A un día del triunfo de Hollande, Merkel le advirtió que el pacto fiscal no es negociable
El día después del triunfo de Francois Hollande en las presidenciales de Francia, la canciller alemana, Angela Merkel, prometió cooperar con el mandatario electo, aunque mantuvo las diferencias que los separan al reiterar que el pacto fiscal no se negocia.
"La cooperación entre ambos países es esencial para Europa", aseveró la líder democristiana en Berlín. "Y ha de comenzar lo antes posible porque todos buscamos el éxito de Europa", agregó.
Sin embargo, rechazó categóricamente una renegociación del pacto fiscal diseñado junto al actual mandatario galo, Nicolas Sarkozy, para garantizar la estabilidad presupuestaria europea.
"Simplemente, no puede ser", resumió la canciller. "El pacto fiscal está decidido, lo votaron 25 países y ahora tenemos que seguir trabajando en él", enfatizó en declaraciones que reproduce la agencia de noticias DPA.
En su campaña electoral, Hollande manifestó en repetidas ocasiones su intención de revisar el pacto con el objetivo de impulsar un programa de crecimiento y empleo y cambiar con ello el rumbo de Europa.
"Merkel ha dirigido Europa con Sarkozy y ya vemos los resultados", subrayó entonces, haciendo hincapié en que pese a ser la primera economía europea y el principal contribuyente a los fondos de rescate, Berlín no debía decidir sola futuro del bloque.
Anoche, en su primer discurso como presidente electo frente a una multitud de enfervorizados simpatizantes que festejaban el triunfo socialista, Hollande aludió directamente a la canciller alemana.
"Europa nos mira. Estoy seguro de que al anunciarse nuestra victoria, muchos países europeos se sintieron aliviados", aseguró Hollande en un discurso ofrecido en la plaza central de Tulle, en la céntrica región de Correze.
Y no dudó en advertir: "La idea es que el ajuste no es la única salida. El crecimiento es la salida y eso es lo que diré lo más pronto posible, sobre toda Alemania y en nombre de nuestra amistad y la historia que nos une".
Sin embargo, fiel a su duro estilo, Merkel volvió a rechazar hoy "programas coyunturales enormes" en los países del euro y reiteró una vez más el avance sólo es posible "con finanzas sólidas y crecimiento", por lo que la consolidación presupuestaria es "una condición completamente necesaria".
La canciller, que ayer llamó por teléfono al socialista francés para felicitarlo por su triunfo en las urnas e invitarlo a Berlín, no reveló la fecha en la que podría tener lugar el esperado encuentro.
Según adelantó, lo que es seguro es que se celebrará "rápidamente" después del 15 de mayo, fecha en la que Hollande asumirá el cargo.
En la Cancillería de Berlín se baraja ese mismo día como fecha más probable: Hollande juraría el cargo para tomar un avión después con destino a la capital de la locomotora europea y tratar por primera vez con Merkel, cara a cara, las numerosas diferencias que mantiene.
Mientras ortos líderes europeos coincidieron en manifestarle a Hollande su disposición a encontrar coincidencias a partir de acercamientos, en particular para alcanzar una Unión Europea orientada al crecimiento económico.
El primer ministro de Reino Unido, David Cameron, se mostró dispuesto a trabajar "muy estrechamente" con Hollande, según le transmitió en una conversación telefónica al líder socialista galo.
"Ambos ansían trabajar muy estrechamente en el futuro y construir sobre una relación muy cercana que ya existe entre Francia y Reino Unido", informó un portavoz de Cameron sobre el diálogo mantenido.
Por su parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, le deseó "mucho éxito en tiempos difíciles", en un telegrama de felicitaciones por su victoria electoral de ayer.
El primer ministro italiano, Mario Monti, le había asegurado su intención de trabajar con él para lograr una UE orientada al crecimiento, durante una conversación telefónica mantenida anoche.
Hollande, según el comunicado, compartió el punto de vista de Monti y mostró también su deseo de que ambos gobiernos colaboren estrechamente.
El jefe del gobierno español, el conservador Mariano Rajoy, asumió hoy el compromiso de "entenderse" con el nuevo presidente socialista, pese a las diferencias ideológicas que los separan.
"Mi obligación es entenderme con él e intentar hacer cosas conjuntas en beneficio de Francia, de España y de Europa", manifestó Rajoy en una entrevista radial con Onda Cero.
Quien se mostró más exultante a la hora de valorar el triunfo de Hollande fue el secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Alfredo Pérez Rubalcaba, quien aseguró que "abre un tiempo nuevo y una gran esperanza para Europa".
En conferencia de prensa tras la reunión de la Mesa Ejecutiva Federal de su partido, el dirigente socialista pidió a Rajoy que se "adapte rápidamente" al nuevo discurso que combina políticas de ajuste con estímulos al crecimiento, en lugar de seguir hablando sólo de "recortes y déficit cero".
En tanto, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, se entrevistará "muy pronto" con Hollande para acordar posturas entre París y Bruselas, informaron hoy fuentes del ejecutivo de los 27 socios comunitarios. "No hay todavía una fecha concreta, pero el encuentro se producirá muy pronto", comentó la portavoz principal de la Comisión Europea, Pia Ahrenkilde.
En alusión a uno de los puntos del programa electoral de Hollande, que propugnó combinar la austeridad con programas de estímulo del crecimiento, la portavoz de Barroso aseguró que la Comisión Europea lleva un año en esa misma postura, con propuestas concretas para impulsar el crecimiento en toda la Unión Europea (UE).