Argüello destacó la apertura comercial de Argentina
El embajador Jorge Argüello destacó hoy la apertura de Argentina al comercio internacional y recordó el crecimiento del déficit que en esta área tiene el país en lo que respecta a la balanza comercial con Estados Unidos, en un artículo publicado en el Miami Herald.
En el artículo, titulado “Argentina no quiere empezar una guerra comercial”, el Embajador se preguntó “¿Por qué algunos argumentan que Argentina está en el camino del proteccionismo” cuando en 2011 “entre todos los miembros del G-20, el país que más incrementó sus importaciones en todo el mundo fue Argentina alcanzando un 30.7 por ciento”.
El embajador en Estados Unidos subrayó que "desde 2003 las importaciones totales de Argentina han crecido cuatro veces (447 por ciento)!”.
En lo que es el primer artículo de una serie que serán publicados en distintos medios gráficos, Argüello abordó la relación comercial bilateral con Estados Unidos.
El diplomático sostuvo que durante la última década, según las estadísticas de la Comisión de Comercio Internacional, el intercambio “se duplicó (107.7%) alcanzando a 13,1 mil millones de dólares”.
Por su parte, “el déficit comercial de Argentina con Estados Unidos creció 48% desde enero-febrero de 2011 a 2012”, advirtió el Embajador.
En ese contexto dijo que “paradójicamente Argentina, el principal productor de limones en el mundo, el cual exporta a más de 60 países, no puede vender un solo limón en los Estados Unidos. Eso es proteccionismo”, aseveró.
Por otro lado, Argüello recordó su participación días atrás en el programa televisivo del periodista Andrés Oppenheimer, cuando el subsecretario de Comercio Internacional estadounidense Frank Sánchez –también invitado al show- expuso su “preocupación sobre las políticas de comercio actuales de Argentina” e hizo mención “a los reclamos hechos contra la Argentina por la Unión Europea, Estados Unidos e incluso por Méjico, en la Organización Mundial del Comercio (OMC)”.
Al respecto, el diplomático argentino señaló que más allá de que “este tipo de reclamos” son realizados “periódicamente” entre los países, y “mientras no han habido reclamos legales contra ninguno de América Latina desde afuera de la región, la Unión Europea y Estados Unidos han, cada uno, afrontado más de una docena en los últimos cuatro años”.
Dejando atrás los viejos debates, Argüello planteó entonces la existencia de “un nuevo `proteccionismo´ que no está cubierto bajo las reglas de la OMC” como en el caso cuando “el gobierno de Estados Unidos rescató a la General Motors y a Chrysler” tras la crisis desatada en 2008.
Esto, aclaró, “distorsiona la competencia, discrimina entre productos domésticos e importados y tiene un efecto proteccionista” siendo que lo mismo puede ser dicho en relación a la ley estadounidense que en 2009 “inyectó 787 mil millones de dólares en la economía para infraestructura, priorizando la compra de bienes estadounidenses”.
Bajo ese escenario, “cualquier asistencia del gobierno que promueve bienestar social y que no tiene implicancias comerciales es saludable”, pero “todo otro subsidio tendrá inevitablemente repercusiones comerciales negativas”.
Para el máximo representante argentino en Washington, “esta realidad no puede ser pasada por alto en las discusiones sobre proteccionismo y mucho menos sin mencionar los subsidios agrícolas”.
Por último, sostuvo que “las tensiones comerciales que resultaron de la crisis económica global actual, no necesitan llamar a la presentación de reclamos o al miedo a las guerras comerciales” si no que lo que es necesario es “trabajar juntos con información precisa, una visión más amplia para dar nuevas respuestas a viejas preguntas y la voluntad política para aumentar el comercio para recuperar y fortalecer las economías de nuestras Américas y del mundo”.