El BCE dio la espalda a España y elevó al máximo la desconfianza
La supuesta negativa del Banco Central Europeo (BCE) a financiar el rescate de Bankia, el banco español intervenido por el gobierno de Mariano Rajoy, disparó hoy al máximo la desconfianza sobre la deuda de España, cuyo riesgo país escaló hasta los 540 puntos, un nuevo récord histórico.
Los inversores siguen castigando a la deuda soberana de España debido a la incertidumbre que persiste en torno al saneamiento de su sistema financiero y concretamente la fórmula que el Ejecutivo del derechista Partido Popular (PP) había diseñado para aportar 19.000 millones de euros adicionales en Bankia para evitar su quiebra.
El diario británico Financial Times publicó hoy que el BCE rechazó “categóricamente” el plan del gobierno español que consistía recapitalizar a Bankia con deuda pública, que el banco podría utilizar como garantía ante el emisor monetario para obtener liquidez.
Según fuentes europeas citadas por el Financial Times, el BCE considera que una “inyección indirecta” podría incumplir la normativa europea que no permite que emisor monetario aporte fondos a los Estados.
El plan también fue publicado el domingo por el diario español El País, citando fuentes del Ejecutivo.
Con esta información circulando, el riesgo país o prima de riesgo, el diferencial entre el bono español a diez años y el alemán (de referencia) al mismo plazo, superó la barrera de los 540 puntos, máximo desde la creación del euro.
Se trata de un nuevo récord para el país, después de dos jornadas consecutivas a niveles inéditos, por encima de los 500 puntos, lo que consolida a España en “zona de rescate”, en un contexto de castigo generalizado a la periferia de la zona euro, con subidas del riesgo país de Italia (453) e Irlanda (607).
Los mercados presionan así a España hacia un rescate similar al de Irlanda, Grecia o Portugal, posibilidad que el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, no está dispuesto a aceptar.
“No va a haber un rescate a la banca española”, señaló Rajoy dos días atrás en su primera conferencia de prensa en solitario en España desde que llegó al poder hace cinco meses.
Ante la información de que el BCE rechazaba la fórmula para Bankia, el gobierno y la propia entidad emisora desmintieron que se haya planteado el citado plan.
El ministro de Economía español, Luis de Guindos, afirmó que “el BCE no rechazó ningún plan para la recapitalización de Bankia, porque el gobierno no presentó ningún plan”.
De Guindos sostuvo, al intervenir ante el pleno del Congreso de los Diputados, que el gobierno “inyectará capital público” en Bankia con deuda que el FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) captará en el mercado”. Es decir, se utilizarán los mecanismos habituales de colocación de deuda a través del Tesoro.
Ante preguntas de diputados de la llamada “Izquierda Plural”, que cuestionan la inyección de dinero público en Bankia, De Guindo subrayó que la matriz de la entidad, el BFA (Banco Financiero y de Ahorros) “será del Estado y de todos los españoles”, y que “el objetivo del gobierno será recuperar en el futuro el capital invertido y obtener rentabilidad”.
Además, insistió en que con el saneamiento de Bankia “se está dando un paso sustancial para resolver las dudas existentes sobre la solvencia del sistema financiero", paso imprescindible para “recuperar el crédito y, con él, el crecimiento económico y la creación de empleo”.
De Guindos negó de esta forma que los mercados estén castigando a la deuda española por Bankia y atribuyó la escalada del riesgo país a la falta de liquidez y la incertidumbre generada tras las elecciones de Grecia.
“Cuando se disipen las dudas sobre Grecia” la tensión se disipará, dijo el ministro, quien no obstante reconoció que un nivel por encima de los 530 puntos “es insostenible en el largo plazo”.
Previamente, Rajoy eludió responder al líder del opositor Partido Socialista (PSOE), Alfredo Pérez Rubalcaba, quien le reclamó que permita que los “gestores de Bankia, el supervisor, y responsables políticos” comparezcan en la Cámara Baja para que los ciudadanos sepan cómo se produjo el descalabro de la cuarta entidad del país.
El responsable de la entidad supervisora, el Banco de España (BE), Miguel Angel Fernández Ordoñez, anunció ayer que dejará su cargo antes de lo previsto tras las diferencias que tuvo con el gobierno.
Fernández Ordoñez aseguró hoy ante el Senado que no dará “su versión sobre la crisis de Bankia” porque el “gobierno quiere que permanezca en silencio", después de denunciar una “campaña de desprestigio” contra su labor.