Cristina aclaró que con el pueblo inglés no hay conflicto
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner resaltó hoy la designación de un trabajador (el inglés Guy Ryder) al frente de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), por primera vez en su historia, de quien -sostuvo- se apoyó la designación, lo que “demuestra que no hay ningún problema con el pueblo inglés y sus trabajadores, sino con su gobierno”.
En alusión a la crisis financiera global, Cristina señaló que algunos dirigentes “se olvidaron de la premisa fundamental del capitalismo, el capital es trabajo acumulado, a ver si se notifican de una vez por todas”.
Por eso mismo, llamó a “entender que la necesidad del capital es la de vincularse a la producción y al trabajo”, porque “el dinero nunca fue el mismo, pero “lo que a lo largo del tiempo ha permanecido inalterable desde cuando no había teoría económica, es el trabajo”.
En este sentido, la Presidenta se refirió a la crisis de la entidad financiera Bankia, que requirió el salvataje del gobierno de España por 23 mil millones de euros, y recordó que su director fue Rodrigo Rato, “quien fundió el banco, y fue antes director del FMI, con críticas furibundas a la Argentina”.
Cristina recordó que Rato "nos dirigió críticas furibundas” contra la Argentina en su momento.
”Todo lo que se puede hacer con esa cifra en la creación de trabajo!", enfatizó la mandataria al aludir a la ayuda financiera dispuesta por el gobierno español para evitar la caída del Bankia y puso como ejemplo que con 527 millones de pesos en microcréditos “hemos generado 140.000 puestos de trabajo”.
“Cuando uno ve esas cosas y cuando ve que un banquito con 527 millones de pesos ha hecho tanto trabajo, no es para creernos mejor que nadie, pero si es para sentirnos muy orgullosos, porque demuestra que este modelo ha sido tan heterodoxo y tan horroroso para alguno, sigue generando trabajo y esperanza, que es lo que una sociedad no puede perder nunca”, enfatizó.
La presidenta afirmó que “este modelo ha sido tan heterodoxo y horroroso para algunos” pero “sigue generando trabajo y esperanza, que es lo que una sociedad no puede perder nunca”, al encabezar el acto de entrega del microcrédito número 250.000 para pequeñas cooperativas.
“Falta mucho todavía, pero lo importante es saber lo que hicimos y más importante todavía saber lo que falta, y además saber cómo hacerlo. Para indicar las cosas que faltan siempre hay anotados, pero para saber cómo se hacen hay unos pocos menos”, opinó.
La Presidenta destacó la importancia de la política de microcréditos, a la cual calificó como “una política de Estado, basada en una ley que impulsó (la ministra de Desarrollo Social) Alicia Kirchner cuando era senadora”.
“Hoy dimos el microcrédito número 250 mil, destinados a todos aquellos que sin dudas no son sujetos de créditos en una entidad crediticia. Hablamos de un modelo de gestión asociada con 1647 entidades de microcrédito que co-administran fondos públicos con una tasa del 6% anual. Acá no se regala nada, es parte de crear una cultura del esfuerzo”, remarcó.
Cristina ponderó la labor del Banco de la Buena Fe, que crearon con más de 500 millones de pesos unas “165.000 unidades productivas que generaron 247 mil puestos de trabajo de la economía social de mercado”.
En este marco, la Presidenta remarcó que "esta es una Argentina más justa que la que teníamos en 2003".
Durante su discurso en el Museo del Bicentenario, la Presidenta rindió un homenaje al cura palotino Roberto Killmeate, quien estuvo en la noche de la masacre de sus colegas en la iglesia de San Patricio y que luego fundó el MOCASE en Santiago del Estero.
“Quería rendirte homenaje y en nombre tuyo a los que dieron su vida y que siguen dando su vida organizando gente, organizando a la sociedad y acercándose a los que más necesitan”, concluyó.
La Presidenta estuvo acompañada por el vicepresidente Amado Boudou, el canciller Héctor Timerman, las ministras Alicia Kirchner (Desarrollo Social) y Débora Giorgi (Industria), el jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo.