Ex presa política dijo que represor la amenazó poniéndole la pistola en la cabeza a su bebé

31/05/2012
Juicios que cambiarán el país - Juicios que Cambiarán el País
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Así lo reveló Margarita Morales, mientras relató cómo vivió una sesión de torturas en la SIDE santiagueña, durante el gobierno de Carlos Juárez en 1975. El juicio investiga la desaparición forzada de 44 personas

La ex presa política Carmen Margarita Morales reveló hoy que un represor la amenazó poniéndole el caño de una pistola en la cabeza de su bebé en una sesión de torturas en la llamada SIDE santiagueña, durante el gobierno de Carlos Juárez en 1975.

"Mientras me golpeaban y tocaban distintas partes del cuerpo, Juan Bustamante (represor) me amenazaba poniéndole una pistola en la cabeza de mi bebé, que apenas tenía un año y medio”, dijo Morales, en una nueva audiencia del juicio oral por la desaparición forzada de 44 personas en Santiago del Estero.

En su relato, Morales indicó que un grupo integrado entre otros por Tomás Garbi, Ramiro López, Bustamante, Ponce y Brau, irrumpió violentamente en su casa el 13 de junio de 1975.

La educadora sanitaria, que en aquella época integraba agrupaciones estudiantiles, explicó que al momento de su detención por la compra de un libro “no me permitieron abrigar a mi hija Clarisa y también se llevaron a mi esposo, Aníbal Cortez, que momentos antes había sufrido un ataque de epilepsia".

“El llanto de mi bebé y la impotencia de una madre en ese momento nunca la voy a poder superar, tampoco cuando nos tiraron en un calabozo en la cárcel repleto de ratas”, añadió.

Ante el Tribunal Oral Federal, la mujer recordó que "judicialmente, en una oportunidad me llevaron ante el juez federal Santiago Grand, el secretario Eduardo López (actual vocal de una Cámara Federal) y el fiscal Liendo Roca y me hacían preguntas en presencia de Musa Azar; justicia y torturados estaban todos juntos”.

A continuación, la ex presa política dirigió su mirada a los represores imputados  y comentó: “Estas escorias hoy tienen un juicio digno que nosotros no tuvimos, pero hoy soy la voz de muchos desaparecidos”.

Durante su detención en el Penal de Varones, recordó que el capellán del Ejército, "el cura Marozzi y me indicó que debía decir lo que sabía para salir en libertad y ocurre que yo no sabía ni siquiera los motivos de mi detención”

“Cuando nos trasladaron a la cárcel de Devoto, nos llevaron en un avión, con vendas en los ojos, y nos arrojaron arriba de otros cuerpos, que en realidad no sabemos si fueron arrojados durante el viaje que duró varias horas”, añadió.

Durante su permanencia en Devoto, en 1978, la mujer señaló que fue visitada por el entonces juez federal Santiago Olmedo, que integró el tribunal en el juicio oral del caso María Soledad Morales en Catamarca, y la secretaria Lorna Hernández.

“Si quiere salir en libertad, firmé este papel, que se trataba de una declaración de arrepentimiento, cuando en realidad no tenía de qué arrepentirme, porque no sabía ni los motivos por el que había sido detenida”, acotó.

Finalmente y tras recordar las torturas y vejámenes a la que había sido sometida, Morales indicó que “recién en 1980 recuperé la libertad, dos años después del cumplimiento de la condena que me habían aplicado”.