Comenzó el alegato de la fiscalía en el juicio ABO II
La fiscalía que interviene en el juicio oral y público por delitos de lesa humanidad cometidos en los centros clandestinos de detención Atlético, Banco y Olimpo (ABO), durante la última dictadura militar, comenzó esta mañana su alegato contra dos procesados por cientos de casos de privaciones ilegales de la libertad y tormentos.
El Ministerio Público fiscal inició su exposición ante el Tribunal Oral Federal 2 con la descripción de cada uno de los hechos que se les atribuyen al policía retirado Pedro Santiago Godoy (alias Calculín), y el ex militar Alfredo Omar Feito.
La fiscal “ad hoc” (para este juicio) Gabriela Sosti mencionó los casos de quienes fueron “secuestrados” y permanecieron en “cautiverio” en esos centros de detención donde fueron sometidos a la aplicación de tormentos, muchos de los cuales siguen desaparecidos.
La fiscal mencionó las pruebas “para tener por acreditados” los hechos, entre las que citó legajos de la CONADEP y las declaraciones testimoniales de sobrevivientes.
Al término de la enumeración de los casos puntuales, el fiscal Alejandro Alagia tiene previsto seguir el alegato con las pruebas que vinculan a Godoy y Feito con los hechos, más tarde el encuadre penal y finalmente el pedido de pena contra los procesados.
En este sentido, fuentes judiciales estiman que Alagia no concluirá hoy su alegato.
El juicio oral y público, a cargo del tribunal presidido por Jorge Tassara e integrado por Rodrigo Giménez Uriburu y Jorge Gorini se realiza en el Salón Auditorium de los tribunales federales de Comodoro Py 2.002, de esta capital.
Según el “auto de elevación a juicio” del juez federal Daniel Rafecas –instructor de la causa sobre el “Cuerpo I del Ejército”, Godoy fue procesado por 181 casos de privaciones ilegales de la libertad agravada por tormentos, mientras que Feito llegó a juicio por 118 acusaciones por los mismos ilícitos.
Testigos que declararon en el sumario dijeron que Godoy “tenía poder de decisión sobre la vida de los detenidos”, en tanto que a Feito se lo acusa como autor de la aplicación de tormentos a las víctimas de la represión instaurada a partir del golpe de estado del 24 de marzo de 1976.