Bipartidismo a ultranza
El ex presidente de la Nación, Eduardo Duhalde y el diputado nacional electo, el radical Ricardo Alfonsín se mostraron ayer juntos en Córdoba durante un acto del Movimiento Productivo Argentino, en el que criticaron duramente al gobierno Nacional.
Duhalde aseguró que desde el gobierno nacional lo espían: “hay un Estado policíaco, a nosotros no escuchan. Le he hecho llegar al gobierno esto, pero no quiero hacer una denuncia mediática porque no tengo ninguna prueba”, sentenció.
En cuanto al futuro político, Duhalde sostuvo que "yo no descarto nada" ante las insistentes preguntas sobre su eventual candidatura presidencial durante una conferencia de prensa en la que se negó a contestar preguntas vinculadas a la política partidaria.
No obstante opinó que sería importante que "los dirigentes se realineen partidariamente (en los partidos de origen), porque tenemos que reconstruir a los dos grandes partidos de la Argentina (peronismo y radicalismo) y para que eso ocurra necesitamos que regresen a los partidos".
En ese sentido destacó que en el país "hay sólo dos fuerzas políticas estructuradas y construidos culturalmente", como el justicialismo y el radicalismo, y sentenció que "nuestro país es bipartidista".
Por su parte Alfonsín, al ser consultado sobre la posibilidad de que el vicepresidente Julio Cobos sea candidato presidencial del sector, también se abstuvo de expresarse sobre el tema aunque recordó que la última Convención radical, que se realizó en Mar del Plata, "fijó las condiciones para el regreso- a la UCR- de Cobos y otras expresiones políticas".
Respecto a la nueva Ley de Medios que hoy se debatirá en el Senado de la Nación, Alfonsín se lamentó de que “nos hemos perdido la oportunidad de aprobar por consenso una nueva ley de Medios. No nos pueden pedir consenso en una ley que para nosotros no garantiza dos valores fundamentales”.
Se trata de la libertad de expresión, “que puede ser negativamente afectada a partir de la ingerencia que pueda tener el Ejecutivo sobre los medios de comunicación. Y el otro es la pluralidad de voces que tampoco está garantizada”, sostuvo Alfonsín.
Por su parte, el ex presidente Duhalde aconsejó “no perder el optimismo de que en última instancia se corrijan sobre todo algunas de las normas que son las más problemáticas”.
“Es una ley que durará uno o dos años, que va a ser modificada seguramente, porque no necesitamos una ley impuesta”, manifesto.
Finalmente, ninguno de los dirigentes políticos quiso referirse a las recientes expresiones del ex presidente Fernando de la Rúa, quien entre otras declaraciones dijo que el entonces gobernador Carlos Ruckauf había realizado un golpe institucional contra él para llevar a Duhalde a la presidencia.