Una sesión de Perros

30/09/2009
Provinciales - Legislatura de Córdoba
alternative
Tras muchas idas y venidas, aprobaron la ley que regula la tenencia de perros potencialmente peligrosos tras un debate tragicómico y hasta casi sin sentido

La sesión de ayer de la Legislatura de la provincia de Córdoba fue realmente “de perros”, no sólo porque se aprobó con modificaciones el proyecto de ley que regula la tenencia de perros potencialmente peligrosos, sino porque este tema fue el eje de un debate tedioso, extenso, tragicómico y hasta casi sin sentido.

Tras muchas idas y venidas, derivadas de los problemas internos en el bloque Unión por Córdoba, ayer se aprobó la ley que regula la tenencia de perros potencialmente peligrosos; pero esta vez y provocado por la oposición, el debate dejó mucho que desear.

Por momentos tildaron a algunos de sus artículos como infractores de los reglamentos vigentes; en otras ocasiones sugirieron iniciar una cuestión de privilegio a los titulares de la iniciativa; y hasta uno de los legisladores, Roberto Birri del Frente Cívico, se tentó a carcajadas, al punto que no pudo continuar con el uso de la palabra.

Además, las risas de Birri no sólo tentaron a todos los presentes en el recinto, sino que el presidente provisorio de la Unicameral, Francisco Fortuna (Unión por Córdoba) lloraba de la risa.

Sin embargo, algo bueno se pudo sacar de esta extraña sesión: se trata del agregado de dos artículos propuesto por la legisladora radical María Soledad Calvo Aguado, acerca de los animales abandonados.

Uno de esos artículos indica que le corresponderá al municipio recoger los perros abandonados de su localidad, y se retendrá en las instalaciones que estas dispongan para tal efecto; mientras que el otro artículo dispone que una vez transcurrido el plazo de diez días para la recuperación de los animales, la municipalidad podrá entregarlos a las entidades protectoras de animales o darlos en adopción.

El proyecto de ley aprobado ayer, prohíbe a las personas que circulen por los espacios públicos con perros potencialmente peligrosos y con el animal en libertad de acción.

Para poder sacarlos a pasear, los dueños deberán procurar que sus perros tengan un bozal, una cadena o correa que no supere el metro cincuenta ni sea extensible y con la constancia de vacunación del perro.

Asimismo, la iniciativa le exige a los propietarios de los perros considerados de alta peligrosidad que contraten un seguro de responsabilidad civil, cuya cobertura tienda a la indemnización de los daños y perjuicios ocasionados a terceros.

La propuesta estipula también que la Policía habilite un teléfono para receptar la denuncia de los vecinos por animales que representen alta peligrosidad.

Por medio de esta iniciativa, se intenta sancionar a personas que, en cualquier lugar de la provincia, no cumplan con las normas necesarias para tener o circular con animales peligrosos. Ya que la misma, tiende a proteger la vida y la integridad psicofísica de las personas.

La Historia con Fin, por fin

La historia de la iniciativa del legislador de Unión por Córdoba, Juan Brügge, comienza allá por el 16 de abril del año pasado donde tomó estado parlamentario. Posteriormente, el 22 de abril el parlamentario oficialista presentó el proyecto de los perros peligrosos en la Comisión de Asuntos Institucionales de la Unicameral.

Luego, el 12 de mayo también del año pasado y en la misma comisión, se analizó la posibilidad de compatibilizar ese proyecto con otro de los radicales sobre el mismo tema; y por la misma época diferentes entidades vinculadas a dicho asunto expusieron sus puntos de vista.

Más tarde, el 16 de diciembre pasado, las comisiones de Asuntos Institucionales, Salud y Legislación General emitieron el dictamen aconsejando a los parlamentarios la aprobación del proyecto compatibilizado de Brügge con el de los radicales.

Cuando la iniciativa llega al recinto, el legislador perteneciente al mismo bloque que Brügge, o sea al de la mayoría, Domingo Carbonetti, pidió la vuelta a la comisión de Asuntos Constitucionales del proyecto de ley de su correligionario.

Una vez allí el proyecto caducó ya que la comisión nunca se expidió al respecto; por lo que el 15 de abril de este año, cuando se cumplía el aniversario de su presentación por lo tanto su fecha de vencimiento, Brügge presentó la correspondiente nota para que su iniciativa retome el estado parlamentario.

Así, llegamos a la sesión de ayer donde se aprobó el proyecto de ley en una sesión absurda, que rozó la ridiculez, pero que por fin le dio un fin a esta historia de perros.