Un Vacío Difícil de Llenar
Los restos de la cantante Mercedes Sosa, quien murió esta madrugada a los 74 años producto de una disfunción renal progresiva, son velados hasta hoy en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso de la Nación, informaron sus familiares.
Por la tarde, un improvisado homenaje se realizó durante su velatorio cuando fueron entonadas Luna tucumana y Gracias a la vida , con la guitarra de Peteco Carabajal y las voces de Piero, el Chango Farías Gómez, Teresa Parodi y todos los presentes.
Las cantoras populares Suna Rocha y Angela Irene, se sumaron a las voces para despedir cantando a la voz de América.
Con los acordes de la zamba de Atahualpa Yupanqui y Pablo del Cerro, Luna tucumana , Gracias a la vida" de Violeta Parra, a la que luego se le agregaron Sólo pa` bailarla, Balderrama, Zamba para no morir y Si llega a ser tucumana , se vivió un momento de máxima emoción que culminó con un cerrado aplauso por parte de todos los presentes.
Miles de personas ingresaron al Congreso desde ayer al mediodía, en su mayoría portando flores, para despedirse de la "Negra", cuya muerte es lamentada por todo el ambiente artístico mundial.
El perímetro del Congreso fue vallado desde temprano para permitir el lento ingreso del público que desde que se dio la noticia que los restos de la artista iban a ser velados allí.
Lo peor no es perder a una de las grandes artistas del mundo que llevó en su voz su pensamiento frente a todo durante los años más difíciles, tristes y horrorosos de nuestro país.
Lo peor es que al perder a la “Negra”, una persona insuperable como artista y una artista incomparable como persona, nos damos cuenta de repente como sociedad, que no fuimos capaces de generar alguien que pueda seguir sus pasos, ni en lo musical, ni en lo personal ni en lo ideológico.
No sólo murió Mercedes Sosa, murió un pedazo de nuestra historia, murió algo en nosotros mismos, que hoy nos deja un vacío difícil de llenar.