Nacionalización parcial de Bankia no frena su caída en la Bolsa
La toma de control de Bankia por parte del gobierno de Mariano Rajoy no logró hoy frenar, al menos de momento, la caída en Bolsa de la cuarta entidad financiera española, aunque sí supuso un impulso en el mercado para los otros grandes bancos, un día antes de que el Ejecutivo apruebe una nueva reforma financiera.
Las acciones de Bankia, la entidad financiera española más expuesta al sector inmobiliario, cerraron la sesión de operaciones con pérdidas del 1,17 por ciento, según un despacho de la agencia de noticias DPA.
Es el cuarto día de caídas consecutivas después de que Rodrigo Rato anunciara el lunes su dimisión como presidente de la entidad y el gobierno abriera la puerta a salvar con dinero público a los bancos necesitados.
En serias dificultades por los activos tóxicos derivados del mercado de la construcción que ha ido acumulando tras el estallido de la burbuja inmobiliaria y que ascienden a unos 180.000 millones de euros, la banca ibérica se encuentra en un momento muy delicado y está dando fuertes dolores de cabeza a España.
La nueva reforma financiera que quiere aprobar el gobierno endurecerá las provisiones que se exigen a la banca sobre los créditos hipotecarios ante el temor de que puedan convertirse en créditos problemáticos con un agravamiento de la situación económica.
El Ejecutivo quiere intentar así disipar los recelos que los mercados e inversores internacionales están mostrando frente a la banca española.
La caída de hoy de Bankia en Bolsa, un día después del anuncio de nacionalización para garantizar su futuro, fue más moderada que la de las sesiones anteriores, en las que llegó a sufrir pérdidas de casi el 6 por ciento.
Desde su salida a Bolsa, en julio de 2011, la entidad acumula ya pérdidas superiores al 40 por ciento.
En la jornada de hoy no ayudaron a Bankia las perspectivas negativas de Standard & Poor`s (S&P), que consideró que su matriz, el Banco Financiero y de Ahorro (BFA), sigue en observación con perspectiva negativa (BB-, nivel de bono basura).
La agencia califica a Bankia con "BBB-", la última nota por encima de ese escalón.
La entrada del gobierno de Rajoy en Bankia impulsó por el contrario las acciones de los grandes bancos, así como del índice selectivo Ibex 35, que cerró con la segunda mayor suba del año, del 3,42 por ciento, y recuperó el nivel de los 7.000 puntos. BBVA y Santander subieron un 6 por ciento.
El gobierno de Rajoy anunció el miércoles por la noche que asume el control de Bankia, con 10 millones de clientes, para garantizar su futuro.
El Ejecutivo va a nacionalizar completamente su matriz, BFA, lo que otorgará al Estado el control de un 45 por ciento de Bankia. Ese porcentaje supone en sí que como accionista de sobra mayoritario tendrá su control total.
Entretanto, el Partido Popular (PP) de Rajoy apuntó hoy directamente al gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, como causante de la crisis de Bankia, por haber obligado a Rato, cuando era presidente de Caja Madrid, a fusionar esa entidad con Bancaja.
Bankia surgió de la fusión de siete cajas de ahorro, entre ellas esas dos, en el marco de una reforma financiera impulsada en su día por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
El Partido Socialista (PSOE), el principal de la oposición española, respaldó hoy por su parte la entrada del Estado en Bankia, pero lo hizo no sin críticas al Ejecutivo conservador.
"No podemos dejar caer el cuarto banco del país", dijo el líder de los socialistas, Alfredo Pérez Rubalcaba. Pero arremetió contra el gobierno por una gestión "deplorable" del asunto, del que aún no ha explicado nada públicamente.
Lo que piden además los socialistas es que cuando el Estado salga del banco no se pierda "ni un solo euro público".
La fórmula para la entrada del Estado en Bankia será la que pidió su nuevo presidente, José Ignacio Goirigolzarri: la nacionalización total de su matriz, BFA, que otorgará al Estado el control de un 45 por ciento de Bankia, lo que en sí supone que como accionista mayoritario tendrá su control total.
Así, se convertirán en acciones los 4.465 millones de euros que la entidad recibió del fondo de rescate FROB a finales de 2010 en forma de préstamo.
BFA funciona como una especie de banco malo en el que se acumulan los activos inmobiliarios del grupo.
Al cierre de 2011 tenía un total de 31.800 millones de euros en activos problemáticos del ladrillo. Según la auditora Deloitte, el capital de la matriz de Bankia es inferior en al menos 3.500 millones de euros a lo que afirmaban sus cuentas.
El problema de los activos inmobiliarios de la banca tras el estallido de la burbuja del ladrillo ha traído consigo ya la intervención o nacionalización de otras siete entidades financieras españolas, ninguna de ellas tan grande como Bankia.