Continúa el debate sobre muerte digna en el Senado

09/05/2012
Nacionales - Senado de la Nación
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La iniciativa establece el derecho a aceptar o rechazar terapias o procedimientos médicos o biológicos, ante una enfermedad irreversible o incurable. Sería convertida en Ley cerca de las 20 horas

La Cámara de Senadores de la Nación debate esta tarde el proyecto sobre muerte digna que establece el derecho a aceptar o rechazar determinadas terapias o procedimientos médicos o biológicos, ante una enfermedad irreversible, incurable o que se encuentre en estado terminal.

La iniciativa comenzó a ser debatida minutos después de las 15 y podría ser aprobada y convertida en Ley cerca de las 20.

El proyecto modifica la Ley sobre Derechos del Paciente en su relación con los profesionales e instituciones de la salud y establece que el derecho a aceptar o rechazar determinadas terapias o procedimientos médicos o biológicos, con o sin expresión de causa, como así también revocar posteriormente su manifestación de la voluntad.

En el marco de esta potestad, el paciente que presente una enfermedad irreversible, incurable o que se encuentre en estado terminal tiene el derecho a manifestar su voluntad en cuanto al rechazo de procedimientos quirúrgicos, de reanimación artificial o al retiro de medidas de soporte vital.

El presidente de la Comisión de Salud del Senado, el radical José Cano, expresó que con la sanción de esta Ley se está atendiendo un reclamo social por la ausencia de legislación en esta materia, así como adecuando la legislación argentina a varios tratados internacionales.

Estamos garantizando derechos, estamos recuperando el rol que debe tener en el arte de curar el equipo médico, explicó Cano para luego señalar como el principal objetivo de la norma el de respetar la autonomía de la voluntad del paciente.

A su turno, el oficialista Aníbal Fernández aclaró que la iniciativa no es eutanasia porque eso significaría acelerar la muerte del paciente.

Este es el derecho del paciente a morir dignamente, enfatizó Fernández, tras lo cual dijo que se estaba en presencia de un concepto que avalan todas las religiones al mencionar la encíclica Evangelium Vitae escrita por el papa Juan Pablo II en 1995 en la que el se menciona que se puede en conciencia renunciar a unos tratamientos que procurarían únicamente una prolongación precaria y penosa de la existencia.

En cambio, la justicialista disidente Sonia Escudero pidió modificar el proyecto en el articulado que menciona el derecho del paciente a no ser alimentado ni hidratado, como uno de los métodos de muerte digna.

La eutanasia activa es cuando le doy una inyección al paciente para terminar con su vida. La eutanasia pasiva es cuando omito la alimentación. En este caso, estamos ante un caso de eutanasia pasiva, cuestionó.

Para Escudero, no es muerte digna quitarle a un paciente la alimentación y la hidratación; y agregó que si esta ley necesita ser corregida con otra ley, no es una buena ley.

En ese sentido, la oficialista Liliana Fellner mencionó su preocupación de que esta ley no sea una herramienta válida y termine en la justicia porque hay contradicciones en la propia Ley y no están previstos los comités de bioética.