Ahora y Siempre
El próximo 5 de octubre, tres días antes que comience su segundo juicio en Córdoba, será indagado por la justicia federal catamarqueña el represor Luciano Benjamín Menéndez, en el marco de la causa por desaparición forzosa de personas.
Según lo confirmó a Télam el juez federal de Catamarca, Ricardo Moreno, Menéndez será indagado el próximo 5 de octubre en el penal de Córdoba, donde se encuentra alojado el ex jefe militar y a quién se conocía con el apodo de "Cachorro".
Menéndez será indagado por las desapariciones forzosas de los hermanos Francisco Ponce y Griselda Ponce, del sobrino de ambos, Julio Genaro Burgos, y de Nelly Yolanda Borda, hechos ocurridos entre abril de 1976 y enero de 1977, en esta ciudad y en Belén, a unos 300 kilómetros de la capital.
Según señaló el magistrado "Menéndez enfrenta en estos momentos un juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en Córdoba, lo que imposibilita su traslado a Catamarca", por lo que "nos vamos a trasladar a esta provincia para tomarle declaración indagatoria".
Su vinculación con los hechos narrados se produce porque el ex Regimiento 17 de Infantería Aerotransportada, con asiento en ésta ciudad, eje de la investigación, dependía directamente del Tercer Cuerpo de Ejército.
Segunda Vuelta
Por su parte, el próximo 8 de octubre comenzará el segundo juicio oral contra el represor y otros acusador por delitos de lesa humanidad, según lo dispuso el Tribunal Oral Federal Nº1 de esta ciudad.
La causa principal que será analizada este año refiere al secuestro y asesinato de Ricardo Fermín Albareda, un subcomisario de la Policía que fue desaparecido en 1979.
Además, se acumulan las causas "Morales" y "Moyano", que no incluyen homicidios, y no se descarta que se sumen otras como la de las torturas sufridas por ex policías del Departamento de Informaciones (D2), de la causa "Gontero", cuyo caso más conocido es el de Luis Urquiza.
También podría sumarse la de los crímenes cometidos en la cárcel de San Martín, por entonces Unidad Penitenciaria Nº1 (UP1), pero todavía no se completó la elevación a juicio.
Este juicio se esperaba inicialmente para la primera mitad del año, pero el tribunal se desmembró y tuvieron que ser designados dos jueces riojanos, Sergio Arturo Grimaux y Jorge Quiroga Uriburu, junto a Jaime Díaz Gavier, titular del cuerpo.
En el camino quedó Carlos Otero Álvarez, quien se jubiló antes de que avanzara en su contra una denuncia en el Consejo de la Magistratura, por supuestos vínculos con la represión de la dictadura, y Vicente Muscará, quien se apartó porque décadas atrás había defendido a Miguel Ángel Gómez, uno de los imputados de la causa Albareda.