Schoklender quedó detenido

15/05/2012
Judiciales - Caso Schoklender
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Se ordenó su arresto luego de abstenerse a delcrar ante Oyarbide. Está siendo investigado por el delito de asociación ilícita y lavado de dinero. Se ordenó también la detención de su hermano y el contador Gotkin

El ex apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, Sergio Schoklender, quedó detenido esta tarde tras negarse a declarar en la causa en la que se le atribuyen supuestos ilícitos con el manejo de fondos para la construcción de viviendas sociales.

La decisión la tomó y comunicó el juez federal Norberto Oyarbide, al término de la audiencia en la que tenía previsto interrogar a Schoklender en orden a los presuntos delitos de defraudación en perjuicio del Estado y asociación ilícita.

Oyarbide también ordenó la detención de Pablo Schoklender y del contador Alejandro Gotkin, está ultima concretada durante la audiencia de indagatoria al mayor de los hermanos, mientras que Pablo aún no fue detenido.

Sergio Schoklender quedó detenido porque en los últimos meses se sumaron hechos que lo sindican como uno de los supuestos organizadores de la asociación ilícita, explicó un colaborador de Oyarbide que estuvo presente en la audiencia.

Ese mismo rol se le imputa a Pablo Schoklender y a Gotkin. A su pedido, Sergio Schoklender fue enviado a la cárcel de Ezeiza, en el conurbano bonaerense, en tanto que Gotkin quedó alojado e incomunicado en la alcaidía del Palacio de Justicia, a la espera de ser indagado por el magistrado.

Para citarlo a indagatoria y dejarlo detenido, Oyarbide consideró que sin la participación de Pablo Schoklender en mucho de los casos no se habría podido llevar a cabo el ilícito aquí investigado.

El juez concluyó que la defraudación a la administración de la Fundación se habría producido al haberse probado que una gran cantidad de fondos del Estado Nacional para la afectación concreta a un plan de viviendas (Misión Sueños Compartidos), salieron de la misma autorizados por quienes, en su entonces, revestían el carácter de apoderados.

Sergio Schoklender, quien antes de la audiencia, había adelantado que iba a contestar todo lo que el juez quiera saber, luego de escuchar la lectura de la imputaciones en su contra en una treintena de carillas- por consejo de la defensora oficial Perla Martínez de Buck prefirió callar, aunque solicitó declarar más adelante.

Martínez de Buck asumió la defensa en las últimas horas y manifestó que necesitaba más tiempo para analizar todas las pruebas contra su asistido.

Sergio Schoklender, a su vez, estaba preparado para los hechos que derivaron en el dictamen por el cual el fiscal (Jorge) Di Lello pidió la indagatoria, pero no con todo lo que se fue agregando luego de esa requisitoria, formulada a fines de 2011, comentó un allegado al sumario penal.

En los últimos meses Oyarbide sumó informes de expertos del Banco Central de la República Argentina y de la Policía Federal sobre movimientos de fondos provenientes del Estado cuya destinataria era la Fundación y la finalidad la construcción de viviendas.

Sergio Schoklender había ingresado a las 10.30 al despacho de Oyarbide, en el tercer piso de Comodoro Py 2.002 de esta capital, de donde, algo más de cuatro horas después, salía esposado y custodiado por un agente del Servicio Penitenciario Federal.

Por la indagatoria Oyarbide mandó reforzar la seguridad en el piso donde está su despacho, con mayor presencia policial y de custodios personales, y restricción de paso a los periodistas.

Entre las principales imputaciones que le leyeron a Sergio Schoklender figuran desvíos de fondos a una cuenta personal (la número 191-001-55417-3) de su hermano Pablo en el Banco Credicoop Cooperativo Limitado.

También millonarias transferencias de la cuenta de la Fundación en ese banco, número 191-001-597752-8 a la de Pablo Schoklender.

Para Oyarbide está probado, además, que Sergio Schoklender realizó una extracción irregular de 13.333.685 pesos y dinero en efectivo por un valor de 1.550.000 de cuentas de la Fundación y endosó cheques a favor de su hermano.

Al mayor de los Schoklender se le atribuyó el desvío de fondos del Estado mediante depósitos en financieras para evadir impuestos y posible participación en la elaboración de los estados contables de la Fundación.

Falta de pago de los aportes por retenciones a los empleados de la Fundación y haber tenido personal no declarado en las obras son otros de los cargos que pesan sobre Sergio Schoklender.

También haber utilizado materiales de construcción de la Fundación para viviendas ubicadas en distintos sitios del conurbano bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires.

Entre los inmuebles que se habrían usado esos materiales figuran viviendas en el Barrio El Patacón y en Alem 1.832, en la localidad bonaerense de Pilar; en Benavídez y Exaltación de la Cruz (provincia de Buenos Aires); y en Aguirre 550, Yapeyú 840 y Rosetti 50 (Colegio Piaget), de esta capital.