La presión sobre España no afloja a falta de plan para Bankia

31/05/2012
Internacionales - Eurozona / Crisis Financiera
alternative
Mantiene hoy el riesgo país en sus niveles cercanos a su máximo histórico. España espera que el gobierno presente a Bruselas su plan para recapitalizar Bankia, tras la negativa del BCE

La presión de los mercados sobre España mantiene hoy el riesgo país en sus niveles cercanos a su máximo histórico, a la espera de que el gobierno presente a Bruselas su plan para recapitalizar Bankia, tras la negativa del Banco Central Europeo (BCE) a financiar a la cuarta entidad financiera española para evitar su quiebra.

También contribuyen a la tensión los nuevos datos económicos conocidos respecto a la fuga de capitales, que en el primer trimestre de 2012 alcanzó los 97.090 millones de euros, una cifra nunca antes registrada, según publicó el Banco de España (BE).

La huida de los inversores internacionales y los propios españoles, que contrasta con el ingreso de capitales en el mismo período del año anterior -el saldo positivo fue de 20.887 millones de euros-, confirma la falta de confianza en la capacidad de España para recuperar en el corto y mediano plazo el crecimiento, lo que definirá su capacidad para pagar sus deudas.

En este contexto, el riesgo país o prima de riesgo, diferencial entre el bono español a diez años y el alemán (de referencia) al mismo plazo, registró esta mañana un ligero descenso, hasta situarse en los 525 puntos, aunque sigue disparada tras escalar ayer hasta los 540 puntos, el máximo histórico.

El portavoz de Asuntos Económicos y Monetarios de la Comisión Europea (CE), Amadeu Altafaj, afirmó que la incertidumbre abierta en torno a Bankia está "lastrando la confianza de los mercados en España”, por lo que urgió al Ejecutivo español a presentar “cuanto antes” en Bruselas el plan de recapitalización de la entidad.

"Lo que no se puede hacer es mantener esta incertidumbre”, dijo Altafaj en declaraciones a RNE (Radio Nacional de España).

Bankia pidió al Estado 19.000 millones de euros adicionales, que se suman a los 4.456 que ya recibió y el gobierno transformará en acciones, en una operación que fue presentada como una “nacionalización”.

Por lo tanto, el Ejecutivo del derechista Partido Popular (PP) inyectará en Bankia cerca de 23.000 millones de euros, el rescate más caro de la historia, mientras el país afronta el mayor ajuste presupuestario de la democracia que afecta recortes de derechos sociales básicos como el sistema de salud y educación, en aras de reducir su elevado déficit público.

El plan inicial del gobierno era recapitalizar a Bankia con deuda pública que el banco podría utilizar como garantía ante el BCE para obtener liquidez. Sin embargo, esta “financiación indirecta”, fue rechaza ayer por la entidad monetaria, puesto que incumpliría con la ley vigente que no permite al BCE aportar fondos a los Estados.

Tras este revés, el Ejecutivo de Mariano Rajoy, que se niega a solicitar un “rescate” a Europa, se plantea recurrir a otra opción que ya barajaba y que consiste en emitir deuda pública para cubrir las necesidades de Bankia, aunque aún no reveló los detalles de la operación que se realizará a través del Tesoro.

El portavoz comunitario de Asuntos Económicos recordó a España que “existen mecanismos de rescate” europeos para la banca, pero "pasa por negociar un programa de rescate de la economía española –más ajuste-, aunque fuera muy focalizado sobre un sector concreto".

En tanto, el presidente del BCE, el italiano Mario Draghi, reiteró hoy ante la Eurocámara que la entidad emisora no va a intervenir en los mercados para contener la crisis de deuda, como reclama España de forma insistente.

Draghi respondía así al eurodiputado del PP Pablo Zalba, quien en su interpelación preguntó si los mercados no estarán castigando “la falta de acción de la eurozona en defender la moneda común”, ya que el gobierno español está “firmemente comprometido con la consolidación fiscal”.

Pero el presidente del BCE remarcó que los mercados piden una "acción mucho más radical a los gobiernos" en materia fiscal y de reformas.

Según Draghi, la mejor receta para rebajar la tensión no es la intervención del BCE sino que los líderes europeos aclaren su visión sobre el euro, al tiempo que propuso como primer paso la creación de una “unión bancaria”, con un sistema europeo de garantía de depósitos y mayor centralización de la supervisión bancaria.

En cuanto a Bankia, el máximo funcionario del BCE sostuvo ante la comisión de Asuntos económicos de la Eurocámara que el gobierno de Mariano Rajoyactuó de la peor forma posible” porque “subestimó” inicialmente el problema, con lo que ahora pagará “un costo más alto”.