Condenan a 19 y 9 años de prisión a dos ex comisarios por secuestros y desapariciones
Dos comisarios retirados de la Policía Bonaerense fueron condenados hoy a penas de 19 y 9 años de prisión por el secuestro y desaparición de seis jóvenes compañeros de un taller literario, algunos de ellos estudiantes del profesorado "Mariano Acosta", en un fallo en el que el Tribunal Oral Federal 1 de San Martín además dispuso su inmediata detención y traslado a una cárcel común.
Las penas recayeron sobre los comisarios inspectores retirados Roberto Bustos, condenado a 19 años y Jorge Bianchero, a 9 años, ambos de 78 años, quienes habían llegado al juicio en libertad, ya que nunca estuvieron detenidos porque habían sido procesados pero sin prisión preventiva.
Bustos era el jefe de la división Informaciones de la delegación San Martín en la dictadura, y Bianchero era el titular de la seccional Villa Lynch de ese partido bonaerense.
El Tribunal ordenó su inmediata detención y traslado a la unidad 22 del Servicio Penitenciario para cumplir la pena en cárcel común y además dispuso que se inicie una investigación contra Bustos en el juzgado federal 2 de San Martín, para determinar si también puede ser acusado de homicidio por la suerte corrida por los seis secuestrados, al hacer lugar a un pedido del fiscal Marcelo García Berro en base a los dichos públicos del ex dictador Jorge Rafael Videla, sobre el destino de las víctimas de la represión ilegal.
Los jueces Lucila Larrandart, Héctor Sagretti y Daniel Petrone entendieron por unanimidad que los hechos juzgados se encuadran como delitos de lesa humanidad, imprescriptibles, y que la justicia de primera instancia debe además iniciar causas para determinar si hubo más responsables en lo ocurrido en mayo de 1979, como el entonces jefe de la Unidad Regional San Martín y el de la dirección de Inteligencia de la Policía Bonaerense.
El fallo fue recibido con aplausos por familiares de las víctimas que seguían la audiencia en la sede del tribunal, en la localidad bonaerense de Olivos, y luego se nombró a cada uno de los desaparecidos en ese secuestro ilegal al grito de "presente".
Los dos acusados salieron de la sala de audiencias directo a su lugar de detención, mientras que por la mañana Bustos había dicho sus últimas palabras -aún en libertad- y después junto a su consorte de causa esperó en el jardín delantero del edificio tribunalicio la hora del veredicto.
"Nosotros éramos simples informantes, sólo se hacían informes de inteligencia, nunca hicimos operaciones y nosotros también la pasamos mal en esa época, tuvimos que ponernos muy rígidos con nuestros vecinos. Mis manos están limpias", dijo a los jueces el ahora condenado, quien se apoya en un bastón y pidió que se le conceda arresto domiciliario por su estado de salud, algo que tendrá que decidir la Justicia.
En la sala estuvo, además de otros familiares de las víctimas, León Sznaider, un anciano padre de Jorge Sznaider, uno de los estudiantes del profesorado del colegio porteño "Mariano Acosta" que formaba parte del grupo secuestrado.
El público lo aplaudió vivando su nombre, ya que fue él quien junto al abogado Pablo Llonto denunció a Bustos, hizo abrir la causa y fue siempre querellante.
La sentencia se conoció al término de un juicio iniciado el 9 de mayo pasado, y durante el cual se juzgó lo ocurrido la noche del sábado 12 de mayo de 1979, cuando un grupo de tareas irrumpió en un departamento de Ecuador 323, en la ciudad de Buenos Aires, y secuestró a seis personas, todos compañeros de un taller literario y tres de ellos alumnos del Mariano Acosta.
Las víctimas fueron Norma Beitone, Jorge Sznaider, Jorge Pérez Brancatto, Hugo Malozowski -los tres estudiantes del Mariano Acosta- y los escritores Mirta y Carlos Pérez.
El viernes previo Beitone había sido secuestrada al salir de su trabajo en una perfumería del barrio de Almagro, y al día siguiente se hizo el operativo en el departamento para privar de su libertad a los demás, quienes tenían planificada una cena a la cual estaba invitada la joven secuestrada poco antes.
Sznaider tenía 19 años y estudiaba profesorado de historia en el Mariano Acosta, junto a otras dos víctimas: Malozowski y Pérez Brancato, a raíz de lo cual siempre se aludió a ellos como "el grupo del Mariano Acosta".
Dos días antes de los secuestros, la policía de Villa Lynch -subordinada al Ejército- había detenido ilegalmente a un hermano de Beitone y a un amigo en un departamento en esa localidad donde secuestraron libros, uno de los cuales pertenecía a Sznaider. Ambos fueron liberados tras ser interrogados sobre quienes luego fueron las víctimas del operativo ilegal.
En el juicio actuaron como querellantes Llonto por la familia Sznaider, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación representada por Ciro Annichiarico y el colectivo "Justicia Ya" con el abogado Pablo Piatigorsky.
Con el juicio por la desaparición de estudiantes del colegio porteño Mariano Acosta y sus compañeros de un taller literario, la mega causa por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar en Campo de Mayo suma cincos procesos.
El primer juicio de la mega causa fue por el secuestro de Iris Avellaneda y el secuestro y asesinato de su hijo, de 15 años, Floreal “Negrito” Avellaneda, ambos militantes del Partido Comunista.
El juicio comenzó en abril de 2009 y la sentencia contra Santiago Omar Riveros y otros cinco ex militares y un ex policía fue dada a conocer el 13 de agosto de 2009.
Riveros fue condenado a prisión perpetua; Fernando Verplaetsen, ex jefe de inteligencia del Comando de Institutos Militares y ex jefe de la Policía Bonaerense, a 25 años; Osvaldo García, ex titular de la Escuela de Infantería de Campo de Mayo, a 18 años; a 8 años fueron condenados César Fragni y Raúl Harsich, quien se desempeñaban a las órdenes de García, y a 14 años al ex policía bonaerense Alberto Aneto.
El segundo juicio comenzó en noviembre de 2009 y fue contra el último presidente de la dictadura, Reynaldo Bignone, y otros ex generales que comandaron Campo de Mayo.
Las sentencias, a cumplirse en cárcel común, se conocieron en abril de 2010 contra Reynaldo Bignone, Santiago Omar Riveros y Fernando Verplaetsen (perpetuas); Carlos Tepedino (20 años); Jorge Osvaldo García (18 años); Eugenio Guañabens Perelló (17 años), mientras que el único absuelto fue el ex comisario Germán Montenegro.
En este segundo juicio se ventilaron delitos de lesa humanidad cometidos en Campo de Mayo, donde funcionaron al menos cuatro centros clandestinos de detención, entre ellos "El Campito" y La Casita".
En tercer juicio condenó, el 14 de abril de 2011, a prisión perpetua al ex comisario Luis Abelardo Patti, nuevamente a Bignone y Riveros y a Martín Rodríguez.
En tanto, condenó a seis años de prisión al ex comisario Juan Meneghini.
La Justicia los condenó por el asesinato de Gastón Gonçalves y los secuestros y torturas a otros seis militantes del PJ de Escobar durante la última dictadura.
El cuarto juicio fue en diciembre de 2011, en el que fue condenado a ocho años de prisión al ex comisario Juan Demetrio Luna.
El ex comisario fue condenado como partícipe primario de la privación ilegal de la libertad agravada por violencia y amenazas contra Carlos José Fateche y Victorio Derganz, quienes fueron secuestrados en 1976 y detenidos en la repartición de Tigre, ubicada en la calle Bordeau 548.