Un testigo dijo que un detenido estuvo reunido con Monseñor Tortolo
El ex integrante de la Juvenud Peronista y de la Acción Católica de Gualeguaychú, Luis Ricardo Silva, reveló hoy que el militante paranaense Victorio Erbetta, estuvo reunido momentos antes de desaparecer en 1976 con el arzobispo de Paraná y vicario general castrense, monseñor Adolfo Servando Tortolo.
El testigo de la megacausa Harguindeguy, que investiga delitos de lesa humanidad cometidos durante el último gobierno militar en las ciudades de Concordia, Concepción del Uruguay y Gualeguaychú, dijo que vio a Erbetta destrozado, producto de las constantes torturas a que era sometido en el Escuadron de Comunicaciones de la 2da. Brigada de Caballería de Paraná, donde estuvieron detenidos.
Una noche, Coco (Erbetta) mantuvo una reunión con monseñor Tortolo, que le regaló cinco cajas de cigarrillos. Esa misma noche se lo llevaron y nunca más lo volvimos a ver, relató Silva.
El testigo reveló que por esas horas vio cómo retiraban del lugar un cadáver ensangrentado, envuelto en una sábana.
Creo que era Erbeta", dijo amargamente en referencia al militante desaparecido.
Silva recordó "las crueles torturas" a las que eran sometidos los detenidos en el Escuadrón de Comunicaciones de Paraná y recordó a sus compañeros de la JP y de la Acción Católica, Oscar Dezorzi y Noni González, que permanecen desaparecidos luego de ser detenidos por el ejército y cuyos destinos es investigado en esta causa.
Silva recordó que fue detenido el 12 de agosto de 1976, a los 21 años de edad, mientras compartía un asado con amigos en el club La Vencedora, de Gualeguaychú y que horas más tarde fue traslado hasta el citado Escuadrón de Comunicaciones del Ejército.
Relató que las condiciones de detención en ese lugar eran un verdadero infierno" y que se escuchaban permanentemente "los gritos desgarradores de las personas que eran torturadas".
También relató que durante el cautiverio en Paraná comían "repollo seco y huesos", que les servían en un fuentón.
En octubre del 76` Silva fue llevado a Gualeguaychú y luego a las cárceles de Paraná, Caseros, Sierra Chica, Devoto, La Plata, y nuevamente Paraná, de donde fue liberado a fines de marzo de 1982.
Al finalizar su declaración, Silva calificó de "cobardes" a quienes lo torturaron, porque ni siquiera son capaces de decir dónde están los compañeros desaparecidos.
En la audiencia de hoy declaró también el ex conscripto del Regimiento de Gualeguaychú, Oscar Iriarte, quien recordó haber visto en el aeroclub de esa ciudad un traslado de prisioneros en un avión Hércules de la Fuerza Aérea.
"Cerca de mí había dos oficiales de la Penitenciaría Federal que comentaban entre sí las brutalidades que hacían con los presos. Era como una diversión para ellos tratarlos mal, recordó el ex conscripto.
Iriarte recordó que ese día llegó al aeropuerto un colectivo con unos 20 ó 30 presos, "que fueron bajados a patadas. A las trompadas y patadas los encadenaron al suelo del avión y después se fueron, creo que para Coronda, agregó.
Iriarte se refirió también al fallecido ex segundo jefe del Escuadrón de Exploración de Caballería Blindada II de Gualeguayhú, Gustavo Martínez Zuviría, a quien calificó como un tipo despreciable y muy sádico.
Ese oficial estaba a cargo de los grupos de tareas y una vez que un soldado tuvo un accidente y quedó rengo, "él, en el medio del playón, le decía que era mentira y lo agarró a patadas en la rodilla".
"Hoy lamento que esté muerto, dijo en referencia a los juicios que se están llevando a cabo contra los represores.
La mega causa que se ventila en los tribunales paranaenses tiene como principal imputado al ex ministro del Interior del último gobierno militar, general Albano Harguindeguy.
El ex comandante del IIdo. Cuerpo de Ejército, general Ramón Genaro Díaz Bessone, fue apartado de la causa debido a los problemas físicos y psíquicos derivados de un reciente ACV que sufrió.
En este juicio están imputados también los jefes de los regimientos de ejército de Gualeguaychú, Juan Miguel Valentino, y de Concordia, Naldo Miguel Dasso, y varios integrantes de la delegación Concepción del Uruguay de la policía Federal, entre ellos el oficial Darío Mazzaferri, quien permanece prófugo desde 2007.
En la megacausa Harguindeguy se investiga el secuestro y los tormentos y torturas aplicados a 30 personas, de las cuales cuatro permanecen desaparecidas.