Montenegro celebró el hallazgo e identificación de los restos de su padre

24/05/2012
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En tanto consideró el hecho como un milagro y aseguró estar muy conmovida. Roque Montenegro fue secuestrado entre el 10 y el 13 de febrero de 1976 y fue una de las víctimas de los vuelos de la muerte

La nieta recuperada  Victoria Montenegro, hija de Roque Montenegro, una de las víctimas de los denominados "Vuelos de la muerte", manifestó hoy que el hallazgo e identificación de los restos de su padre "fue un milagro", y aseguró que "mi papá dejó de ser un numero, es nuevamente mi papá".

Victoria admitió que saber que habían sido hallados los restos de su padre "fue un shock muy fuerte" y reveló: "me impactó muchísimo, me conmueve como hija y como mamá".

Roque "Toti" Montenegro, fue secuestrado entre el 10 y el 13 de febrero de 1976, a la edad de veinte años, junto a su mujer,  Hilda Ramona Torres, y su hija Victoria, de tan sólo trece días.

Montenegro, una de las primeras víctimas de los denominados vuelos de la muerte, en los que prisioneros de la dictadura fueron arrojados al río de la Plata o al mar desde aviones de la Armada, fue inhumado como NN en un cementerio de la ciudad uruguaya de Colonia e identificado por el Equipo Argentino de Antropología Forense.

"Me alegro que haya aparecido por una muestra de sangre", manifestó Victoria en declaraciones a radio Continental, e instó a los familiares de desaparecidos que aún no lo hayan hecho a donar sangre para contribuir a hallar e identificar los restos de otras víctimas del terrorismo de Estado.

"Es un espanto que el Estado lo haya tratado así, que lo haya tirado al mar desde un avión" para matarlo, manifestó.

Victoria, apropiada por el coronel Herman Tetzlaff y restituida en 2000, consideró que "el hecho de que yo haya aparecido, también ayudó a ubicarlo a él", y estimó que con el hallazgo de los restos de su padre "se podrá avanzar en la investigación" de lo ocurrido con otras personas secuestradas y desaparecidas.

La investigación del equipo Antropología "confirmó que mis padres estuvieron secuestrados durante varios meses" antes de que fueran víctimas de los vuelos de la muerte", reveló.

Luego agradeció el hecho de que en Uruguay, luego de hallar el cuerpo de su padre y de otras dos víctimas, "sin saber quienes eran los hayan tratado con tanto respeto".

"Los enterraron en el medio del cementerio y en sus tumbas colocaron placas que dicen, aunque no estén sus nombres, `sus familias tienen acá un lugar donde recordarlos´", señaló, y manifestó su esperanza de "poder juntar coraje para ir algún día a Colonia y agradecerles".