El riesgo país de España volvió a romper el récord
Los mercados redoblaron hoy su presión sobre España, cuyo riesgo país marcó un nuevo récord histórico al escalar hasta los 547 puntos aunque para cerrar después en 536, ante la ausencia de un plan viable para sanear la banca del país sin acudir a un rescate europeo.
De poco pareció servir la reunión que la vicepresidenta del gobierno, María Fernández de la Vega, mantuvo ayer en Washington con la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, y con el secretario de Estado del Tesoro norteamericano, Timothy Geithner.
Lagarde negó que España haya pedido ayuda al FMI o que el organismo esté preparando un plan para el país, mientras Geithner mostró su respaldo a las reformas y medidas adoptadas por el jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, en busca de una solución para la banca.
El secretario del Tesoro norteamericano se mostró partidario de que las entidades bancarias españolas pueden acudir al fondo de rescate sin que sus gobiernos se vean obligados a solicitar un rescate formal.
Sin embargo, esta opción, que entraba en los planes de Rajoy, fue descartada tanto por el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, como por el Ejecutivo comunitario, debido a que no lo permite la normativa comunitaria.
Tampoco sirvió que Bruselas haya propuesto días atrás relajar un año, hasta 2014, el cumplimiento del objetivo de déficit del 3%, ya que lo condicionó a un ajuste más profundo, lo que compromete las perspectivas de crecimiento.
En este contexto, el riesgo país -el diferencial entre el bono español a diez años y el alemán al mismo plazo- alcanzó un nuevo máximo histórico al tocar los 547 puntos, después de una semana en niveles inéditos, aunque terminó cerrando en 536, el mismo valor que ayer.
El interés del bono a diez años se situó en el 6,6%, cada vez más cercano del temido 7%, cifra que elevaría el costo a mediano plazo a tal punto que para España sería imposible contratar más deuda.
Con la negativa del BCE a intervenir para comprar deuda soberana, el plan de Rajoy de recurrir al mercado para recapitalizar Bankia, la cuarta entidad del país intervenida por el gobierno, resultaría muy caro, según coinciden analistas.
Bankia necesita 19.000 millones de euros adicionales, que se suman a los 4.456 que ya recibió del Estado y que el gobierno transformará en acciones, lo que fue presentado como una “nacionalización”.
El agujero total sería de 23.000 millones sólo en Bankia. Al presentar la reforma del sistema financiero, el 11 de mayo, el ministro de Economía español, Luis De Guindos, estimó que todo el sistema necesitaría 15.000 millones de euros.
De acuerdo con fuentes no oficiales, el agujero del sistema financiero español está cuantificado en unos 180.000 millones de euros.
De ahí que se planteara como única alternativa al rescate que el BCE financie directamente o indirectamente a los bancos en problemas.
Si bien Bruselas es partidaria de modificar la normativa que no permite este tipo de actuación y la canciller alemana, Angela Merkel, no cerró la puerta a hacerlo, el proceso resultaría demasiado largo para las urgencias que tiene España.
No obstante, una decisión al respecto, que supondría avanzar hacia un BCE capaz de inyectar liquidez sin límite (como en Estados Unidos), enviaría un mensaje claro en defensa de la moneda común y podría disipar la presión sobre España y el resto de países en problemas.
Si no es por esta vía, a España sólo le queda recurrir a un rescate europeo, posibilidad rechazada por Rajoy por su elevado coste político dado que implicaría negociar con Bruselas un plan de ajuste aún más profundo al actual, considerado el más grande la historia del país.