España, que ya acometió reformas y el ajuste más profundo de la democracia, sea rescatada como Grecia, Irlanda o Portugal, a condición de más recortes de gasto que dificultarán la salida de la crisis.
El respaldo de Bruselas y París frenó la escalada del riesgo país o prima de riesgo de España, el diferencial que paga el bono español a diez años en relación con el alemán al mismo plazo, que se mantiene hoy en torno a los 520 puntos, tras batir la semana pasada el récord histórico al escalar hasta los 547 puntos.
En este contexto, la vicepresidenta del gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, afirmó que el mundo comienza a “confiar” en España, país que está “a la cabeza” del esfuerzo reformista de la Unión Europea.
“Empiezan a confiar en un país que está dispuesto a asumir su responsabilidad y que necesita, en momentos de gran incertidumbre, una voluntad compartida de mayor unidad en el conjunto de la UE", dijo la funcionaria, en una exhibición de confianza, al intervenir en un foro económico en Madrid.
Montoro, por su parte, destacó que la “unión bancaria” hacia la que avanza Europa podría ponerse en marcha a fines de junio, cuando se celebrará la próxima Cumbre Europea.
Sin embargo, evitó cifrar la cantidad de dinero que necesita la banca española después de que Emilio Botín, presidente del Banco Santander, una de las principales entidades del país, hablara de 40.000 millones de euros.
“La cifra que necesita el sector bancario español para recapitalizarse no es muy alta, excesiva, el tema es de donde vendrá. Por eso es fundamental que las instituciones europeas se abran, faciliten los fondos”, remarcó Montoro.
Los mercados están pendientes de una reunión por teleconferencia de ministros de finanzas de los países más poderosos del mundo, el G-7, centrada en la crisis financiera de la zona euro y los problemas de España.
También existe expectativa por la reunión mensual que celebrará mañana el Consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE), cuyo presidente, Mario Draghi, se niega a que la entidad intervenga en el mercado tanto comprando deuda soberana como inyectando dinero a la banca de forma directa, algo que igualmente no permite la legislación europea.
Debido a esta negativa es que avanzó la opción de que los bancos problemáticos con productos “tóxicos” derivados de la crisis financiera y la burbuja inmobiliaria, reciban directamente fondos europeos a través del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).
Pero para que este fondo pueda funcionar debe ser ratificado por los socios que representan el 90% de su capital (700.000 millones de euros, con capacidad de préstamos de un millón), y sólo lo han hecho Francia, Grecia, Portugal y Eslovenia, el 26%, según informa el económico diario Cinco Días.
Alemania tiene previsto completar el proceso, al igual que Holanda y España, mientras Italia y Bélgica, que también podrían utilizarlo, deben ratificarlo.
El Tratado de creación del MEDE permite al consejo de administración del fondo modificar por unanimidad sus instrumentos financieros, lo que permitiría introducir la posibilidad de recapitalización directa de entidades financieras.