Los caminos de la vida

08/10/2009
Provinciales - Obras Públicas
alternative
Aprobaron el Plan Vial Director para la Región Metropolitana que prevé determinadas condiciones de circulación, sin el acompañamiento de algunos bloques de la oposición

A través de un debate netamente técnico y con casi ninguna chicana política, se aprobó ayer en la Legislatura de Córdoba el Plan Vial Director para la Región Metropolitana, aunque sin el acompañamiento de algunos bloques de la oposición.

Los bloques de la Unión Cívica Radical, Frente Cívico, Concertación Plural y de la Coalición Cívica no acompañaron la iniciativa enviada por el Poder Ejecutivo provincial, entre otras cosas, por considerar que en primer lugar deberían haber aprobado el programa de usos del suelo para evitar perjudicar el medio ambiente.

Además, la UCR no estuvo de acuerdo con el artículo que declara de utilidad pública y sujeto a expropiación “los inmuebles que resulten necesarios afectar para la materialización de las rutas provinciales” porque “crea suspicacias”, según destacó el legislador Hipólito Faustinelli.

Por su parte, Adela Coria del FC reclamó la necesidad de que el proyecto regrese a las comisiones de Economía y de Asuntos Ecológicos, y se quejó de la “urgencia” con que Unión por Córdoba quiso aprobar la iniciativa. 

Esta urgencia no se condice con la idea de una planificación estratégica. Entendemos que es una necesidad para la provincia y para el Área Metropolitana mejorar la situación del transporte y al mismo tiempo curar el ambiente, pero la falta de recaudo y la urgencia que no entendemos, salvo que se base en un negocio inmobiliario”, dijo la legisladora.  

La legisladora Silvia Rivero (Concertación Plural) criticó que no haya ingresado en primer lugar el proyecto de usos de suelo, por lo que sentenció que “nos están pegando una abofeteada. El orden que el Ejecutivo dispone que tienen que ingresar los proyectos es una falta de respeto”.

Pese a que estos bloques no acompañaron la iniciativa, se aprobó el proyecto de ley e incluso se le efectuaron algunas modificaciones, como la que dispone que las municipalidades dictarán los instrumentos normativos que correspondan para garantizar las condiciones de circulación previstas en el Plan; la evaluación del impacto ambiental de las obras a realizarse, entre otras.

El Plan pretende transformar progresivamente la marca radial que obliga a llegar hasta la avenida circunvalación para optar por el ingreso a la ciudad, o buscar el retorno a otra localidad del Gran Córdoba u otro destino más lejano.

Asimismo define las conexiones viales presentes y futuras a las que deberá ajustarse todo nuevo fraccionamiento de tierra. Cuando éstas estén colindando con rutas provinciales o nacionales deberán dejar prevista en toda la extención de esa colindancia, una calle colectora con calzada y veredas.

Esta obligación  estará a cargo de los propietarios, responsables u organizadores de dicho proyecto inmobiliario, e implica la previsión del espacio necesario dentro de la superficie de tierra que motiva el fraccionamiento y el compromiso de la ejecución de las obras complementarias.

Son escasas las alternativas que anulen este sistema radial, que sólo fragmentariamente ofrece alternativas de vinculación entre las rutas de acceso. Además la constelación de pueblos y ciudades que rodean a la capital no cuenta con un sistema vial que permita su interconexión y esta falencia tiende a ser resuelta con la construcción de las circunvalaciones propuestas en la iniciativa aprobada ayer en la Unicameral.

El Plan Vial Director define una matriz que garantiza la liberación de las trazas que no podrán ser ocupadas por nuevas urbanizaciones, que tornarían inviable su concreción.

Además de establecerse la obligatoriedad de respetar la red vial definida por el Plan, se impide la utilización de la ruta como calle urbana. Esta situación conlleva consecuencias conflictivas para el tránsito, riesgos de accidentes y pérdida de capacidad de servicio de la vía, por lo que en consecuencia el movimiento interno de los loteos debe realizarse en una calle de servicio que sólo toma contacto con la ruta en los puntos que defina la Dirección Provincial de Vialidad.