Un Viejo Fantasma Resiste
La misión de cancilleres y representantes de la Organización de Estados Americanos (OEA) concluyó ayer su visita a Honduras sin haber logrado avances en las negociaciones entre el presidente legítimo, Manuel Zelaya, y el régimen de facto, e insistió en la firma del "Acuerdo de San José", que exige la restitución del mandatario derrocado.
Los diplomáticos, que mantuvieron los últimos dos días conversaciones con representantes del régimen encabezado por Roberto Micheletti y delegados de Zelaya, emitieron un comunicado en el que no se reflejan resultados de las reuniones, pero anunciaron que el diálogo entre las partes continuará mediante "mesas de trabajo", según informaron las agencias de noticias Ansa y DPA.
En el documento, leído a los periodistas por el canciller costarricense, Bruno Stagno, la comisión pidió el "restablecimiento y permanencia de todas las garantías institucionales" como una condición básica para que exista el diálogo entre el gobierno de facto y representates de Zelaya.
Exigieron, además, la "restitución de todos los medios de prensa, cuyo funcionamiento hubiera sido interrumpido", en referencia a radio Globo y Canal 36, clausurados el 28 de septiembre.
Por otra parte, los cancilleres instan a que se "permita el normal acceso y consulta del presidente Zelaya con sus representantes en la mesa de diálogo", y reclaman la solución al "problema de la embajada de Brasil", donde el mandatario está alojado, de manera de garantizar las condiciones de vida y trabajo "acordes con su alta dignidad".
Según la prensa local, Micheletti volvió a rechazar la restitución de Zelaya y adviritó a los cancilleres que sólo una invasión podría impedir que se celebren las elecciones del 29 de noviembre, que no será reconocida por la comunidad internacional si se concretan sin el mandatario constitucional en el cargo.
Al respecto, Zelaya sostuvo que Micheletti "está llevando al país a un abismo al estar actuando como si viviera en otro mundo, como si Honduras fuera una gran potenció y "ha desatado una bronca contra el mundo”.
La comunidad internacional respalda el Acuerdo de San José, el plan del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, que tiene como punto central para la solución de la crisis la restitución de Zelaya, entre otras medidas como el decreto de una amnistía política y la integración de un gobierno de unidad nacional.
En declaraciones que dio a una radio local, Micheletti dijo que la situación actual "no es un hecho ocurrido en Honduras, sino trasladado de otros países hacia Honduras, desde el inicio, desde su génesis, este problema viene confrontando ideologías".
La democracia no es una ideología es un sistema de vida en el que los ciudadanos elegimos vivir con sus virtudes y sus defectos. Los golpes de Estado son inadmisibles y esta concepción de Micheletti acerca de su gobierno de facto es un viejo fantasma que intenta resistiendo por todos los medios, volver a recorrer nuestro continente.