Admiten que Grecia podría dejar la eurozona, mientras se complica lograr un gobierno

14/05/2012
Internacionales - Grecia
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Lo admitió el titular del Banco de Bélgica. El Premio Nobel en Economía estimó el fin del euro. Mientras el país aún sigue sufriendo el desacuerdo para conformar un gobierno de coalición y evitar las elecciones

La posibilidad de que Grecia abandone el eurozona fue reconocida hoy por primera vez a través del titular del Banco de Bélgica, quien incluso sostuvo que sería posible llevar a cabo un "divorcio amistoso".

"Un divorcio nunca es algo bueno, puedes hacer las cosas de una manera amable, pero pueden llegar a ponerse feas y difíciles. Supongo que un divorcio amistoso, si alguna vez fuera necesario, sería posible, pero aún así lo lamentaría", afirmó Luc Coene en una entrevista concedida al diario británico Financial Times.

De hecho, Coene defiende que "lo ideal sería que todos los miembros permanecieran en el club", puesto que sería lo más positivo para todos, incluyendo a los propios griegos, aunque admite que si un país decide que no continúa deseando formar parte hay que permitir su marcha.

En este sentido, Coene admite que la hipotética salida de Grecia del euro implica el riesgo aún mayor de que esta fuera vista como un precedente y se disparasen las especulaciones respecto a nuevos países que podrían salir de la eurozona, incrementando las tensiones financieras.

Por su lado, el premio Nobel de Economía, Paul Krugman, consideró inminente la salida de Grecia de la eurozona, tras lo cual se producirían grandes retiros de fondos de los bancos españoles e italianos, con la posibilidad de que se impongan controles a las transferencias de depósitos.

En un artículo en The New York Times titulado "El ocaso del euro", y reproducido por Europa Press, Krugman estima la salida del euro de Grecia "muy posiblemente el próximo mes", representando el primer paso de una secuencia que podría acabar con la moneda común europea en función de las decisiones que adopte Alemania.

Por ello, advirtió la posibilidad de que se establezcan "controles de facto" que impidan transferir fondos de un país a otro y limiten las retiradas en efectivo.

"Alternativamente o puede que al mismo tiempo, se producirán grandes inyecciones por parte del BCE con el fin de evitar el colapso de la banca", apuntó el economista.

De este modo, Krugman señala que Alemania tendrá que elegir entre aceptar los reclamos de España e Italia y asumir un drástico cambio de estrategia que proporcione a España las garantías para poder rebajar los intereses de su deuda, así como un mayor objetivo de inflación para la eurozona que facilite el ajuste de precios, o "el final del euro".

Mientras en Grecia debate en estas horas la imposibilidad de formar un gobierno de coalición -lo que podría derivar en una nueva convocatoria a elecciones-, habida cuenta de la negativa de la segunda fuerza más votada de aceptar los acuerdos de ajuste exigidos por la Unión Europea.

Se trata del partido Izquierda Radical (Syriza), que si bien aclara que no es su voluntad abandonar la eurozona, plantea que se debe poner fin al "bárbaro programa de ajuste" impuesto a la fuerza por la Unión Europea y otros acreedores.

Tras el fracaso de ayer para formar un gobierno de coalición, el presidente de Grecia, Carolos Papulias, convocó para esta noche a los cuatro principales partidos políticos a una última reunión para evitar un nuevo llamado a elecciones, aunque la tarea parece cada vez más complicada por la condición impuesta por Izquierda Democrática.

"Un gobierno que no garantice la participación del segundo partido no tendrá el apoyo popular y parlamentario necesario", afirmó el líder de Izquierda Democrática, Fotis Kouvelis, al exigir como condición para integrar una coalición que esté también la Izquierda Radical (Syriza).

El conservador Nueva Democracia -el partido más votado- y el Movimiento Socialista Panhelénico (PASOK), las dos fuerzas tradicionales griegas, partidarias del rescate internacional y los ajustes, necesitan del apoyo de una tercera formación parlamentaria para lograr un gobierno de coalición con los suficientes apoyos.

Ayer fracasó un último intento de Papulias para convencer a los partidos políticos de formar una coalición de gobierno que evite nuevas elecciones, luego que Syriza, contraria al ajuste, rechazara la propuesta.

Tras una hora y media de reunión, el líder de Syriza, Alexis Tsipras, consideró que la petición a su organización de participar en ese gobierno es "absurda" e "ilógica".

El líder de ND, Andonis Samarás, sin embargo, aseguró que "las negociaciones continúan", aunque denunció que Syriza se negó a sumarse o apoyar una coalición gubernamental, incluso con el compromiso de "renegociar" este controvertido acuerdo.

Hoy se conoció un nuevo sondeo que pronostica la victoria de Syriza con un 20,5%. De ser así y tal cual indica la legislación electoral griega para la fuerza ganadora, lograría 50 diputados más de los que le correspondería por los votos.

El sondeo, elaborado por Rass y publicado por el periódico Eleftheros Typos, sitúa a ND en segundo lugar, con un 19,4% de los votos, por delante del PASOK (11,8%) y Griegos Independientes (7,8 %).

Detrás quedarían la Izquierda Democrática (6,2%), el Partido Comunista de Grecia (KKE, 4,8%) y el neonazi Amanecer Dorado, que lograría un 3,8%, apenas por encima del 3 por ciento mínimo fijado por la legislación.