La AFA y clubes de futbol deberán informar mensualmente a la UIF
La Unidad de Información Financiera (UIF) del Ministerio de Justicia dispuso hoy que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y los clubes cuyos equipos participan en los torneos de Primera División y Primera B Nacional reporten mensualmente diversas operaciones que puedan implicar maniobras de lavado de dinero o financiamiento del terrorismo.
La resolución 93 firmada por el titular de la UIF, José Sbatella, y publicada hoy en el Boletín Oficial, precisa que esa información debe ser elevada hasta el día 15 de cada mes e incluir las transacciones realizadas en el mes inmediato anterior.
El reporte sistemático al organismo tendrá que abarcar las transferencias o cesiones de derechos federativos (o de derechos económicos derivados); y los préstamos recibidos (onerosos o no) por importes superiores a 100 mil pesos.
La norma recuerda que la resolución 32 de la UIF, de febrero pasado, estableció las medidas y procedimientos que la AFA y los clubes deben observar para prevenir, detectar y reportar los hechos, actos, operaciones u omisiones que pudieran constituir delitos de lavado de activos y financiación del terrorismo.
En aquel momento se dispuso que esas entidades realicen un perfil de los involucrados en operaciones por un monto anual de 60 mil pesos o más.
A tal efecto, deberá tomarse en consideración la suma total involucrada en la operatoria por todo concepto (vivienda, automóvil, arreglos financieros para la familia, premios, derechos de imagen, intereses, etc.).
La resolución 32 incluyó el requerimiento de datos a la AFA, clubes, futbolistas, apoderados, tutores, curadores, representantes legales, intermediarios o gestores, así como a las uniones transitorias de empresas, consorcios, asociaciones, fundaciones, fideicomisos y otros entes con o sin personería jurídica.
La UIF explicó en aquel momento que tuvo en cuenta especialmente las 40 Recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), y otros antecedentes en materia de lavado de activos y de financiación del terrorismo.
En particular, se mencionó el estudio denominado "Lavado de dinero en el sector del fútbol", según el cual "debido a la importancia cada vez mayor de este deporte en términos económicos durante las últimas dos décadas, el dinero comenzó a ejercer gradualmente una fuerte influencia sobre el mismo, provocando en algunos casos consecuencias negativas".
El estudio advierte que "las sumas de dinero invertidas en el fútbol crecieron principalmente como consecuencia del aumento en los derechos televisivos y del sponsoreo a nivel empresarial".
Simultáneamente, "el mercado laboral para los jugadores profesionales de fútbol experimentó un proceso de globalización inigualable, dado que una cantidad cada vez mayor de jugadores de fútbol fueron contratados por equipos fuera de sus países de origen y los pagos por transferencias, que se producen en todo el mundo, alcanzaron niveles sorprendentes".
En ese sentido, advierte el estudio, "la afluencia internacional de dinero corre el riesgo de caer fuera del control de organizaciones nacionales y futbolísticas, ya que los flujos de fondos circulan dentro y fuera de paraísos fiscales y/o comprenden muchos países".
La industria del fútbol, señala también el GAFI, llevó a que cada vez más gente se encuentre involucrada en el sector, lo que "propicia el ocultamiento de actividades fraudulentas, en particular en la medida en que las operaciones y actividades delictivas se lleven a cabo en el exterior".
Pese al "descomunal crecimiento" del sector, alerta el documento, muchos de los clubes de fútbol están en malas condiciones financieras y sus dificultades "podrían inducirlos a aceptar fondos de fuentes dudosas", mientras el ingreso de recursos provenientes de inversionistas privados puede hacer a muchos clubes un "blanco fácil para el dinero mal habido".