Romney, a un paso de ser el rival de Obama
Mitt Romney ganará hoy de modo definitivo la interna presidencial republicana con una victoria en la primaria de Texas, un premio a la constancia para un dirigente que falló en su primer intento en 2007 y que este año sudó la gota gorda meses tratando de convencer a la derecha de su partido.
Según todas las estimaciones, Romney, un mormón que hizo fortuna comprando empresas y reestructurándolas, superará hoy sin problema los 1.144 delegados necesarios para obtener la candidatura, puesto que llega a la primaria de Texas sin rival y convertido ya desde hace semanas en el virtual aspirante republicano.
El ex gobernador de Massachusetts conseguirá la nominación tras una campaña centrada en los problemas económicos estadounidenses, con un aparato mucho mayor al de sus rivales de interna y con una maquinaria de recaudación de fondos sólo superada por su rival en las próximas elecciones, el presidente Barack Obama.
"La meta se alcanzó, pero hay una meta mucho mayor a ser alcanzada y esa es ganar la presidencia", dijo el director político de la campaña del candidato, Rich Beeson, en declaraciones a la prensa.
"Así que, si bien uno puede sentir una cierta satisfacción y orgullo por lo que (Romney) logró, está decidido a decir `nuestro trabajo no está completo`", agregó, citado por la cadena CNN.
Con la interna en el bolsillo, Romney deberá ahora convencer a muchos votantes republicanos que aún lo consideran demasiado poco conservador y persuadir además al electorado independiente de que puede hacer un mejor trabajo que Obama a la hora de enfrentar los problemas económicos, según analistas.
Romney realizó hoy una gira por varios de los estados que suelen definir las elecciones presidenciales norteamericanas y que terminó en Las Vegas, Nevada, donde el magnate mediático Donald Trump, uno de sus ex adversarios de interna, le organizará un evento para recaudar fondos para su campaña contra Obama.
Con su triunfo en Texas, Romney ganará finalmente la interna, aunque no será proclamado oficialmente candidato presidencial hasta la Convención Nacional Republicana de agosto próximo en Tampa, Florida.
Según el recuento de CNN, el ex gobernador llegó a la primaria texana con 1.066 delegados, 78 menos que los 1.144 que se requieren para conseguir la candidatura.
Texas pone en juego 152 delegados que se distribuyen proporcionalmente según los votos obtenidos en sus distintos distritos.
Eso significa que Romney obtendrá la candidatura ganando al menos el 40% de los votos, algo bastante probable teniendo en cuenta que en las últimas primarias de Kentucky, Arkansas, Nebraska y Oregon nunca sacó menos del 67%.
Romney, de 65 años, compitió en 2007 por la nominación presidencial republicana pero cayó ante el senador John McCain.
Este año, en distintos puntos de la interna, el ex gobernador se vio superado por sus rivales Rick Perry, Herman Cain, Newt Gingrich y hasta por Trump, pero luego los terminó superando, pese a que mientras tanto el Tea Party y otros sectores ultraderechistas cuestionaban sus credenciales conservadoras.
La interna empezó en enero con una ajustada victoria del ex senador Rock Santorum sobre Romney en el caucus (asamblea) de Iowa.
Romney se recuperó con un gran triunfo en Nueva Hampshire sobre Gingrich, quien luego ganó la primaria de Carolina del Sur.
Romney respondió con una victoria en Florida, luego de la cual Gingrich lo acusó de "mentiroso" y Santorum lo definió como "el peor republicano del país" para enfrentar a Obama.
Gingrich y Santorum lo atacaron por su trabajo en Bain Capital, la compañía que fundó, y dijeron que la firma hizo millones recortando empleos y dejando en la calle a trabajadores, las mismas acusaciones que ya empezó a formular Obama contra su adversario en las elecciones del 6 de noviembre.
El 7 de febrero, Santorum arrasó en las tres internas en Missouri, Colorado y Minnesota y puso la carrera al rojo vivo, pero luego de un hiato de 17 días, Romney volvió a la carga con victorias en Arizona, Michigan y en el estado de Washington.
El ex gobernador se aseguró virtualmente la nominación al ser el gran ganador del Supermartes de internas en diez estados, el 6 de marzo.
Romney está enfocado en la elección contra Obama desde hace semanas, recaudando dinero para la general e ignorando en gran medida la interna republicana desde que sus competidores tiraron la toalla. Santorum suspendió su campaña el 10 de abril y Gingrich hizo lo propio algunas semanas más tarde.
Las mesas en Texas cierran a las 19 (las 21 en Argentina), y se espera que las cadenas de TV estadounidenses proyecten enseguida el triunfo de Romney.